domingo, 2 octubre 2022

Mercedes AMG GLS 63 by Mansory, cuando las palabras se quedan cortas

El Mercedes AMG GLS 63 es un auténtico ‘aparato’ si nos ceñimos a su comportamiento y prestaciones. Pero también es cierto que estéticamente pasa por ser un SUV bastante discreto, más incluso de lo que desearían mucho de sus propietarios. Algo a lo que pone solución Mansory en esta versión Mercedes AMG GLS 63 by Mansory.

Mercedes AMG GLS 63 by Mansory, bestia camuflada

Es por ello que el preparador Mansory ha tomado buena cuenta y ha desarrollado esta preparación extrema que literalmente te deja sin palabras.

Mansory Mercedes AMG GLS 63 10 Motor16


Bajo su inmenso capó mantiene su motor V8 de 603 caballos de potencia. Una auténtica barbaridad que le permite enfrentarse de tú a tú a alguno de sus rivales como son el Porsche Cayenne o el BMW X5. En este caso Mansory aplica una nueva gestión de la centralita que mejora sus especificaciones, como te contaremos más adelante.

Mercedes AMG GLS 63 by Mansory, hijo del carbono

A partir de aquí Mansory ha ideado un kit completo de elementos de carbono para la carrocería. Esto incluye spoiler, protección de bajos, taloneras, dos tipos de difusores traseros, ensanches de guardabarros y un alerón adicional.

Los compradores pueden optar además entre multitud de elementos extra, la mayor parte en fibra de carbono o fibra que convierten a su coche en algo realmente único. Quizá la verdadera imagen que encaja con la filosofía de esta bestia germana.

Potencia desmedida

En materia mecánica las modificaciones de Mansory que afectan sobre todo al software de gestión de la centralita, le permiten alcanzar los 850 caballos de potencia. A lo que se añade un par motor de 1.100 Nm. Valores absolutamente brutales y que el chasis del vehículo saben digerir sin problema.

Mansory Mercedes AMG GLS 63 19 Motor16


En el interior también recibe su dosis de personalización. La marca permite modificar la tapicería y los guarnecidos de puertas e incluso el volante por cualquier opción que elija el cliente. Modificaciones que pueden llegar hasta las alfombrillas del suelo e incluso al maletero, completamente personalizable.