domingo, 5 febrero 2023

Este es el coche en el que tu perro se sentirá mucho más relajado


En un estudio realizado entre la Universidad de Lincoln y CarGurus se ha revelado que tu perro se encuentra más relajados viajando en un vehículo eléctrico (EV) que en un diésel.


Pruebas concluyentes

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El estudio ‘CarGurus Dogs and EVs’, que se ha publicado en una revista científica internacional, se ha encargado de investigar los efectos que suponen para tu perro viajar en vehículos eléctricos frente a los coches diésel. Un estudio enfocado a comprobar el comportamiento y el bienestar de los perros mientras se desplazan en el coche.

CarGurus, web online de automoción inglesa, y la Universidad de Lincoln, llevaron a cabo el estudio durante dos días, utilizando para ello 20 perros distintos. Cada perro realizó dos trayectos de 10 minutos, uno en un modelo eléctrico y otro en un diésel, antes de aplicar una serie de medidas científicas para analizar su comportamiento.

Dirigido por Daniel Mills, catedrático de Medicina Veterinaria del Comportamiento de la Universidad de Lincoln, el estudio no sólo descubrió que los perros se sentían menos cómodos en los coches diésel en comparación con los EV. También que los perros que parecían mostrar algunos signos de malestar en el coche manifestaban síntomas notablemente reducidos en un eléctrico.



Los resultados en detalle

los perros, mejor en coche eléctrico


El estudio concluye que no hay pruebas que sugieran que los eléctricos tengan un efecto perjudicial para el bienestar de tu perro. Esto demuestra que las preocupaciones señaladas en alguna ocasión de que las diferencias en la vibración y/o el ruido experimentados en un EV puedan provocar que los perros se sientan intranquilos o tengan más mareos en el coche, son infundadas.

De hecho, los resultados mostraron que la transición del motor de combustión interna a los eléctricos para los perros fue suave. 

Los perros del estudio permanecieron tumbados durante aproximadamente un tercio de la duración del viaje, independientemente del motor. Pero en los coches diésel los perros se reincorporaron una media del 50% antes que en los EV. El profesor Mills afirma que esto es probablemente el resultado de las diferencias en el ruido y/o la vibración en los dos tipos de coches.

Otro hallazgo notable del estudio fue que un pequeño número de perros parecía sentir menos náuseas en un eléctrico que en un coche diésel. Esto se demostró mediante cambios en el comportamiento y el hecho de que su ritmo cardíaco se redujo hasta un 30% cuando viajaban en un EV.

El estudio también reveló que muchos perros parecían disfrutar del movimiento de los coches. Los datos revelaron que la frecuencia cardíaca de dos tercios (66%) de los perros se reducía al viajar tanto en coches diésel como en vehículos eléctricos.