73 - El salón de las novedades

73

El salón de las novedades

16 de Marzo de 1985

Quizás porque Suiza no tiene en su territorio ninguna marca del automóvil, el Salón de Ginebra es considerado 'terreno neutral' por los fabricantes, que aprovechan la muestra de la ciudad helvética para enseñar al mundo de lo que son capaces. Ginebra es, desde hace años, el mejor escaparate del automóvil.
Descargar revista

Motor16 daba cuenta del Salón del Automóvil de Ginebra y también de novedades como el próximo Autobianchi Y 10, definido como 'un mini coche de maxi confort', el coupé Volvo 780 con su 'aire mediterráneo' gracias a su carrocería de Bertone, ocupándose igualmente de las nuevas versiones que enriquecían la gama Sierra, los Ford Sierra XR 4x4, el Sierra RS Cosworth de 200 CV homologado en el grupo A para correr en el Campeonato de Turismos y el más modesto Sierra 2.0 i de 115 CV.
Nuestra revista comparaba las ventajas y los inconvenientes de los cada vez más habituales turismos con motor diésel, destacando su menor mantenimiento y consumo, así como su mayor fiabilidad y mejores aptitudes urbanas, motores que cedían, sin embargo, ante los de gasolina en ruido, vibraciones, aptitudes ruteras y prestaciones.
La prueba comparativa enfrentaba a tres berlinas diésel muy burguesas, a 'tres ases del gas-oil': el Fiat Regata DS (1.615.202 pesetas y 63 CV), el Renault 18 GTD (1.489.489 pesetas y 66,5 CV) y el Talbot Solara 1.9 D (1.375.360 pesetas y 65 CV).
Dentro de la igualdad de los tres modelos se imponía el consumo de 8,2 litros cada 100 km en ciudad, el comportamiento y los frenos progresivos del Regata, el cual, a pesar de su precio desfavorable, de su ruido enorme (79,8 db a 140 km/h, lo que equivale al máximo umbral sonoro médicamente tolerable) y de su escasa climatización, vencía ante el confort, comportamiento y bajo precio del Solara, lastrado, no obstante, por sus frenos escasos, asientos poco envolventes y una carrocería que se balanceaba en exceso. A su vez el Solara parecía algo más apetecible que el 18 GTD, bien acabado, rápido y dotado de una dirección suave y precisa, pero aquejado de unos asientos mal diseñados, una palanca de cambios con una quinta de muy alejada situación y un comportamiento deficiente por causa de los rebotes de su eje rígido trasero.
El Opel Kadett D, calificado de 'capricho en diésel', ofrecía por 1.532.610 pesetas un buen comportamiento, unos buenos frenos y un bajo nivel sonoro, aunque sus recuperaciones eran lentas (46,9 segundos para hacer los 1000 metros desde 40 km/h en quinta). Por otro lado, su equipo escaso y su alto precio limitaban sus argumentos ante competidores más aparentes y económicamente mucho mejor situados.
La moto probada era 'el elefante trotón', la Cagiva 125 todoterreno, moto que por 446.767 pesetas ofrecía una buena estabilidad, una frenada progresiva, un motor fiable y una estética conseguida,  presentando como defectos vibraciones a todos los regímenes, una elevada rumorosidad y unos consumos altos que sólo bajaban de 4 litros cada 100 km en conducción tranquila, lo que no era desdeñable para un monocilíndrico de dos tiempos que cubicaba 124 c.c. y daba 15 CV a 6.500 rpm.
En lo deportivo la noticia era el triunfo del Peugeot 205 T 16 con Salonen y Harjanne en el Rally de Portugal, donde era segundo el Lancia Rally Abarth de Biasion y tercero el Audi Quattro de Rohrl.
Xavier Domingo visitaba Vigo, ciudad que comparaba a un pequeño Nueva York gallego y achulado, y allí daba cuenta de mariscos incomparables acompañados de un vino único, el albariño, de un paisaje sobresaliente y de un nuevo producto gallego: la moda.


Sigue Motor16
Salon