El BYD Seagull de segunda generación crece 42,5 cm, gana una plaza y estrena motor trasero más potente

El Seagull de segunda generación mide 4.205 mm y pasa a cinco plazas, con 95 kW (127 CV) en el eje trasero. BYD abre reservas en China sin haber desvelado todavía la batería, la autonomía ni la potencia de carga.

El nuevo BYD Seagull ya admite reservas en China: mide 4.205 mm, 42,5 cm más que el modelo que sigue vendiéndose hoy. La segunda generación de su eléctrico más económico cambia de categoría y deja atrás el planteamiento de microcoche que lo hizo popular.

La marca ha abierto en el país asiático una reserva ciega de 2.000 yuanes, en torno a 250 euros al cambio, recuperables antes de cerrar el pedido. El comprador no conoce todavía el precio definitivo ni las tres cifras que más pesan en un eléctrico: capacidad de batería, autonomía homologada y potencia de carga.

De microcoche a utilitario: 42,5 centímetros de salto

El crecimiento no es cosmético. La longitud pasa de 3.780 a 4.205 mm, y la distancia entre ejes sube de 2.500 a 2.650 mm: 15 centímetros más de batalla que se traducen en un habitáculo con más sitio, sobre todo detrás.

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La consecuencia más visible es la homologación para cinco plazas, una más que el Seagull saliente. En un utilitario de acceso, esa plaza extra es argumento de venta por sí sola.

Ahora bien, el movimiento tiene contrapartida. El Seagull actual vendía agilidad y facilidad de aparcamiento; con 4,21 metros se mueve ya en el terreno de los utilitarios grandes. Gana habitabilidad y pierde parte del encanto urbano que lo hizo destacar.

Ganar 42,5 centímetros y una plaza convierte al Seagull en un coche mucho más útil, pero pone a prueba la virtud que lo hizo popular: su agilidad en ciudad.

La base comercial justifica el riesgo: BYD acumula alrededor de 1,55 millones de unidades vendidas desde 2023, según los datos que maneja la propia marca. Con ese volumen, reinventar el modelo tiene lógica industrial.

En el plano estético, la firma disimula el crecimiento con una línea de cintura ascendente, un techo de efecto flotante y unos faros con firma luminosa en forma de tridente. En China habrá seis colores: verde, rosa, naranja, azul, blanco y gris.

Ficha técnica esencial

  • Dimensiones: 4.205 mm de longitud y 2.650 mm de distancia entre ejes, frente a los 3.780 y 2.500 mm de la generación saliente.
  • Plazas: cinco, una más que el Seagull que se vende en la actualidad.
  • Motor: 95 kW (127 CV) en el eje trasero, frente a los 55 kW (75 CV) delanteros del modelo anterior, según la documentación regulatoria china.
  • Capacidad de batería y química: sin confirmar oficialmente. BYD no ha desvelado ni los kWh ni la tecnología de celda.
  • Autonomía: pendiente de homologación. En China se medirá bajo el ciclo CLTC, distinto del WLTP europeo, por lo que los valores no serán comparables de forma directa.
  • Carga DC máxima: sin confirmar. No hay dato publicado de potencia ni de ventana del 10 al 80%.
  • Precio y fecha de llegada: reserva ciega de 2.000 yuanes (en torno a 250 euros al cambio) en China, con lanzamiento previsto en el país antes de que acabe 2026. La llegada a Europa no está confirmada.

Comparativa técnica

AspectoSeagull de 1ª generación (China)Seagull de 2ª generación
Longitud3.780 mm4.205 mm
Distancia entre ejes2.500 mm2.650 mm
Plazas45
Potencia máxima55 kW (75 CV)95 kW (127 CV)

Un motor trasero de 95 kW y 94 litros bajo el capó

BYD Seagull 2026

La documentación regulatoria china recoge un motor de 95 kW, equivalentes a 127 CV, montado en el eje trasero. El Seagull saliente se quedaba en 55 kW (75 CV), de modo que la potencia crece alrededor de un 73%.

Conviene leer esa cifra con contexto: el coche también es más grande y más pesado, así que el salto no se traducirá en unas prestaciones proporcionalmente mejores. Lo que sí permite es desenvolverse con más soltura fuera de la ciudad, donde el modelo actual iba justo.

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El cambio de eje libera además el vano delantero, que ahora aloja un compartimento de 94 litros para los cables de carga. Es la solución habitual en las plataformas eléctricas puras y evita que el cableado robe espacio al equipaje. Con la segunda fila abatida, BYD anuncia 1.380 litros de capacidad; el volumen del maletero trasero en configuración normal sigue sin comunicarse.

En equipamiento aparecen función de masaje para el conductor, un LiDAR —sensor láser que mide distancias y perfila el entorno para los sistemas de asistencia— y una doble pantalla que también sirve al copiloto. Todo ello reservado a las versiones más equipadas.

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Qué falta por saber y qué implica para el Dolphin Surf europeo

Faltan las cifras que de verdad deciden una compra: capacidad de batería, autonomía y potencia de carga. A eso se suma que la homologación china se realiza bajo el ciclo CLTC, mientras que en Europa se mide con el ciclo WLTP, un protocolo distinto cuyos números no son equiparables uno a uno.

La pregunta de fondo es si este Seagull se convertirá en el próximo Dolphin Surf europeo. Hoy el Dolphin Surf que se vende en España es el Seagull chino anterior, aunque no son idénticos: el europeo mide 3,99 metros, ofrece configuraciones de cinco plazas y motores de hasta 156 CV desde el pasado mes de septiembre.

La nueva generación china sería, aun así, 21,5 centímetros más larga y tendría 15 centímetros más entre ejes que el coche europeo actual, hasta el punto de superar al Dolphin G, de 4,16 metros. BYD no ha confirmado nada al respecto en su web oficial, así que lo razonable es esperar: algunas soluciones acabarán llegando, pero sin fechas.

El próximo hito verificable es el lanzamiento en China, previsto antes de que termine 2026. Para el comprador europeo, la lectura práctica es otra: cuando el relevo llegue, conviene mirar la ficha con tres números en la mano, los kWh de batería, los kW de carga DC y los minutos del 10 al 80%. Son las cifras que separan un urbano eléctrico útil de uno que solo resuelve la ciudad.