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El Honda N-Van que soñaba ser Land Rover Defender

Land Rover podrá tener sus defensores y sus detractores. Pero lo que es innegable es que la imagen que da a sus vehículos causa furor en cualquier parte del mundo. Y Japón no es ninguna excepción. Tanto es así que el nuevo Land Rover Defender ha servido de inspiración para revisar la imagen de este singular Honda N-Van, un diminuto kei car que gracias al especialista ESB Style ha pasado a llamarse ‘Hondafunder’.

Para acercar la imagen exterior del Honda N-Van a la del enorme Land Rover Defender, los chicos de ESB Style han diseñado un nuevo paragolpes delanteros que integra una rejilla delantera y tomas de aire que se inspiran en ese todoterreno británico. Tampoco pasan por alto esos faros delanteros, que no han tenido que ser actualizados porque el Honda N-Van ya cuenta con unos grupos ópticos cuya luz diurna LED presenta ese estilo circular. Por último el emblema de la compañía nipona ha dejado paso a la denominado ‘Dafunder’.

El Honda N-Van mide 92 cm menos que un Defender 90

2023 Honda N-Van Defender. Imagen estática trasera.

La silueta cuadrada de este pequeño kei car guarda ya una estrecha similitud con la de ese mítico todoterreno británico… salvando las diferencias en cuanto a tamaño. Y es que para ser considerado kei car en Japón, este Honda N-Van presenta una longitud de tan sólo 3.395 milímetros. Y es que para que lo tengas en cuenta, eso son 92 centímetros menos de lo que mide un Land Rover Defender 90, además de 1,36 metros menos que la versión 110 y 1,96 metros menos que la versión 130. Pero si hay algo de lo que puede presumir este Honda N-Van ante el Defender es en altura, porque con sus 1,94 metros se queda a solo tres centímetros del todoterreno británico.

Eso según sale de fábrica, porque gracias al kit que ESB Style ha instalado en sus suspensiones, esa diferencia se acorta en 25 milímetros, que es lo que gana de distancia libre al suelo este Honda N-Van, el cual también ha sido equipado con unas llantas de acero de 14 pulgadas y calzadas con neumáticos para uso off-road.

64 CV de potencia para este Honda N-Van

2023 Honda N-Van Defender. Imagen estática delantera.

En la zaga de este Honda N-Van también encontramos un paragolpes personalizado y con una protección que simula ser metálica, así como unas cubiertas para los pilotos posteriores y el emblema ‘Hondafunder’, que revela el origen de este vehículo.

Mecánicamente no hay sorpresas, porque además de tener que cumplir con unas dimensiones concretas para ser considerado kei car en Japón, estos vehículos también han de utilizar un motor determinado y con un máximo de 660 centímetros cúbicos, como es el caso, además de con un máximo de 64 CV de potencia. Eso es lo que ofrece la versión sobrealimentada del Honda N-Van, además de 104 Nm de par motor. Sin embargo, también hay una versión atmosférica de ese mismo motor de tres cilindros, que se conforma con 53 CV de potencia y con 64 Nm de par motor.

De este kei car hay versiones con tracción total

2023 Honda N-Van Defender. Imagen interior.

Estos Honda N-Van están disponibles con un cambio manual de seis velocidades o con un cambio automático de tipo CVT, que son los encargados de mandar las cifras de potencia y par a sus ruedas delanteras o a sus cuatro ruedas, porque también hay una alternativa con tracción total para hacer un poco de sombra fuera del asfalto al Land Rover Defender.

ESB Style ya ofrece estos componentes para crear tu propio ‘Hondafunder’, teniendo en cuenta que el paragolpes delantero se vende por 70.000 yenes (488 euros), el paragolpes trasero sale por 30.000 yenes (210 euros), sus cubiertas para los pilotos traseros cuestan 25.000 yenes (174 euros), las mejoras en la suspensión se cobran a 38.000 yenes (265 euros) y sus llantas tienen un precio de 56.000 yenes (390 euros). Además de todo esto, el especialista japonés ofrece para los Honda N-Van un juego de fundas para los asientos que tienen un precio de 50.000 yenes (348 euros).

Para que lo tengas en cuenta, en Japón se pueden comprar uno de estos Honda N-Van desde 1.276.000 yenes (8.890 euros), independientemente de si se quiere con cambio manual o CVT. Ahora bien, apostar por uno con tracción a las cuatro ruedas implica elevar la tarifa hasta 1.387.100 yenes (9.665 euros).