lunes, 4 julio 2022

Dacia 1300. El coche del pueblo rumano

En Alemania fue el Volkswagen Beetle, en España el Seat 600 y en Rumanía el Dacia 1300, tres auténticos coches del pueblo. Este último fue el que marcó el camino del uso del vehículo privado en un país que por entonces estaba bajo la tutela del antiguo bloque de influencia comunista. Y fue este automóvil el que, con casi dos millones de unidades vendidas a lo largo de su historia, permitió a los rumanos moverse con cierta libertad y suficiencia. Esta es la historia del Dacia 1300, el coche del pueblo rumano

Foto Dacia 1300.

Dacia consiguió la maquinaria y planos del que fuera el Renault 12, el alma gemela sobre el que se basaba el 1300. Modelo emblemático, marcó la juventud de gran parte de la población rumana durante las décadas de los 70 y los 80, como es el caso de Mihai, arquitecto de Renault Technologies que ha restaurado hasta el último detalle el Dacia 1310 de su padre.

Dacia 1300. El coche del pueblo rumano

A mediados de los 80 Dacia consiguió fabricar un 98 por ciento de las piezas y eso facilitó la restauración de muchos vehículos antiguos con piezas originales. “Los rumanos están redescubriendo este modelo y cada año son más los apasionados del Dacia 1300”, señala Mihai.

Foto Dacia 1300.

Este modelo estuvo vigente durante 35 años y se comercializó hasta 2006. De esta manera incluso compartió protagonismo durante seis años con el Dacia Logan, modelo que arrancó su producción bajo el paraguas del Grupo Renault. Y en su largo periplo no se limitó sólo a Rumanía.

También se exportó a otros países del Este de Europa bajo influencia soviética, y asimismo llegó a Oriente Medio, África y Latinoamérica. En muchos casos era frecuente ver a este modelo prestando servicios como taxi. No sólo primaba su robustez; también el precio, ya que costaba menos de 4.000 euros actuales, y eso facilitaba la adquisición del vehículo.

Mihai señala con admiración que el cuadro de mandos de su Dacia 1310 marca 3.400 kilómetros. Luego añade que el marcador se pone a cero después de llegar a 99.999 kilómetros, para comentar luego con sorna que ha dado la vuelta ya tres veces.

Luego nos revela las diferencias entre los modelos 1300 y 1310. Son fácilmente reconocibles porque el 1310 tiene un frontal rediseñado, con cuatro faros en lugar de dos, una calandra central negra y también los pilotos traseros se modificaron.

Mihai señala orgulloso que conduce a diario su Dacia 1310. Recuerda que de niño era el vehículo utilizado para ir con la familia de vacaciones. Ahora lo disfruta mientras trata de inculcar los valores y recuerdos de este vehículo a las nuevas generaciones.