309 - Pasarela en Fráncfort

309

Pasarela en Fráncfort

23 de Septiembre de 1989

El Salón de Fráncfort de 1989 se convirtió en una de las más espectaculares ediciones, al menos en cuanto a la belleza de los modelos presentados allí; parecía una auténtica pasarela de moda en la que las 'top' eran el Ferrari 348, el Seat Proto, el Audi Open Air, el Land Rover Discovery o el Toyota 4500 GT. Como pruebas el Seat Marbella y el Lancia Delta Integrale.
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La vida no siempre se repite, pues hace ahora 25 años las ventas de automóviles en España decaían, siendo el Seat Ibiza el coche más vendido en agosto.

Tampoco se repetirían salones de Fráncfort tan llenos de novedades como el de 1989. Allí, al lado del ejemplar único que era el Porsche Panamericana, aparecía el primer Ferrari comercializado después de la muerte de Enzo Ferrari, el 348 TB y TS, o la versión alargada en 80 cm de los excelentes Mercedes W 124 y comercializada como 250 D o 260 E, o incluso el Audi V 8 Largo, procedente de incrementar en 31,6 cm la batalla del V 8, facultándole así para ofrecer en su interior una oficina rodante a disposición de su poderoso dueño. Igualmente acaparaba admiradores el novedoso BMW 850 con su motor V 12 o el nuevo Honda Accord, amplio y bien equipado, así como el nuevo Land Rover , el Discovery -movido por un 2.5 turboalimentado capaz de 111 cv-, tercera edición de los Land Rover y oferta entre el refinado Range y el duro Defender.

También había prototipos en Fráncfort, como el Seat Proto T, anticipación del futuro Toledo, así como el Toyota 4500 GT, una propuesta deportiva de 4 plazas, 300 CV atmosféricos y dirección a las 4 ruedas, o el bellísimo Audi Open Air, prefiguración del futuro Audi Cabrio.

Para que no faltaran novedades, también las había relativas como el TDI de Audi, presentado en ese salón después de que Fiat y Austin-Rover presentaran los suyos el año anterior y los tuvieran comercializados.

El coche probado era 'un arma letal', era el mítico Lancia Delta Integrale 16 V (4.176.764 pesetas y 200 CV). Este campeonísimo que aún no había terminado de escribir su insuperable historia deportiva, destacaba por su excelente comportamiento, por sus prestaciones (218 km/h de velocidad máxima y 14,5 y 27,3 segundos para recorrer desde parado los 400 m y el km) y, también, por el acertado reparto de su potencia. No lo hacía tanto, en cambio, por causa de su elevado consumo (12,2 litros cada 100 km a 120 km/h), por su maletero reducido a solo 230 litros, o por la escasa ventilación interior.

Otro coche probado era el Seat Marbella GLX (960.290 pesetas y 40 CV). Este utilitario ofrecía aptitudes urbanas, consumo reducido (5,3 l a 90 km/h) y un aprovechado interior, pero su eje trasero, rígido y saltarín, su equipo básico y sus ruidos mecánicos no eran agradables.

En lo deportivo destacaba el Rally de Australia, donde el Toyota Celica GT Four de Kankkunen y Piironen se imponía seguido del de Eriks


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