305 - Llega el Opel Calibra

305

Llega el Opel Calibra

26 de Agosto de 1989

Uno de los modelos más celebrados y admirados de Opel, el espectacular coupé Calibra, era una de la grandes novedades del Salón de Fráncfort, que estaba ya calentando motores. El Calibra pronto se convertiría en un clásico de los deportivos. Entre las pruebas el Honda Prelude frente al Mazda 626 Coupé, dos modelo con cuatro ruedas directrices.
Descargar revista


En aquellos días próximos al Salón de Francfort comenzaban a anticiparse novedades que iban desde el BMW 318 IS -con su inyección y culata de cuatro válvulas por cilindro, elevando su potencia de los 113 a los 136 cv- o la nueva gama Volkswagen Golf para 1990 -con modificaciones estéticas delanteras y un nuevo motor TD de 80 cv- al muy novedoso Opel Calibra -un bellísimo coupé derivado del Opel Vectra, que ofrecía tracción 4x4 como elemento novedoso-, pasando todo ello por la nueva versión de 5 puertas del R 21, cuya versión de dos cuerpos enriquecería la remozada gama del Renault 21, con la aportación incluso de un motor de 12 válvulas y capaz de 140 cv.

La prueba comparativa enfrentaba a dos coupés japoneses, ambos dotados de un mecanismo de 4 ruedas directrices, mecánico en el Honda y con el añadido de una central electrónica en el Mazda. Eran el Honda Prelude 2.0 i (3.970.000 pesetas y 150 cv) y el Mazda 626 coupé (4.122.820 pesetas y 148 cv). El Honda ofrecía una excelente maniobrabilidad, un buen equipamiento y un comportamiento destacable, lo mismo que el Mazda, que ofrecía también un excelente motor y un acabado a destacar. El Honda tenía defectos como sus ruidos aerodinámicos o su motor poco elástico y el Mazda también los tenía, como su precio elevado agravado por un aire acondicionado opcional. 

Otro coche probado era un Fiesta "en traje de gala": el Ford Fiesta 1.6 kit RS (1.562.787 pesetas y 90 cv). Este Fiesta personalizado era un conjunto homogéneo por su habitabilidad, acabado y presentación, y no tanto por su dirección muy desmultiplicada, sus frenos poco eficaces o sus faros supletorios muy expuestos.

También se probaba "un refresco veraniego", o sea el Citroen AX GT de cinco puertas con aire acondicionado (1.600.306 pesetas y 87 cv). Este ágil y logrado cinco puertas destacaba por su comportamiento rutero, sus buenas prestaciones (176,6 km/h de velocidad máxima y 17,5 segundos para hacer los 400 m desde parado y 32,4 para recorrer el km en iguales circunstancias) y, por supuesto, por su opción de aire acondicionado, cosa entonces insólita en su segmento, no destacando tanto su motor ruidoso, sus frenos escasos o, incluso, sus pérdidas de tracción.

En lo deportivo Motor 16 analizaba "un dúo divino", el que formaban el muy recordado Ayrton Senna -aunque alguna maldad sobre su persona se deslizaba entre líneas- y su excelente McLaren MP 4/5, que daba una increíble relación peso-potencia -0,77 kg por CV-, cuya mecánica le proporcionaría a su constructor el campeonato del mundo de Fórmula 1 de 1989, pues ese año, como 25 años después, Ferrari no vivía sus mejores momentos.



Sigue Motor16
Salon