El Toyota Hilux eléctrico vuelve a arrancar tras el impacto de una caravana de 760 kg lanzada desde nueve metros de altura. La caravana queda hecha añicos; el pick-up, con desperfectos visibles en el techo y en varias zonas de la carrocería, se enciende y se desplaza por sus propios medios.
La escena se rodó en el aeródromo de Bentwaters, en Suffolk (Inglaterra). Una grúa mantuvo la caravana suspendida antes de soltarla sobre la cabina, y la marca dejó la elección del castigo en manos de los usuarios de Reddit en Reino Unido: bola de demolición de una tonelada o caravana. Ganó la caravana.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Toyota somete su primer pick-up cero emisiones al ensayo de dureza que sostiene la reputación del Hilux, un argumento de peso en flotas de trabajo donde una parada imprevista cuesta dinero.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: tracción a las cuatro ruedas con dos motores que suman 196 CV, batería de 59,2 kWh y capacidad de arrancar y rodar tras un impacto severo. En contra: la autonomía homologada en torno a 250 km limita el uso interurbano intensivo, y la carga útil y el precio de la versión española no figuran en la información disponible.
- Datos técnicos clave: dos motores eléctricos con 196 CV y tracción total; batería de 59,2 kWh; autonomía homologada en torno a 250 km; caravana de 760 kg lanzada desde nueve metros; más de 27 millones de unidades vendidas del Hilux en todo el mundo; carga útil, volumen de caja y precio sin IVA, pendientes de confirmación.
Un homenaje con más mérito que hace más de veinte años
Toyota no ha inventado el guion. En 2003, el programa británico Top Gear sumergió en el mar un Hilux antiguo, lo incendió, lo golpeó con una bola de demolición y lo enterró durante la demolición de un edificio. Después de cada castigo, el vehículo seguía arrancando, y aquella unidad acabó expuesta en el plató como un trofeo.
La diferencia, esta vez, está debajo de la carrocería. Bajo el piso del Hilux BEV conviven una batería de 59,2 kWh y dos motores eléctricos, componentes en teoría más sensibles a un impacto severo que un bloque diésel. Ahí está el mérito real del ejercicio: no se trataba solo de aguantar el golpe, sino de seguir operativo con un sistema de propulsión que no perdona una celda dañada.
La prueba no mide carga útil ni autonomía: mide si la reputación de dureza del Hilux sobrevive intacta al cambio de tecnología.
Tras la caída, la caravana quedó destrozada. El pick-up mostró daños en el techo y en distintas zonas de la carrocería, pero conservó sus funciones principales: los responsables del ensayo comprobaron que podía encenderse y desplazarse por sus propios medios. Chapa tocada, mecánica operativa.
Qué hay debajo de la carrocería: 59,2 kWh, 196 CV y tracción total
El Hilux BEV es el primer pick-up totalmente eléctrico de Toyota. Sus dos motores suman 196 CV y la tracción es a las cuatro ruedas, sobre una batería de 59,2 kWh. La autonomía homologada ronda los 250 kilómetros, con diferencias según el mercado y la configuración; la información difundida no detalla el ciclo de homologación, un dato que conviene pedir antes de dimensionar rutas de trabajo.
Frente a un pick-up diésel, la ventaja teórica del eléctrico está en el coste por kilómetro y en la ausencia de emisiones locales, decisiva para flotas que operan en zonas con restricciones de acceso. El límite aparece en la autonomía y en la recarga: 250 kilómetros homologados dejan poco margen para corredores interurbanos largos o para jornadas con la caja cargada y el climatizador a pleno rendimiento.
Para qué flota encaja y qué queda por confirmar
El Hilux acumula más de 27 millones de unidades vendidas en todo el mundo, y Toyota quiere que esa reputación sobreviva a la electrificación. Para el gestor de flota, el ensayo de la caravana no es una cifra técnica: es un argumento sobre tiempo de inactividad. Un vehículo que aguanta un golpe severo y sigue rodando reduce el riesgo de parada imprevista, y eso pesa en el TCO (Coste Total de Propiedad).
Aquí encaja la flota con base propia y recorridos previsibles: servicios municipales, mantenimiento de instalaciones, obra, reparto de proximidad o asistencia técnica con caja cerrada. Un autónomo o una PYME que haga 150 kilómetros diarios por corredores interurbanos y no tenga punto de recarga en cochera tendrá difícil justificar la versión eléctrica; para ese perfil siguen teniendo sentido las variantes térmicas y electrificadas de la gama.
Queda por confirmar lo que más pesa en una decisión profesional: la carga útil y el volumen de la caja en la configuración española, y el precio sin IVA, sobre el que el autónomo o la empresa puede aplicar la deducción correspondiente. Ninguno aparece en la información difundida por la marca, y son los que deciden si sirve para una cuadrilla con herramienta a bordo.
El siguiente capítulo ya está en marcha: Toyota ha entregado la unidad al equipo de Top Gear para que siga sometiéndola a nuevos desafíos. El Hilux eléctrico ya está disponible en el mercado español, donde convive con el resto de la gama, y mantiene abierta la pregunta que más interesa al profesional: si la fiabilidad que vendió durante décadas se traslada intacta a la batería.

