Kia Stinger. Ya lo hemos tocado
LLEGARÁ EN OCTUBRE

Kia Stinger. Ya lo hemos tocado

Asistimos en Milán a la presentación europea del Kia Stinger, un modelo llamado a plantar cara a los premium alemanes. Lo hemos visto y tocado.

Pedro Martín

Pedro Martín

20 de Enero 2017 11:17

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Kia sorprendía en el reciente Salón de Detroit al desvelar el Stinger, una berlina deportiva de cinco puertas y 4,83 metros de longitud concebida para luchar frente a modelos Premium como el Audi A5 Sportback, el BMW Serie 4 Gran Coupé o el inminente Volkswagen Arteon. Basado en el prototipo GT Concept presentado en 2011, el Stinger iniciará su andadura comercial en Corea y unos meses después, en octubre de este año, empezará a venderse en Europa, mientras que el mercado norteamericano será, curiosamente, el último donde se haga realidad.

El Stinger, diseñado en el centro técnico de Kia en Francfort y desarrollado a fondo en el circuito de Nürburgring, última en estos momentos su puesta a punto, pero ya hemos tenido ocasión de conocerlo en directo con ocasión de su presentación oficial europea en Milán. Y no se trataba de la unidad exhibida en Detroit, sino de un coche que ya incorporaba todas las especificaciones para nuestro continente, pese a que Kia insiste en que todavía hay tiempo para mínimas evoluciones referentes a aerodinámica o materiales interiores.

Al volante, todo en orden

Pero cuando te sientas al volante ves que todo está bien definido ya. Un salpicadero bastante envolvente y de filosofía deportiva que marca las diferencias respecto al Optima, la berlina 'civilizada' de la marca coreana. La calidad general es muy buena, todo está donde lo buscas y la banqueta queda muy próxima al suelo. Detrás, configuración de serie para tres plazas, aunque tres adultos no caben bien por anchura (los pasos de rueda posteriores penetran un poco en el habitáculo y roban hueco a la espalda en los extremos del respaldo) y la plaza central parece más aconsejada para chavales. Además, no hay mucho hueco para meter los pies bajo los asientos delanteros. Y la marcada caída del techo a partir del pilar central limita un poco la altura al techo en la segunda fila, donde los ocupantes de más de 1,80 rozarán con su pelo. En cuanto al maletero, y a falta de la homologación final, se habla de 400 litros, volumen un poco justo para un coche de su tamaño. No hay mucha altura hasta la bandeja, pero el área de carga es amplia por anchura y longitud, y el respaldo trasero puede abatirse por secciones asimétricas. Debajo encontramos práctico doble fondo, con varios espacios y un kit de reparación de pinchazos.

El interior destaca por su calidad y su diseño con todo muy ordenado y con un acusado aire deportivo.El interior destaca por su calidad y su diseño con todo muy ordenado y con un acusado aire deportivo.

Por fuera, quizás lo que más llama la atención del Stinger está en su vista lateral, con una enorme distancia entre ejes de 2,91 metros y un habitáculo bastante retrasado respecto al enorme morro. Y el voladizo trasero es mucho más largo que el delantero: 1.095 milímetros frente a 830. Además, al ser bajo y muy ancho (1,87 metros), el Stinger parece muy plantado sobre el asfalto, y sus vistas frontal o trasera son de coupé deportivo.

Tres motores para Europa y cambio automático de 8 velocidades

Puede decirse que se parte de una plataforma nueva, pues Kia tomó como base el Génesis pero ha modificado prácticamente todo, hasta el punto de que el peso del conjunto se rebaja 200 kilos. El motor va también en posición longitudinal, pues el Stinger estará disponible con tracción trasera y diferencial autoblocante opcional (única posibilidad con el motor de gasolina 2.0 Turbo) o con tracción total (vinculada obligatoriamente al motor de gasolina 3.3 V6 Biturbo), mientras que para el motor turbodiésel 2.2, exclusivo para Europa, el cliente podrá elegir entre los dos sistemas de tracción. Y en todos los casos, la transmisión se encomienda a una nueva caja de cambios automática de 8 relaciones con levas en el volante, primera de Kia que monta un convertidor de par con absorción por péndulo centrífugo, que es un sistema empleado en aviación y en vehículos de competición para reducir las vibraciones torsionales. Mediante el control electrónico Drive Mode Select se pueden seleccionar hasta cinco programas de funcionamiento del cambio (Eco, Sport, Sport+, Comfort y Smart), la respuesta del acelerador o la asistencia de la dirección. En el modo Sport+, por ejemplo, las versiones dotadas de tracción total se comportarán prácticamente como si tuviesen sólo tracción trasera para acentuar la diversión al volante.

En cuanto a los motores, ya citados, Kia espera que el 70 por ciento de las ventas europeas correspondan al diésel, que es el 2.2 visto ya en el Sorento pero optimizado para que rinda 203 CV (a sólo 3.800 rpm) y 44,9 mkg de par máximo entre 1.750 y 2.750 vueltas, de modo que acelerará de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos y alcanzará los 225 km/h. Y las dos versiones de gasolina ofrecerán superiores, pues ya el motor 'básico', que es el 2.0 de cuatro cilindros con turbo de la familia Theta, anuncia 255 CV a 6.200 rpm y 36,0 mkg de par entre 1.400 y 4.000 vueltas. Aunque para los amantes de las fuertes sensaciones queda el V6 Biturbo 3.3 de la familia Lambda II, con nada menos que 370 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 52,0 mkg entre 1.300 y 4.500 revoluciones, lo que se traducirá en una velocidad punta en torno a 270 km/h y en una aceleración hasta 100 km/h en 5,1 segundos.

Chasis pensado para altas prestaciones

Todo en el chasis se ha diseñado en consonancia a semejantes prestaciones, empezando por los frenos Brembo montados por la versión más poderosa (cuatro discos ventilados, con 350 milímetros delante y 340 detrás) y siguiendo por la dirección asistida de relación variable R-MDPS o la suspensión (independiente tipo McPherson delante y de tipo multibrazo detrás) dotada de una amortiguación con control electrónico DSDC (Dynamic Stability Damping Control).

Y es que Kia echa el resto en materia de tecnología y seguridad, pues para el Stinger estarán disponibles asistentes de conducción, como el sistema de Gestión de Estabilidad del Vehículo VSM (actúa en colaboración con el estabilizador ESC para mantener la trayectoria en fuertes frenadas en curva), el aviso de colisión frontal y frenada de emergencia autónoma con detección de peatones, el control de crucero avanzado, el sistema de mantenimiento de carril, la alerta de tráfico cruzado trasero, la detección de vehículos llegando por los ángulos muertos o el asistente dinámico para luces de carretera. Y, novedad en Kia, el Stinger equipará sistema de alerta de la atención del conductor, aquí denominado DAA y que previene las distracciones o la somnolencia al conducir.

Sobre los consumos o los precios nada se sabe todavía, pues no ha concluido el periodo de homologación y todavía están por definirse los equipamientos para cada mercado, pero Kia quiere que el Stinger cueste, con una dotación de serie muy completa, menos dinero que sus rivales alemanes con el equipamiento básico. Pasado el verano saldremos de dudas.

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