jueves, 11 agosto 2022

Ferrari: ganar entre sonrisas, pero también entre lágrimas

Si un piloto merecía ganar en la Fórmula 1 ese era Charles Leclerc. Un variado y desafortunado cúmulo de diferentes circunstancias impedían ganar al de Ferrari, nada menos, desde el pasado Gran Premio de Australia. Ni siquiera logrando desde entonces cuatro poles seguidas. Pero su oportuno triunfo en el Red Bull Ring catapultaba de nuevo sus mermadas opciones al título. A costa, quizás, de las de Carlos Sainz.

En la rueda de prensa posterior a la carrera, Mattia Binotto no estaba plenamente satisfecho tras la carrera austríaca. A la alegría por la victoria del monegasco se contraponía la pérdida de puntos cruciales para Ferrari por otro abandono de Carlos Sainz. Quizás a partir de ahora tenga más tranquilidad de espíritu para jerarquizar a sus pilotos en caso de necesidad.

El ritmo inicial de Max Verstappen hasta el sábado parecía indicar una superioridad considerable. Pero Christian Horner avisaba después de los primeros libres: sería una carrera extraordinariamente reñida. Se equivocó totalmente porque Ferrari dominó total e inesperadamente a Red Bull con una superioridad que no se plasmaba desde la victoria de Australia, aunque en Montmeló y Mónaco Leclerc pudo haber ganado con dominio similar al de la pista austríaca. Tanto, que el doblete de Ferrari parecía un trámite después de la parada final de Carlos Sainz. Hasta que su monoplaza terminó en llamas.

Sin pugnas entre los pilotos de Ferrari

El fin de semana austríaco incluía en su formato la segunda carrera sprint de la temporada. La enorme hoguera creada por la estrategia de Ferrari en Silverstone ganaba fuerza nuevamente tras el duelo de Sainz y Leclerc el sábado, que parecía haber dejado en bandeja el triunfo de Verstappen. Leclerc pidió que no se repitiera la misma situación, y Sainz defendía las opciones al título renacidas tras su primera victoria en la Fórmula 1 una semana atrás. Pero el desarrollo indicaba que Mattia Binotto había marcado claramente la línea a seguir a sus pilotos nada de pugnas entre ellos, a por Verstappen y sin obstaculizarse entre ellos. El doblete parecía asegurado desde el momento en que el holandés hizo su primera parada en boxes con sus neumáticos más degradados de lo esperado.

De aquí la satisfacción por la victoria de Leclerc, pero la decepción por ver evaporarse puntos cruciales con Sainz. Porque, además, la vulnerable fiabilidad vuelve a planear amenazadoramente por Maranello, con el impacto que pueda suponer para la lucha por los títulos. Pero más hundido estaba el piloto español.

“Íbamos camino de un doblete fácil”, recordaba Sainz, que estaba a punto de merendarse fácilmente a Verstappen justo cuando se produjo su avería mecánica.
“Es la historia de mi temporada, en cuanto cojo ritmo, algo falla”. Sainz llegaba al Red Bull Ring a tan solo 11 puntos de su compañero de equipo. Incluso podía haber aspirado a la victoria ante los problemas de Leclerc. Sainz sabía que tan desafortunado abandono puede cambiar su suerte a partir de ahora.

“Así es como lo vemos: el coche más rápido en la pista es el que tiene prioridad, y creemos que hacerlo así en este momento del campeonato es lo mejor que podemos hacer. Y si uno de los dos pilotos más adelante tuvo mejores oportunidades, ciertamente le daremos prioridad total, pero no es la situación ahora mismo”. Preguntado por la política de Ferrari con Leclerc y Sainz antes del gran premio, Binotto rechazó las órdenes de equipo a estas alturas de la temporada, dejando libertad a sus pilotos para luchar entre ellos hasta que no sea estrictamente necesario. “La gente nos critica cuando damos órdenes de equipo a nuestros pilotos, pero también cuando no las damos”, se lamentaba el responsable de Ferrari. Pero ¿A partir ahora?

Alonso sigue con la mala fortuna

Tras el Gran Premio de Austria y en el ecuador de la temporada Leclerc ha recuperado la segunda posición, ahora a 38 puntos de Max Verstappen. Sin embargo, es casi la misma diferencia que separa ahora a Sainz de su compañero de equipo (37). De aquí la decepción. Su cuarto abandono y segundo por avería mecánica facilitan la tarea a Mattia Binotto en las próximas carreras. A no cambie radicalmente el paisaje en Francia y Hungría y antes de que llegue la pausa veraniega.

Por último, Fernando Alonso, cuyo parte de ‘lesiones’ sigue creciendo carrera a carrera. El A522 ha dado un salto cualitativo, ciertamente, con las evoluciones de Silverstone y al menos en pistas de curvas medias y rápidas. Pero, de nuevo, fue imposible capitalizarlo. La mala fortuna y las debilidades de Alpine se combinan para castigar al español, quien quedó inédito el sábado en la carrera sprint con la enésima avería mecánica. En plena remontada el domingo y cuando aspiraba al sexto puesto, tuvo que parar dos veces bajo el coche de seguridad por culpa de rueda delantera izquierda. Como el propio Fernando Alonso reconoce, pilota como nunca, pero con peor suerte que nunca.