71 - Italianos legendarios

71

Italianos legendarios

02 de Marzo de 1985

Tres marcas italianas acaparaban gran parte de las páginas de la revista de esta semana. Por un lado un mítico modelo de carreras, el Lancia Delta, que barría en el Rally Costa Brava; por otro, Maserati y su Biturbo, al cual hacíamos la primera prueba y por último, Alfa Romeo que enfrentaba su 90 al BMW 322.
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Era noticia que justamente a los 16 meses de vida Motor 16 tenía 425.000 lectores semanales y en otro orden de cosas también lo era que Figueruelas fabricaría un nuevo modelo Opel, que resultaría ser el Kadett en versión de 4 puertas.
En Alemania la novedad era la próxima aparición del primero de los poderosos BMW M 5, que iba a ser una rapidísima y lujosa berlina resultado de motorizar un serie 5 con el motor de 286 CV del M 1 y del 635 CSI
A nuestro mercado llegaba, importado por Tecnocar, el Yugo 45, una especie de rústico 127 de 3 puertas que se fabricaba desde 1980 en la ahora extinta Yugoslavia
Antonio Zanini presentaba su nueva arma, el Peugeot 205 T 16, coche que ganaría el Mundial de Rallys de 1985 y de 1986. Eran destacables en el 205 T 16 los 350 CV de su motor trasero transversal de 1.775 c.c. y las 5 victorias consecutivas conseguidas hasta aquellos días por Ari Vatanen a su volante en el Mundial de Rallys
La prueba comparativa enfrentaba a 'un alemán inquieto y a un italiano tranquilo', al BMW 323i de 4 puertas (3.370.178 pesetas y 150 CV) y al Alfa Romeo 90 V 6-2.5 i (3.095.288 pesetas y 156 CV). El ganador era el BMW cuyas prestaciones (204, 2 km/h de velocidad máxima y los 1.000 metros desde parado en 29,2 segundos), estabilidad y cambio de marchas, a pesar de su dirección desmultiplicada, escaso alumbrado de cruce y deficiente equipamiento se imponían al bajo consumo de 6,5 litros cada 100 km a 90 km/h, confort de marcha y dirección bien asistida de un tranquilo Alfa, sin punch, que adolecía de un extraño y poco legible cuadro de mandos, de largos desarrollos y de un cambio de manejo discutible.
Otro italiano merecía los honores de una prueba exhaustiva, el Maserati Biturbo, un 'tridente de leyenda', una berlina de marca legendaria que por un precio de 6.067.056 pesetas ofrecía desde su presentación en diciembre de 1981 un comportamiento de verdadero deportivo, un buen confort de marcha y prestaciones brillantes como los 1.000 metros desde parado en 28 segundos aunque pecaba, y mucho, de un acabado más que mediocre a pesar de madera y mucho diseño, igual que de un asiento de conductor difícilmente regulable, siempre bajo, y  de una climatización de funcionamiento más que dudoso.
El Rally Costa Brava resultaba ser un verdadero 'poker de Lancias' pues nada menos que los cuatro primeros puestos eran para los Lancia Rally Abarth de Biasion, Cerrato, Serviá y Pregliasco de modo que se podía decir que 'los Lancia barrieron' en el Costa Brava, todo en un rally en el cual Zanini se accidentaba, sin consecuencias personales, al volante de su recién estrenado Peugeot 205 T 16.
Xavier Domingo viajaba de Alicante a Xixona, mundialmente famosa por su turrón, allí llamado terró, y allí, en Xixona, donde había mucho más que comer que turrón, hablaba de platos y días, como el llegum, un cocido de legumbres con sofrito y picada de ñora o los doblaes, pastas secas típicas de los días de difuntos.


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