296 - V8, lo más de Audi

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V8, lo más de Audi

24 de Junio de 1989

Audi se asentaba como tercera marca en el mercado de coches de lujo gracias a modelos como el V8. Con su estilo discreto, su aporte de soluciones tecnológicas y su potente motor V8, este Audi iba a convertirse en la máxima referencia del fabricante alemán. La portada de la semana daba cuenta de algunos de los avances que tendrían los coches del Siglo XXI y un repaso a las obras que en aquellos días se realizaban en nuestra red de carreteras.
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Hace ahora 25 años íbamos a tener un verano de obras, pues uno de cada 5 kilómetros de la red viaria estatal iba a estar en obras, de modo que se podría contar con 946,7 kilómetros más de autovías y se habrían mejorado 7.509,8 kilómetros de carreteras al acabar dichas obras.

El coche probado era 'energía turbulenta', ya que así lo sugería el motor turbo de 2393 c.c. del Alfa Romeo 75 2.4 TD (2.651.702 pesetas y 112 CV). Este Alfa destacaba por su comportamiento y también por sus consumos reducidos (8,2 litros cada 100 km a 120 km/h), así como por sus buenas prestaciones, no destacando tanto ni por su ruido, ni por los balanceos de su carrocería o por su dificultad para engranar la primera.

Otro coche probado era 'un tracción total de lujo', es decir el nuevo Audi V 8 (9.794.629 pesetas y 250 CV), modelo con el cual el grupo Volkswagen se asentaba como el tercer referente mundial de lujo y potencia, al lado de los consagrados Mercedes y BMW. Tal asentamiento en la cumbre era el resultado de una inteligentísima evolución a base de tecnología, calidad de presentación y marketing, todo ello obra del nieto de Porsche, quien lanzaba un discreto pero poderoso coche de lujo al que numerosos mandatarios adoptarían. Este nuevo Audi hacía de la tracción permanente y del automatismo sus cartas de presentación más cualificadas. En suma, el nuevo Audi V 8 ofrecía comportamiento rutero, frenos, equipo y terminación, pero su dirección de asistencia variable, su ausencia de cambio manual y sus ruidos aerodinámicos, eran defectos a valorar.

Remataba el capítulo de pruebas el Opel Corsa Don Algodón (1.201.808 pesetas y 55 CV), un Corsa GL 1200 con adornos en azul, que como era habitual ofrecía un buen acabado, asientos confortables y aceleraciones valorables, aunque también una dirección lenta, una baja velocidad máxima (148,9 km/h) y un tacto esponjoso de frenada.

La prueba comparativa se ocupaba de dos robustos TT para el campo, no para la ciudad. Eran el Jeep Mahindra CJJ 3 (1.590.000 pesetas y 75 CV) y el UAZ Martorelli (1.826.800 pesetas y 76 CV), ambos con motor diesel Peugeot. El Jeep destacaba por su mecánica fiable, por su robustez y por sus dotes en el campo, y no tanto por su acabado, su poca agilidad en carretera o sus prestaciones pobres (95 km/h de velocidad máxima y 23,82 y 46,63 segundos para recorrer desde parado los 400 m y el km). El UAZ ofrecía una mecánica robusta, espacio y agilidad en el campo, pero su acabado era igualmente mejorable, así como sus prestaciones y sus posibilidades en carretera.

En lo deportivo cabía recordar que en el GP de Canadá de Fórmula 1 el podio había sido para el Williams de Thierry Boutsen.

Aquí, en el consagrado Rally de Orense, el ganador resultó ser el BMW M3 de Bassas y Rodríguez.



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