Así son los ADAS de la Triumph Bonneville T40 2027: ABS en curva y control de tracción con aspecto de los 60

Bajo una estética sesentera, la Triumph Bonneville T40 equipa cinco modos de conducción, control de crucero y conectividad Bluetooth con navegación por mapas. Llega a los concesionarios en primavera de 2027.

Triumph ha desvelado la Bonneville T40, una moto de estética sesentera que esconde electrónica moderna: ABS en curva, control de tracción sensible a la inclinación y una pantalla TFT de 4 pulgadas con navegación por mapas. Bajo el depósito late un monocilíndrico de 398 cc apto para el carné A2 sin limitar.

La firma británica recupera el espíritu de las Bonneville de los años 60 con un producto de precio contenido, producido junto a la india Bajaj, y lo viste con ayudas que hasta hace poco eran coto de las motos de alta cilindrada. Llega a los concesionarios en primavera de 2027, con precios que se anunciarán a comienzos del próximo año.

Qué esconde la Bonneville T40 bajo el aspecto clásico

El bloque monocilíndrico TR Series de 398 cc entrega 32 CV a 7.000 rpm y 36 Nm a 5.000 rpm, cifras modestas y coherentes con una moto pensada para el día a día. Triumph ha revisado la culata, la distribución y la puesta a punto para reforzar la respuesta a bajo régimen. Lleva refrigeración líquida, cuatro válvulas, inyección Bosch y un cambio de seis relaciones con embrague asistido y antirrebote.

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El consumo declarado es de 3,5 litros cada 100 km, con un depósito de 14,5 litros. El mantenimiento se anuncia cada 16.000 km, un intervalo razonable para una mecánica que aspira a durar sin sobresaltos. La T40 forma parte de la familia Bonneville, la más longeva del catálogo de Triumph.

Donde aparece la tecnología de verdad es en el apartado de asistencia. La T40 monta:

  • ABS optimizado para curvas, que modula la frenada incluso con la moto inclinada.
  • Control de tracción sensible a la inclinación, desconectable si el piloto prefiere gestionar la entrega.
  • Control de crucero de serie, un extra poco habitual en este segmento.
  • Cinco modos de conducción: Road, Rain, Eco, Rider A y Rider B, los dos últimos configurables.
  • Acelerador electrónico, que adapta la respuesta del motor a cada modo.

La Bonneville T40 demuestra que una moto de aire retro puede equipar la misma red de seguridad electrónica que una naked moderna, y sin renunciar al tacto clásico.

El apartado de conectividad y multimedia completa el cuadro. La instrumentación es una pantalla TFT circular de 4 pulgadas con navegación por mapas, gestionada mediante Triumph Navigation, y conexión Bluetooth para llamadas y música. Incluye un modo Heritage que imita la apariencia analógica de los cuadros de antaño. A eso se suma toma USB-C, mandos retroiluminados e iluminación LED con cambio automático de luz diurna a cruce.

En seguridad activa también hay detalles discretos: los intermitentes son autocancelables y existe una señal luminosa de frenada de emergencia, que avisa a quien viene por detrás cuando la deceleración es brusca.

Cómo te afectan estos ADAS al manillar

El ABS en curva entra en juego en el momento más delicado: cuando frenas con la moto tumbada, al cerrar una trazada de forma inesperada o al encontrarte gravilla a mitad de giro. La centralita lee la inclinación y modula la presión para que la rueda no se bloquee, un escenario donde una moto sin esta ayuda se va al suelo con facilidad.

El control de tracción actúa sobre el otro extremo, la salida de curva o el asfalto mojado. Al ser sensible a la inclinación, corta antes la entrega cuando vas tumbado que cuando ruedas recto. Y si el piloto prefiere el control total, se puede desconectar.

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El control de crucero cambia los desplazamientos por autovía: fijas una velocidad y descansas la muñeca. Y la pantalla TFT con Bluetooth permite ver la navegación, gestionar llamadas y controlar la música sin soltar el manillar, con el modo Heritage manteniendo la estética retro.

Un paso más en la moto clásica conectada y asistida

La Bonneville T40 se suma a una tendencia clara: las motos de aire retro ya no renuncian a la electrónica. Hace una década, un monocilíndrico de 400 cc con esta estética habría ofrecido poco más que un ABS de primera generación. Hoy el paquete incluye control de tracción con lectura de inclinación, control de crucero, cinco modos y un cuadro TFT con navegación.

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El movimiento no es exclusivo de Triumph. Royal Enfield, con su gama 350 y 650, y otras marcas del segmento retro han ido incorporando ayudas similares, porque el comprador que llega a la moto clásica espera la misma dotación que en cualquier otro vehículo. La producción ajustada junto a Bajaj permite contener el precio: las hermanas Speed y Scrambler de 400 cc rondan los 6.000 euros.

Conviene tener claro que ninguna de estas ayudas sustituye al piloto: reducen el riesgo en los márgenes y siguen dependiendo de que el neumático tenga agarre. El próximo hito será ver si Triumph extiende esta dotación a toda la gama 400 cuando anuncie los precios a comienzos de 2027.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: la pantalla TFT circular de 4 pulgadas y los cinco modos de conducción (Road, Rain, Eco, Rider A y Rider B) confirman que estamos ante una clásica con electrónica de última hornada.
  • Lo que equipa: ABS en curva, control de tracción sensible a la inclinación y desconectable, control de crucero, acelerador electrónico, cuadro TFT con navegación por mapas y Bluetooth, toma USB-C, iluminación LED con conmutación automática e intermitentes autocancelables.
  • Así te afecta como conductor: más seguridad al frenar en curva y al salir de ella con el asfalto mojado, y más comodidad en autovía gracias al control de crucero y a un cuadro conectado que permite gestionar el móvil sin soltar el manillar.