130 - Mercedes 300D, BMW 524 TD, Lancia Thema d.s. y Alfa 90 TD.  Los diésel más rápidos

130

Mercedes 300D, BMW 524 TD, Lancia Thema d.s. y Alfa 90 TD. Los diésel más rápidos

19 de Abril de 1986

Cuatro berlinas de lujo con motores turbodiésel de alto rendimiento -dos italianas y dos alemanas- se daban cita en las páginas de Motor16 de esta semana. La velocidad y las prestaciones eran sus principales atractivos, pero también destacaban por su su imagen de modelos hechos a la medida de los triunfadores.
Descargar revista

Era noticia el regreso a nuestro país de los productos de una marca deportiva mítica, Lotus, cuyos Excel y el Esprit Turbo importaría Tayre en lo sucesivo.
El coche probado era el Citroen Visa GTI 115 CV (1.394.225 pesetas), una berlina rápida y deportiva de 5 puertas que rivalizaba con los Renault 5 GT Turbo y 11 Turbo. Su mayor virtud era su comportamiento, básicamente subvirador, así como sus frenos y su caja de cambios. Por el contrario, su escaso maletero de sólo 210 litros, su dirección dura, sin asistencia y sus ruidos aerodinámicos eran sus defectos.
La prueba comparativa reunía a 'los diesel más rápidos', presididos por uno de los coches más valorados de aquellos días, el excelente Mercedes 300 D (4.607.675 pesetas y 109 CV), al que acompañaban el BMW 524 TD (3.734.525 pesetas y 115 CV), el Lancia Thema d.s. (3.206.775 pesetas y 100 CV) y el Alfa Romeo 90-2.4 TD(2.588.775 pesetas y 110 CV).
A pesar de su alto precio y escaso equipo, que había de ser completado con extras, el 300 D triunfaba y ofrecía una excelente velocidad máxima (192,2 km/h), un buen comportamiento y unos bajos consumos (7 litros justos cada 100 km a 120 km/h), si bien sus plazas traseras eran algo justas y sus asientos delanteros resultaban mejorables por falta de apoyo lumbar y lateral.
El Lancia proporcionaba un consumo, unas prestaciones y un comportamiento destacables, radicando sus defectos en el tacto del pedal de freno, en su sonoridad al ralentí y en el aspecto de su salpicadero, de presentación poco noble.
El BMW, por su parte, brillaba tanto por prestaciones como por frenos y comportamiento, y no tanto por sus excesivos desarrollos, por su pobre equipo y por su alumbrado mediocre.
En cuanto al Alfa Romeo, su presentación, lo mismo que su comportamiento o sus prestaciones eran datos a su favor, pero no su escasa autonomía, sus excesivos balanceos de carrocería y su cambio de funcionamiento mejorable, con cierta resistencia para engranar la primera.
Para hacerse una idea de lo que era la seguridad de los mejores diésel de hace 25 años, los equivalentes de los Mercedes E y BMW 5 de hoy, hay que recordar que el ABS era opcional en el 524, en el 300 y en el Thema y que, además, sólo el 300 D ofrecía una bolsa de aire antichoque para el conductor, a cambio de 265.025 pesetas.
La moto probada era más que original, era una moto de nieve, la Polaris Indy 60, una moto made in USA que se desplazaba sobre trineos y se movía con un tricilíndrico Suzuki de 597 c.c. refrigerado por agua y capaz de 100 CVv. Semejante vehículo, que valía en Andorra un millón de pesetas y aquí no se importaba, ofrecía posibilidades de evasión, un buen acabado y un motor brillante, todo muy matizado por su alto precio, su escaso radio de giro y su dirección dura.
La noticia deportiva la protagonizaba el recordado Ayrton Senna, ya que 'por un metro' su Lotus Renault vencía muy ajustadamente en el GP de Jerez, ciudad que podía presumir del éxito de público y de crítica de su primer GP de F 1.
Siguiendo con Jerez, Xavier Domingo resaltaba el salto en la modernidad que protagonizaba esa ciudad de vino y de caballos que era Jerez, al convertirse gracias a su GP de F 1 en una ciudad de gasolina.

Sigue Motor16
Salon