304 - Citroën XM, la alfombra mágica

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Citroën XM, la alfombra mágica

19 de Agosto de 1989

Citroën era especialista en crear berlinas de lujo con características muy especiales. Y para continuar la tradición de los DS o CX, llegaba el XM, con el que en Motor16 realizábamos una prueba en la que recorríamos 5.000 kilómetros. Su estabilidad y su comodidad eran más que destacables.
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Era noticia un supercoche, rival del Porsche 959 o del Ferrari F 40, el Subaru Caspita. Este superdeportivo disponía de un 12 cilindros bóxer de 3.499 c.c., diseñado por Carlo Chitti,  que daba 450 CV a 10.000 rpm, que serían 650 CV a 11.000 rpm en versión de circuito. El Caspita se presentaría en el Salon de Tokio de 1989 y nacía de la mano de Jiotto, una marca dedicada a la ropa íntima femenina que había decidido diversificar riesgos.

También era noticia la gama Porsche para 1990 en la que los 944 y 928 no experimentaban variaciones apreciables y en el 911 aparecía una versión Carrera 2, así como un cabriolet y un Targa. La novedad estaba en la caja Triptronic que hacía su aparición, caja automática que permitía igualmente cambiar de modo manual, moviendo la palanca hacia delante o hacia atrás.

El coche probado era el Mitsubishi Montero TD Interccooler (3.613.959 pesetas en versión corto y 3.658.759 en versión larga, siempre con 95 CV de potencia). Hace 25 años, cuando los TT y sucedáneos no llegaban a copar casi la quinta parte del mercado, este TT de prestigio ya había detectado el aire ecológico, deportivo, juvenil, etc que daba su posesión aunque su circulación urbana fuera un contrasentido. El Montero ofrecía virtudes como su equipo y acabado o su confort de marcha, junto con unas prestaciones asumibles(141,3 km/h de velocidad máxima y 21,3 y 41,4 segundos para alcanzar desde parado los 400 y los 1000 m); no obstante su potencia a bajo régimen escaseaba, su palanca de cambios quedaba lejos y su acceso a las plazas traseras no era nada cómodo.

Motor16 ofrecía la prueba durante 5.000 kilómetros del que iba a suceder al excelente CX y al magistral DS, la prueba del Citroën XM en versión V6 (4.750.000 pesetas y 170 CV). Este Citroen de físico discutible, y suspensión inteligente, se situaba como competidor de referentes como el BMW 525i, el Lancia Thema i.e.16V, el Alfa Romeo 164 3.0 V6 o el Renault 25 V6. El XM V6 destacaba por su excelente estabilidad, por su buena habitabilidad y por sus frenos potentes y no tanto por causa del tacto de su dirección, o de su visibilidad trasera, o de sus altos consumos (11,6 l cada 100 km a 120 km/h en autopista era el tributo exigido por el deficiente motor PRV que databa de 1974). 

En lo deportivo era noticia nuestro Rally Rías Bajas donde la victoria había sido para el BMW M3 de Ponce y Gaspar.
En el Gran Premio de Fórmula 1 de Hungría quien resultaba ganador era el Ferrari de Nigel Mansell, lo que no variaba a la cabeza del campeonato de Fórmula 1, ocupada por McLaren-Honda.









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