Parece que fue ayer cuando estábamos hablando de la actualización del SUV coreano más popular, el Hyundai Tucson, y ahora recibimos imágenes de la próxima generación. Y es que el ritmo de algunas firmas asiáticas en lo que a novedades se refiere llega a ser extenuante.
El Tucson es una pieza clave en la estrategia de Hyundai y su auténtico pilar comercial en Europa. En el mercado español, sin ir más lejos, encabeza de forma recurrente el ranking de matriculaciones de Hyundai y, hace apenas tres años, llegó incluso a liderar el mercado general.
No es fruto de la casualidad: el SUV compacto ha sabido consolidarse gracias a un equilibrio muy afinado de argumentos, entre los que destacan una oferta mecánica amplísima —con versiones de gasolina, diésel, microhíbridas, híbridas convencionales e híbridas enchufables— y una gama de acabados igualmente extensa. A ello se suma una calidad percibida por encima de la media del segmento y un diseño atrevido, con personalidad propia, que refuerzan un éxito que habla por sí solo.

Por hacer algo de repaso, la generación actual del Tucson se presentó en 2020 y recibió una actualización discreta a mediados de 2024. Aun así, su imagen apenas acusa el paso del tiempo y sigue transmitiendo una sensación de modernidad, con ciertos guiños futuristas que han acabado convirtiéndose en seña de identidad de la firma coreana. No obstante, la marca ha iniciado recientemente un nuevo lenguaje de diseño, igual de rompedor, que ya se ha dejado ver en modelos como el Staria, el Kona o el eléctrico Ioniq 9.
Ese nuevo enfoque estético será el encargado de redefinir por completo la apariencia del futuro Tucson. Es posible que adopte algunos de esos rasgos en el frontal o que evolucione hacia una interpretación propia dentro de la gama SUV, aunque parece poco probable que siga de cerca el controvertido camino marcado por el último Santa Fe, cuyo diseño ha generado opiniones muy divididas. En cualquier caso, el habitual camuflaje extremo con el que el grupo coreano protege sus prototipos impide, por ahora, sacar conclusiones claras sobre su aspecto definitivo.
En lo que respecta a dimensiones, todo apunta a que el próximo Tucson se mantendrá muy próximo al modelo actual, con una longitud inferior a los 4,6 metros. Esta cifra le permitirá conservar uno de sus grandes puntos fuertes: una habitabilidad sobresaliente para su categoría, acompañada de un maletero especialmente generoso, que rondará los 600 litros de capacidad.

El apartado tecnológico será otro de los grandes protagonistas del Hyundai Tucson 2027. El modelo contará con la evolución del paquete de asistentes Hyundai SmartSense, que integrará las últimas ayudas a la conducción: asistente de colisión frontal, mantenimiento activo de carril, alerta de tráfico cruzado trasero, control de crucero inteligente con información de la navegación, monitor de ángulo muerto con cámara, asistente de salida segura y sistema de estacionamiento remoto inteligente, entre otros.
En el plano mecánico, el futuro se presenta más incierto para el diésel. Todo indica que esta variante podría desaparecer, pese a que Hyundai ha logrado prolongar su vida comercial mediante la hibridación ligera, una combinación cada vez más rara en el mercado y compartida prácticamente solo con Kia dentro del mismo grupo. Aun así, no deja de existir una pequeña esperanza de que sobreviva.
El motor de gasolina 1.6 T-GDI seguirá siendo el eje central de la gama, disponible en configuraciones microhíbridas, híbridas convencionales e híbridas enchufables. En cambio, no se espera una versión 100 % eléctrica del Tucson, ya que Hyundai reserva este tipo de propulsión para la familia Ioniq, donde en el futuro habrá un modelo equivalente por tamaño y concepto, previsiblemente denominado Ioniq 4, llamado a rivalizar con propuestas como el Kia EV5.
Galería de imágenes espía del Hyundai Tucson 2027
Fotos: SHProshots























