En medio de la creciente homogeneización del diseño automovilístico, la industria está explorando colectivamente cómo romper con los marcos existentes y crear productos que combinen la singularidad con la resonancia emocional. Recientemente, Richard Koo, director de diseño de Omoda y Jaecoo y del primer SUV crossover de estilo “Mecha» de la marca, el OMODA 3, concedió una entrevista en exclusiva. En ella, analizó en profundidad los secretos del diseño de este modelo y compartió sus reflexiones sobre el futuro automovilístico en este campo.
“El crossover no es solo una mezcla de estilos, es una reconstrucción completa del pensamiento arraigado”. Con esta frase, Richard Koo resumió la esencia del diseño del Omoda 3. Definido como un modelo que ha atravesado el mundo virtual del O-Universe del fabricante chino, su proceso de diseño en sí mismo representa una práctica innovadora que desafía las convenciones.
El estilo dinámico inspirado en los rayos es el rasgo más llamativo del Omoda 3. Nuestro objetivo era capturar la fusión entre la fuerza natural y la tecnología futurista como un rayo que atraviesa el cielo nocturno, primitivo y rebosante de energía desconocido», explicó el directivo. Esta filosofía impregna cada detalle del vehículo: desde los afilados grupos ópticos delanteros y los perfiles laterales angulosos, hasta el diseño trasero de aspecto mecánico, todo ello encarnando la esencia fundamental de un SUV crossover de estilo “Mecha”.

Pasar de los conceptos a la realidad no es fácil. Richard Koo admitió con franqueza que el mayor reto provenía de la tensión entre la plataforma automovilística y los objetivos de diseño: «La plataforma existente del grupo se había construido para coches familiares, centrada en el máximo espacio, pero nuestra visión era crear un vehículo que combinara un aire futurista y una forma dinámica. Para resolverlo, nos sumergimos de lleno en la ingeniería. Desmontamos todo, desde la configuración del chasis hasta el punto COWL, y realizamos innumerables iteraciones».
Los consumidores están dispuestos a pagar por un diseño de ciencia ficción, pero nunca tolerarán que la estética prime sobre la funcionalidad. En opinión de Richard Koo, un diseño excepcional debe ser una simbiosis entre estética y funcionalidad. Esta filosofía se plasma de forma vívida en el diseño del Omoda 3. “El principio de: la forma sigue a la función, nos ayudó a equilibrar la estética de ciencia ficción con las funciones prácticas. Nuestro método de trabajo siempre evoluciona en torno a las demandas de los clientes objetivo”, explicó el director de diseño, señalando que la forma dinámica del Omoda 3 es uno de sus detalles más emblemáticos y conecta muy bien con el estilo de vida de los jóvenes.
Cuando se le preguntó si el diseño podría ser demasiado radical y afectar a su aceptación, Richard Koo puso de manifiesto su profundo conocimiento sobre el público objetivo: «El Omoda 3 atrae a un grupo muy innovador y con visión de futuro, que se atreve a desafiar lo convencional. En el mercado actual, en constante evolución, el conservadurismo excesivo puede suponer el mayor riesgo. La verdadera innovación requiere valentía, y esa valentía proviene precisamente de un profundo conocimiento del usuario».

Como director de diseño de Omoda y Jaecoo, Richard se adhiere a la filosofía de que los perfiles de los usuarios definen el ADN del diseño. En su opinión, aunque ambas marcas se dirigen al mercado juvenil, siguen trayectorias de estética claramente diferenciadas.
«Omoda es como un artista joven que se expresa a través de colores atrevidos y líneas dinámicas, mientras que Jaecoo se asemeja a un caballero británico que irradia un gusto refinado a través de una elegancia discreta», explicó el Richard Koo. Esta distinción es claramente visible en los detalles de los vehículos: el azul estelar y los elementos inspirados en la mecánica del Omoda 3 enfatizan el impacto visual, mientras que los modelos Jaecoo transmiten una confianza sobria a través de contrastes de materiales y proporciones meticulosamente equilibradas.
Esta capacidad de posicionamiento preciso es fruto de su incansable búsqueda de la esencia del diseño a lo largo de su carrera. «El buen diseño nunca consiste en que los diseñadores se entreguen a la autoexpresión, sino en crear momentos en los que los usuarios se sientan realmente comprendidos a través de las interacciones cotidianas», explica. Por ejemplo, a menudo observa cómo la gente entra y sale de los vehículos en los aparcamientos, o documenta los patrones de carga del equipo de acampada en los campings. Estas observaciones dan forma, en última instancia, a los detalles cuidados del diseño del Omoda 3.
Cuando se le preguntó cómo navegar por las tendencias de diseño en constante evolución, la respuesta del diseñador fue tan inesperada como profundamente lógica: «En lugar de perseguir las tendencias, nuestro objetivo es definirlas». En su opinión, la «estética futurista» del OMODA 3 no proviene de la mera acumulación de elementos inspirados en la tecnología, sino de una visión de futuro nacida de la innovación interdisciplinaria.
Esta mentalidad crossover es la fuerza motriz que impulsa el viaje del Omoda 3 desde el concepto hasta la realidad. «No estamos hablando solo de un vehículo, estamos explorando las posibilidades de todo un estilo de vida», reveló Richard Koo. Añadió que los próximos modelos Omoda 5 y 7 continuarán con este concepto, manteniendo el lenguaje de diseño característico de la marca y explorando expresiones aún más diversas de la integración crossover.
Al final de la entrevista, Richard Koo resumió su filosofía de diseño en una sola frase: «El verdadero espíritu del cambio no reside en los planos, sino en el corazón de cada usuario que se atreve a traspasar los límites». Quizá esa conexión tan profunda entre el ser humano y el diseño es lo que ha hecho del Omoda 3 no solo un producto innovador, sino un reflejo del estilo y la movilidad que define a una nueva generación.