domingo, 3 julio 2022

El Prodrive P25 te hará sentir como Colin McRae si tienes medio millón de euros

Prodrive ha dado con la tecla con el Prodrive P25. El último proyecto de la compañía inglesa resucita uno de los deportivos japoneses más famosos de todos los tiempos, el Subaru Impreza 22B de los años 90, y lo mejora para hacerlo todavía más especial. Solo se fabricarán 25 unidades.

Si con el Prodrive Hunter la compañía inglesa pretende que sus clientes se sientan como Sébatien Loeb, con su última creación, la firma de David Richards pretende que te pongas en la piel del mismísimo Colin McRae.

Un nuevo restomod, pero no uno cualquiera

Como te contamos hace unas semanas, Prodrive se ha propuesto reeditar el Subaru Impreza 22B de los años 90, el coche de calle basado en la bestia de competición de McRae. Se llama Prodrive P25 y podríamos considerarlo como uno de los muchos restomod que están viendo la luz en los últimos meses, pero lo cierto es que se trata de un coche verdaderamente especial.

Mientras que otros restomod se basan en deportivos muy populares, como el Porsche 911 en el caso de Singer, el Prodrive P25 resucita un modelo no tan conocido, aunque no por ello es menos legendario. Se trata del Subaru Impreza 22B, una variante del Impreza que llegó en 1998 para celebrar el 40 aniversario de Subaru y los tres campeonatos consecutivos de la marca japonesa en el mundial de rallyes.

La oportunidad de hacerte con un Subaru Impreza 22B

Solo se fabricaron 400 unidades y se vendieron en menos de 48 horas. En esencia, era la versión de calle del Subaru Impreza WRC que arrasó en el mundial de rallyes en 1997 con Colin McRae, Kenneth Eriksson y Piero Liatti. No es tan conocido como otros modelos japoneses coetáneos (Nissan Skyline GT-R o Toyota Supra), pero no tiene nada que envidiarles. Es más, el Subaru Impreza 22B es el objeto de deseo de cualquier amante de los coches, aunque es tan exclusivo que hacerse con uno es francamente complicado –y caro–.

Por suerte para los que buscan uno, Prodrive lo ha reeditado y mejorado con el Prodrive P25. Hasta ahora solo lo habíamos visto en forma de boceto, pero solo hemos tenido que esperar unas semanas para conocer el modelo definitivo. Esta misma semana debutará en sociedad en el Festival de la Velocidad de Goodwood y las primeras unidades llegarán a manos de sus clientes antes de que acabe el año.

El Prodrive P25 cuesta más de medio millón de euros

Colin McRae celebrando una de sus victorias con Subaru

Solo 25 personas podrán guardar un Prodrive P25, puesto que la fabricación se limitará a ese número de unidades. Cada una de ellas costará 460.000 libras más impuestos, es decir, 535.000 euros antes de impuestos al cambio actual.

En parte, la explicación a esa producción tan limitada se encuentra en sus entrañas. Cada unidad se producirá sobre un chasis original de Subaru Impreza 22B. Prodrive los tiene guardados desde que desarrolló y fabricó el primer Subaru Impreza del WRC en 1997.

Cada milímetro del Prodrive P25 recuerda al Impreza 22B

Subaru Impreza 22B original

Será, por tanto, más exclusivo que el modelo en el que se inspira, aunque a simple vista parece un Subaru Impreza 22B original. Y es que Prodrive ha respetado el diseño del modelo japonés, incluso el Prodrive P25 luce el logo de Subaru en la parrilla. Pero debajo de esa agresiva carrocería de dos puertas se esconde un Impreza 22B mejorado y actualizado a la época actual.

Gracias al uso intensivo de la fibra de carbono, el Prodrive P25 pesa menos de 1.200 kg. Están fabricados en este material componentes como el capó, el techo, los retrovisores, varios paneles de la carrocería, los paragolpes y el característico alerón trasero fijo. Por dentro, puede montar asientos de tipo bucqet de fibra de carbono y los paneles de las puertas también están hechos en este compuesto. En el ahorro de peso también tienen mucho que ver las llantas forjadas de 19”.

Componentes de primer nivel para el Prodrive P25

Subaru Impreza WRC en el que se basó el Impreza 22B

A nivel mecánico, el Prodrive P25 también es más potente que el Subaru Impreza 22B. Como no podía ser de otra manera, utiliza un motor bóxer de cuatro cilindros y 2.5 litros, pero con 400 CV, en lugar de los 280 CV del modelo en el que se inspira. Este bloque entrega un par máximo de 600 Nm y lo manda a las cuatro ruedas motrices a través de una caja de cambios secuencial de seis relaciones.

El corazón del Prodrive P25 es un propulsor de origen Subaru, pero está modificado por Prodrive, entre otras cosas con un turbo Garrett de grandes dimensiones. Además, se combina con un sistema de escape de competición de titanio y acero inoxidable firmado por Akrapovic.

Prestaciones de auténtico supercar

Gracias a todo ello, el Prodrive P25 acelera de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos. De pararlo se encargan unos frenos AP Racing con discos ventilados de 380 mm y pinzas de seis pistones delante, y discos ventilados de 350 mm y pinzas de cuatro pistones detrás. Por supuesto, cuenta con un freno de mano hidráulico como el de los coches de rallyes.