Durante meses, la baliza V16 conectada ha sido protagonista absoluta del debate sobre seguridad vial. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha insistido en su obligatoriedad para sustituir a los tradicionales triángulos de emergencia, poniendo el foco casi exclusivamente en coches y furgonetas. Sin embargo, el organismo va un paso más allá y ya deja claro que esta medida no se quedará solo en los vehículos de cuatro ruedas.
La DGT considera que la seguridad no puede depender del tipo de vehículo, y por eso trabaja para extender el uso obligatorio de la baliza V16 también a motocicletas y scooters. Una decisión que afecta de lleno a millones de usuarios y que supone un cambio importante en la forma de señalizar una avería o accidente en carretera. Especialmente relevante en un colectivo vulnerable que, hasta ahora, contaba con menos herramientas de protección.
1Por qué la DGT quiere incluir a las motocicletas
La explicación de la DGT es clara: los motoristas son uno de los colectivos más expuestos en carretera. En caso de avería o accidente, señalizar correctamente la posición del vehículo es vital, pero hacerlo con triángulos resulta impracticable y peligroso para quienes se mueven sobre dos ruedas.
La baliza V16 ofrece una solución mucho más segura. Se coloca sin necesidad de bajarse a la calzada y permite alertar al resto de conductores de forma inmediata. Desde la perspectiva de la DGT, no tiene sentido exigir este dispositivo solo a coches y furgonetas cuando los riesgos para un motorista detenido en el arcén son incluso mayores.








