111 - Una leyenda llamada Nissan Patrol

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Una leyenda llamada Nissan Patrol

07 de Diciembre de 1985

Decir Patrol hoy en día es remontarse a uno de los pioneros del segmento de los todoterreno en España. El modelo de Nissan era uno de los protagonistas esa semana, lo mismo que lo ha sido durante años en el mercado hasta convertirse en una leyenda.
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Eran noticia la aparición de un alto de gama en Fiat, el Fiat Croma, surgido del proyecto común que dio lugar al Lancia Thema y al Saab 9000. El Croma pretendía sustituir al conservador 132 y aportaba la novedad de una quinta puerta trasera, ofreciendo 4 versiones de gasolina y dos diesel, con potencias entre los 75 y los 155 CV.
Otra noticia, pero desasosegante, era la importación de neumáticos de desecho de la CEE, cuyo precio rebajado llevaba pareja seguridad también rebajada. Con todo, la noticia por excelencia era la elección del coche del año, el Ford Scorpio, cuya gama entera ofrecía ABS de serie, lo que era inédito entonces.  
Una prueba muy especial que ofrecía Motor16 era la del Rolls Royce Silver Spur, un coche de precio indefinido, dadas sus ilimitadas y onerosas posibilidades de equipamiento; un coche al que uno se subía, preferentemente al asiento trasero, para ser llevado en medio de un enorme confort, por los 'suficientes' caballos de un V 8 de 6.750 c.c.    
Otra prueba era la de un TT con aptitudes ruteras y familiares, el Nissan Patrol de 6 cilindros (3.003.562 pesetas y 95 CV gracias a su 6 cilindros en línea de 3246 c.c.). Destacaban sus frenos, su amplitud interior y su comportamiento notable. Sus defectos eran menores pues se referían a la situación de su rueda de repuesto, a su palanca de cambios dura y a la escasa altura de su tercer asiento.
La prueba comparativa enfrentaba a 4 berlinas de 2 litros en boga, muy comunes entonces y las 4 muy aceptables, empezando por el excelente Citroen CX 22 TRS (2.100.310 pesetas y 115 CV), siguiendo por el novedoso Renault 25 GTS (2.202.607 pesetas y 103 CV), pasando por el Peugeot vigués, el 505 SR(2.048.670 pesetas y 108 CV) y terminando por el algo vetusto Opel Rekord CD 2.2 (2.332069 pesetas y 115 CV).
Lo mejor del CX era su comportamiento, su remozado interior y sus frenos, todo algo enturbiado por su peculiar conducción, sus asientos blandos y su ventilación escasa.
El 25 destacaba por su diseño moderno, por su espacio y por su comportamiento, fallando por su consumo en carretera y por su motor vibrador y ruidoso.
En el Peugeot sobresalía su confort, su cambio suave y su comportamiento, no así su motor ruidoso, su tapicería desagradable y sus frenos poco progresivos.
El Opel presumía de velocidad elevada (187 km/h), de consumos ajustados y de facilidad de conducción, pero no de su raro mando de luces, del tacto de sus frenos y del comportamiento delicado que condicionaba su eje rígido trasero.  
La moto probada era 'la montura de Aníbal', una moto que no se importaba en nuestro país, la Cagiva Elefant 650, la respuesta a las omnipresentes japonesas del grupo Cagiva-Ducati. La Elefant destacaba por su estética, acabado, estabilidad y potencia (53 CV gracias a su 2 cilindros en V de 658 c.c.). Sin embargo su conducción en tierra no era fácil, su embrague y acelerador resultaban duros, sus frenos bruscos y su peso de 189 kilos era excesivo.
El deporte era noticia por la victoria de Toivonen y Pilronen con su Lancia S4 en el Rally del RAC y también lo era por la de Oñoro y Lacalle con su Opel Manta 400 en el Rally RACE Marlboro, prueba que le servía a Barreras, que se clasificaba segundo, para proclamarse campeón de España 1985 con su Renault 5 Turbo.
Xavier Domingo se paseaba por una ciudad, según él, muy apta para peatones: Nueva York. Allí se detenía en el bullicioso barrio de Chinatown, donde proliferaban las baratijas y las frutas más exóticas y donde había un restaurante vietnamita llamado Saigón, especializado en ancas de unas enormes ranas asiáticas.