La Fórmula 1 representa la máxima expresión del rendimiento tecnológico y deportivo del automóvil, pero también el escenario donde la seguridad adquiere una relevancia absoluta. En ese terreno, Mercedes-AMG ha construido una trayectoria sólida que se prolongará con un nuevo capítulo a partir de 2026, cuando la marca de Affalterbach asumirá la responsabilidad total de proporcionar los Vehículos Oficiales de Seguridad y Medicina de la FIA en todos los Grandes Premios del calendario y en los test oficiales de pretemporada en Baréin.
Los Mercedes-AMG GT, los grandes protagonistas

El acuerdo alcanzado entre Mercedes-AMG y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) consolida una colaboración que se ha convertido en uno de los pilares silenciosos del campeonato. La decisión supone que la división deportiva de Mercedes-Benz estará presente con sus modelos de alto rendimiento en las 24 pruebas del calendario de Fórmula 1, así como en las sesiones previas al inicio de cada temporada, garantizando que la capacidad de respuesta ante incidentes siga evolucionando al mismo ritmo que lo hace la competición.
Para Mercedes-AMG, la Fórmula 1 no se limita a ser una plataforma deportiva o de marketing. La marca considera el campeonato como un laboratorio donde sus vehículos son sometidos a exigencias extremas, demostrando en condiciones reales su fiabilidad, precisión y, sobre todo, su capacidad para salvaguardar la integridad de los pilotos. Según Christoph Sagemüller, responsable de Mercedes-AMG Motorsport, la seguridad forma parte del ADN de la compañía y explica su compromiso sostenido con la máxima categoría.
30 años de compromiso en seguridad con la Fórmula 1

La historia de esta relación se remonta al 30 de junio de 1996, fecha en la que Mercedes-Benz introdujo el C 36 AMG como Safety and Medical Car en el Gran Premio disputado en el circuito francés de Magny-Cours. Aquella presencia marcó el inicio de una tradición que en 2026 celebrará su trigésimo aniversario. Desde entonces, la silueta de la estrella de tres puntas se ha convertido en una referencia habitual en los momentos más delicados de cada carrera.
El balance de estas tres décadas refleja la magnitud del compromiso. Entre 1996 y 2026, la Fórmula 1 ha utilizado trece modelos distintos de Safety Car y ocho versiones diferentes de Medical Car firmadas por Mercedes-AMG. Cada uno de estos vehículos ha incorporado avances tecnológicos derivados tanto del desarrollo en competición como de la evolución de los automóviles de producción, reforzando el vínculo entre pista y carretera.
Uno de los hitos recientes de esta trayectoria tuvo lugar en 2025, durante el Gran Premio de Estados Unidos celebrado en Austin, donde se alcanzó el despliegue número 500 de un Safety Car en la Fórmula 1. La cifra ilustra la importancia de estos automóviles en la gestión de incidentes, neutralizaciones de carrera y asistencia médica inmediata, funciones que requieren precisión, rapidez y un rendimiento sobresaliente.
Uno Safety Car, otro Medical Car

Actualmente, el Mercedes-AMG GT Black Series ejerce como Safety Car oficial desde 2022, mientras que el Mercedes-AMG GT 63 S 4MATIC+ cumple el papel de Medical Car. Ambos modelos no solo operan en la Fórmula 1, sino que también prestan servicio en categorías como Fórmula 2, Fórmula 3 y campeonatos de apoyo, ampliando su alcance dentro del ecosistema del automovilismo internacional.
La logística que sostiene esta operación es compleja y rigurosa. Mercedes-AMG proporciona tres Safety Cars y dos Medical Cars oficiales, de los cuales dos vehículos están presentes en cada fin de semana de competición, preparados para intervenir en cuestión de segundos. El mantenimiento y la supervisión técnica corren a cargo de equipos especializados desplazados desde Affalterbach, lo que garantiza que cada unidad funcione con la máxima fiabilidad.
25 años al volante del Safety Car

En paralelo a la evolución tecnológica, la figura del piloto del Safety Car se ha convertido en un elemento emblemático del campeonato. Bernd Mayländer, ex piloto profesional y actual embajador de AMG, lleva 25 años desempeñando este papel. Desde el año 2000, ha sido el encargado de liderar la pista en situaciones críticas, acumulando una experiencia única que le ha convertido en una figura clave dentro del paddock. En 2026, el alemán afrontará su Gran Premio número 500 en la cita inaugural de Melbourne, un registro que simboliza la continuidad y la especialización que exige esta función.
Con la renovación de su compromiso con la FIA, la marca alemana refuerza su papel como uno de los actores esenciales en la seguridad de la Fórmula 1. En un campeonato donde la velocidad y la innovación avanzan sin descanso, la marca alemana demuestra que el alto rendimiento también puede medirse en la capacidad de proteger vidas, consolidando una presencia que trasciende el espectáculo para convertirse en garantía de confianza dentro del automovilismo mundial.
Fotos: Mercedes-AMG.

















