sábado, 28 mayo 2022

Este Mazda RX-7 con 30 años es más caro que un Porsche 911 Carrera 4S

La fiebre que los clásicos deportivos japoneses están despertando en los últimos años roza lo inaudito. Y entre ellos, uno de los que más pasiones desata entre los coleccionistas más acaudalados es el legendario Mazda RX-7. Más aún si se trata de una unidad como esta que tienes actualmente a la venta en Alemania.

La generación FD del mítico coupé de la firma de Hiroshima es considerado como uno de los deportivos japoneses más hermosos y deseables de los años ‘90. Por lo tanto, cuando uno de ellos aparece en el mercado de ocasión, ya puedes imaginar que no es barato. Menos aún esta unidad del año 1992 y que apenas ha recorrido 764 kilómetros (475 millas) a lo largo de toda su vida. Es por ello que su vendedor está pidiendo la friolera de 159.000 euros.

159.000 euros piden por este Mazda RX-7 con 30 años

Por esa cuantía puedes estrenar un Porsche 911 Carrera 4S Coupé. Y aún te sobraría dinero para llenar su depósito unas cuantas veces.

Y aunque el seis cilindros bóxer biturbo no suena nada mal, el motor rotativo Wankel de este Mazda RX-7 es otra historia. Ese 1.3 sobrealimentado es capaz de entregar 239 CV de potencia, que son enviados en exclusiva a sus dos neumáticos traseros por medio de un cambio manual de 5 velocidades y de un diferencial de deslizamiento limitado.

De dicha mecánica tan sólo ha disfrutado su único propietario, que asegura que nunca lo ha conducido por la carretera. Y menos dentro de un circuito. Tanto que este Mazda RX-7 ha viajado de sala de exposición en sala de exposición. Además confirma que este fue el primero de la generación FD que pisó las costas de Estados Unidos allá por el mes de abril de 1992.

Matriculado por vez primera en Alemania allá por 1995

En vez de deleitarse con el sonido y con la facilidad para subir de vueltas del motor rotativo Wankell, esta maravilla ha pasado la mayor parte de su larga vida en un garaje cerrado en Alemania, formando parte de una gran colección de automóviles. Almacenado en una sala con temperatura y humedad controladas, sus componentes mecánicos se han conservado en perfecto estado. Ahora bien, también se le han aplicado nuevos revestimientos protectores en el chasis y en la carrocería.

Este Mazda RX-7 que parece haber viajado en el tiempo también se acompaña de un certificado en perfecto alemán de su matriculación allá por 1995. Y no podía faltar toda la documentación original que prueba su histórico pasado.

Al igual que su motor se conserva como recién salido de la fábrica de Hiroshima, la pintura roja y su tapizado en cuero negro le van al rebufo. A pesar de sus 30 primaveras, a este Mazda RX-7 no le falta detalle, porque entre sus comodidades encontramos un sistema de sonido firmado por Bose con reproductor de CD, aire acondicionado o techo corredizo eléctrico.