sábado, 28 enero 2023

Toyota GT86. Una nostálgica mirada al pasado en Goodwood

Toyota ha querido rendir un sentido homenaje a sus modelos más icónicos en el mundo de la competición, y es por ello que han creado estos seis exclusivos Toyota GT86, cada uno con una decoración singular y que hace alusión al pasado.

Los podrás conducir si te acercas a Goodwood

Todos estos Toyota GT86 están decorados con vinilos y adhesivos, y desde Toyota han asegurdado que sólo existirán estas seis unidades que serán el centro de atención en el Festival de la Velocidad de Goodwood, que este año se celbra el próximo día 25 de junio. Además de estar expuestos, estos seis singulares Toyota estarán a disposición del público, ya que se podrán conducir, aunque seguro que no emular a los modelos a los que rinden homenaje.

Con piezas exclusivas

Decir que cuentan con el motor de serie, un dos litros con cuatro cilindros bóxer que desarrolla una potencia de 200 CV, aunque bien es cierto que para estos seis Toyota GT86, el especialista Milltek Sport ha creado un completo sistema de escape que está fabricado en acero inoxidable. También las suspensiones se han modificado al incorporar unos nuevos muelles que rebajan la altura de la carrocería en 40 milímetros, mientras que Rota ha diseñado sus singulares llantas con un aspecto retro.

Unas decoraciones vintage

Sin duda alguna el Toyota GT86 que más nos llama la atención es el de la clásica decoración de Castrol, si bien, esta unidad está inspirada en el Toyota Celica GT-Four, y más concretamente en la unidad que pilotaba Didier Auriol cuando venció en el Tour de Corse del año 1990.

El Toyota GT86 decorado en rojo y negro rinde homenaje al Toyota Celica 1600 GT que estaba pilotado por Ove Andersson, ni más ni menos que la persona implicada en crear el programa deportivo de Toyota. Aquel Celica 1600 GT participó en el año 1972 en el Daily Mirror RAC Rally.

En amarillo con el capó verde encontramos un Toyota GT86 que rinde homenaje al Yataba Speed Trial Toyota 2000GT, una unidad que consiguió establecer en el año 1966 un nuevo récord de velocidad y de resistencia tras rodar 72 horas en el trazado japonés de Yataba.

La singular decoración de tigre se inspira en el Toyota Supra Esso Ultron, una unidad que disputaba el camponato japones de turismo, y con el que Toyota ha participado entre los años 1996 y 2006.

La unidad decorada en blanco y azul hace alusión a un Toyota 2000GT que fue preparado por nada menos que por Carrol Shelby en Estados Unidos con el propósito de dejar en evidencia a los proliferantes modelos europeos que comenzaban a disputar carreras en Estados Unidos allá por la década de los años 60.

Por último, en rojo con franjas amarillas, naranjas y rojas, un Toyota GT86 que rinde homenaje al IMSA GTU Toyota Celica, que fue el primer Toyota en competir en Norteamérica bajo el sello de Toyota Racing Developments.