jueves, 1 diciembre 2022

¿Puede Madrid conseguir un Gran Premio de Fórmula 1?

Por supuesto. ¿Debe superar grandes retos de todo tipo para lograrlo? Igualmente.

Desde que la Comunidad de Madrid hiciera pública la carta a FOM (Formula One Management) en la que comunicaba sus intenciones de albergar un gran premio, la voluntad política de Isabel Ayuso y su equipo de gobierno ha sido confirmada en varias ocasiones. “No queremos competir con nadie, pero sí que consideramos que es un motor económico la Fórmula 1, que tiene mucha afición y atrae turismo». No siempre querer es poder, aunque la fe mueva montañas. De ambos adagios tendrá que beber la Comunidad para traer un gran premio en un país que ya cuenta con uno desde 1991 en el mismo circuito, Montmeló, en Cataluña.

Isabel Díaz Ayuso quiere un gran premio de F-1 para Madrid

Ayuso ponía las manos por delante para respetar las opciones de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Pero a nadie se le oculta que si estas también mantienen idéntica voluntad política se producirá una pugna entre las instituciones de ambas comunidades autónomas. O traducido en roman paladino, ambas entrarán en una puja económica para albergar el gran premio. En este sentido, el Gran Premio de España en Cataluña lleva ventaja sobre Madrid. Un dato sustancial, porque mientras la comunidad madrileña no tenga la certeza de su celebración por parte de FOM, las millonarias inversiones a realizar corren riesgo de quedar en el aire de no lograrse finalmente el objetivo.

Un solo gran premio por país

Si el pasado sirve de antecedentes, es de suponer que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona no querrán entregar el partido en beneficio de otra comunidad rival, más tratándose de Madrid. La posibilidad de dos grandes premios en el mismo país, sobre el papel, parece descartada después de que la Fórmula 1 haya introducido para los próximos años un calendario de 24 carreras, ya considerado excesivo para los protagonistas. Estados Unidos cuenta con tres grandes premios en 2023, pero el caso del mercado americano es distinto.

En este sentido, la Comunidad de Madrid deberá trabajar con dos escenarios. Uno, hipotético, el de lograr de FOM la certeza de ser el escenario frente a Barcelona con anticipación al vencimiento del actual contrato (2026). Un escenario que se antoja difícil, pero que facilitaría el proceso de selección e inversiones para el circuito a usar en Madrid. La otra, echar un pulso a Barcelona sin la certeza del resultado final, con el riesgo de ser utilizados por FOM en la puja por el canon para un gran premio en España.

Circuito del Jarama

Aunque a Madrid se le presenta otro gran desafío. ¿En qué circuito se podría celebrar un hipotético gran premio dentro de la Comunidad? De momento, todo son opciones. Una, el trazado urbano. La segunda, una infraestructura ya existente. La ultima, una nueva por construir.

Circuito urbano, la opción preferida para el gran premio de Madrid

Un proyecto de gran premio en Madrid será, sin duda, una decisión políticamente discutida y con controversia pública. En este sentido, se antoja remota la idea de la construcción de un circuito nuevo con fondos públicos y de difícil amortización en el futuro. Más si cabe, si la Comunidad de Madrid trabajara con ese escenario sin la certeza de la adjudicación de la prueba.

El circuito urbano sería, en principio, una de las opciones favoritas para FOM, como lo demuestra en haber sido la elegida por todos los nuevos promotores que se han incorporado al calendario. Sochi queda más lejos en el tiempo, pero es el caso tanto de Jeddah, Miami, y el próximo gran premio en Las Vegas. No se trata solo de acercarse a los centros urbanos, una tendencia promovida por FOM, sino de su idoneidad y costo para evitar construir nuevos trazados.

Sede de Ifema

En Madrid existe un proyecto presentado a IFEMA para la creación de un circuito en el perímetro del centro de convenciones de la Comunidad de Madrid. Sobre el papel, un escenario idóneo. Ni cerca del centro urbano, ni lejos del mismo, pero bien comunicado y con infraestructuras hoteleras cercanas, además de su proximidad con el aeropuerto de Barajas. Las instalaciones de IFEMA permitirían también albergar actos públicos y exhibiciones en paralelo al gran premio, por lo que podría darse una dimensión social al gran premio, al estilo de lo vivido en Miami. Algunos rumores indican que esta opción habría pasado a un segundo plano.

No parece factible que el centro urbano de Madrid pudiera ser el escenario. La necesidad de trabajar durante semanas en las arterías principales de la capital para la construcción del circuito, la respuesta social y política, y la polémica política que sin duda se produciría parece haber descartado un Mónaco ‘a la madrileña’. Por tanto ¿dónde podría celebrarse el gran premio?

El circuito del Jarama necesitaría una enorme reestructuración para acoger un gran premio

La opción natural parece dirigirse hacia circuito del Jarama. Pero el trazado madrileño, anticuado para los cánones actuales de la Fórmula 1, necesitaría una enorme reestructuración en la misma línea que el circuito de Zandvoort, en Holanda, ya en su segundo año, con llenos garantizados gracias a la atracción de Max Verstappen.

Circuito del Jarama

Sin embargo, el Jarama tiene la calificación FIA de Grado 2. Lo que significa que sus instalaciones, incluyendo la longitud del circuito, deberían reformarse ampliamente. El trazado madrileño, además, está encajonado en las urbanizaciones que han ido creciendo desde su construcción allá por los años setenta. En las últimas décadas ha encontrado una gran oposición vecinal para el desarrollo de pruebas de competición en sus instalaciones, fundamentalmente por el ruido. Una oposición vecinal volvería a surgir ante la eventualidad de un gran premio. Miami, en otro sentido, también ha sido un ejemplo de conflictos vecinales, que han retrasado la llegada del gran premio al calendario.

En caso de que el Jarama fuera la opción elegida, el alcance y la financiación de dicha reestructuración será un gran reto para la Comunidad de Madrid. Escapatorias, muros de seguridad, pintura y paneles luminosos, puestos de comisarios nuevos, planes de seguridad y base de helicópteros, hospital, un paddock reducido que debe ser ampliado, aparcamientos, nuevos boxes, planes de acceso al circuito…La remodelación de Zandvoort alcanzó los setenta millones de euros. La del Jarama podría oscilar entre los 50 y 70 millones de euros. ¿Quién asumiría dicha inversión? ¿La Comunidad de Madrid? ¿Con o sin la certeza de la adjudicación de la carrera?

Muchas cuestiones por contestar y resolver en una madeja compleja. Como en los Juegos Olímpicos. La volunta política y las ambiciosas intenciones, son una cosa, y otra muy distinta es el resultado final, no necesariamente correlacionadas. De eso depende, la Fórmula 1 en Madrid.