50 - Los 15.000 km del Seat Ibiza

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Los 15.000 km del Seat Ibiza

06 de Octubre de 1984

Cuando aún no se vendía todas las versiones de la gama Ibiza, Motor16 ya había recorrido con uno de los modelos de Seat 15.000 kilómetros, en una prueba de resistencia que resaltaba las virtudes de un modelo que ha hecho historia.
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Nuestra revista destacaba en su portada 'descubra la calidad del Seat Ibiza', lo que se basaba en una larga prueba de 15.000 kilómetros.
Tal prueba maratónica, realizada cuando la gama Ibiza entera aún no estaba a la venta, evidenciaba un rotundo sí para la mecánica y la carrocería del nuevo Ibiza y solo un pero, el relativo a detalles de acabado como juntas defectuosas, al mullido débil de los asientos o a la posición discutible del acelerador. En otras palabras, el Seat Ibiza 1.2 GL probado había demostrado a lo largo de tan larga prueba una fiabilidad muy aceptable y una conducción fácil, exhibía una estética muy consensuada y evidenciaba con justicia la manida frase publicitaria de pequeño por fuera y grande por dentro que, en el caso del Ibiza, era la pura realidad. Por todo ello, el balance del nuevo Ibiza, coche con el que Seat iniciaba una nueva época, era favorable y el tiempo daría fe de ello.
El otro coche probado era el Porsche 924 cuyo precio disuasivo de 4.251.076 pesetas era su principal inconveniente, junto con su postura de conducción inadecuada por falta de reglajes de su asiento y junto con sus frenos escasos en caliente. Por todo ello Motor16 reconocía: 'los caprichos se pagan', pues el precio del 924 duplicaba al de rivales suyos como el Opel Manta 200i o el Renault Fuego GTX, superando ampliamente al de su oponente más caracterizado, el excelente y mal construido Alfa Romeo GTV 2.5 V6. No obstante, su comportamiento en carreteras rápidas, su excelente reparto de pesos y su precisión de manejo le configuraban como un deportivo rápido y preciso gracias a  su motor Audi de 1984 centímetros cubicos capaz de 125 caballos de potencia con el que alcanzaba los 207,2 kilómetros por hora de velocidad máxima.
El 'fuera de serie' era un 'Serio Samba', el que usaba Antonio Zanini en el Campeonato de España de rallyes de tierra, coche que ofrecía una relación peso-potencia de 5,3 caballos/kilo gracias a los 125 CV sacados a sus 1.219 centímetros cúbicos. tras una preparación con un coste cifrado en 2.400.000 pesetas.
En la sección 'gente sobre ruedas' aparecía 'la cara amable del automóvil', seis caras, todas femeninas, relacionadas con la industria y el comercio del motor, entre las que destacaba una aún poco conocida Magda Salarich, ya en nómina de Citroen, que compaginaba fácilmente trabajo e hijos.
La moto probada era 'la reina del litro', la Yamaha FJ 1100, una verdadera moto de élite presentada en otoño de 1983 que costaba 1.452.000 pesetas, cifra entonces semejante a la del precio de todo un Renault 18 Turbo. La insuficiente disipación térmica de la Yamaha FJ 1100 así como su postura incómoda para la conducción deportiva o su consumo de lubricante eran poca cosa ante su estabilidad excepcional, su suspensión progresiva y su motor potente, elástico y de bajo consumo, concretamente un cuatro cilindros de 1.097 centímetros cúbicos capaz de 125 caballos a 9.700 rpm, lo que le permitía alcanzar los 243 kilómetros por hora de velocidad máxima con un consumo en conducción rápida de 7,9 litros cada 100 km.
Xavier Domingo viajaba por Castilla, por tierras de las márgenes del  Duero, tierras de cordero y cochinillo y tierras en las que Xavier prefería ancas de rana, verduras a la plancha o incluso un congrio en salsa verde, dada la tradición en esos lugares de consumir congrio seco.


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