domingo, 29 mayo 2022

Conducimos el rejuvenecido Kia Stonic, ahora con etiqueta ECO

Corría el año 2017 cuando Kia irrumpía por la puerta grande en el segmento SUV-B con el Stonic, un modelo que es vital para la marca, porque tras la familia Ceed y Sportage, es el Kia más vendido en Europa (suponen el 23%, el 21% y el 19% respectivamente) con más de 150.000 ejemplares (casi 33.000 solo en España). Y por ese detalle han tenido especial mimo a la hora de ponerlo al día. Por eso, y porque el Kia Stonnic ahora en el año 2021 tiene que hacer frente a una competencia que se ha multiplicado exponencialmente desde que el llegó al mercado (se habla de 28 rivales directos) para dar forma al segmento que más crece en la actualidad. Tanto es así que el segmento SUV-B supone a día de hoy el 22% del mercado español.

Este actualizado Kia Stonic mantiene sus dimensiones exteriores (mide 4,14 metros de largo), siendo apenas 7,5 centímetros más largo que un Kia Rio, con el que comparte plataforma y también los 2.580 milímetros de distancia entre ejes. Ahora bien, a este sensacional SUV se le aplican los toques justos para refrescar su imagen, además de que aparecen nuevas llantas de 16 y 17 pulgadas (las últimas exclusivas para GT Line), luces diurnas LED, nuevas combinaciones de personalización, nuevos colores (hay siete tonos monocolor y ocho bicolor)… Si bien, los faros Full LED se contemplan dentro de un paquete denominado Premium junto a otros sistemas de ayuda a la conducción, de forma que hablamos de un extra que tiene un precio de 1.000 euros en los equipados con cambio manual, y 1.200 euros en los equipados con el 7DCT de doble embrague.

Por vez primera GT Line

En los Kia Stonic en los que más se aprecian estos detalles estéticos es en los nuevos GT Line (es la primera vez que se ofrece este acabado), los cuales requieren un desembolso extra de 1.425 euros respecto a un nivel de equipamiento Drive (por debajo se posiciona el Concept como acabado de acceso), que dicen supondrá el 50% de las ventas y que ya presume de equipamiento bastante completo, porque no faltan elementos como el asistente de carril y de luces largas, la pantalla táctil de 8 pulgadas (este elemento es de serie en todos los Stonic) con sistema UVO, Apple CarPlay, Android Auto y cámara trasera, el apoyacodos delantero, que es regulable longitudinalmente, el USB trasero, el climatizador automático, el sensor de lluvia, los sensores de aparcamiento delante y detrás…

Mecánicamente también hay sorpresas. Para empezar hay que decir que el Stonic dice adiós a los propulsores diésel, que actualmente representan el 13% de las ventas en este segmento, cuando acariciaban el 60% cuando llegó al mercado en 2017. En su lugar se mantienen los conocidos 1.2 DPI y 1.0 T-GDI.

Solo dos no tienen etiqueta ECO

El primero de ellos se mantiene tal cual se ofrecía anteriormente para su versión de acceso, que da lugar a una variante realmente interesante para un uso urbano o como vehículo ocasional. Este motor atmosférico y de cuatro cilindros eroga 84 CV de potencia, suficiente para firmar unas prestaciones muy decentes (acelera de 0 a 100 km/h en 13,5 segundos y alcanza 165 km/h) y para homologar un consumo medio de 5,7 l/100 km.

Si bien, lo más interesante es apostar por el renovado 1.0 T-GDI, aún con la diferencia económica que existe y que comienza en unos 1.650 euros a igualdad de equipamiento. Renovado porque ahora este motor de tres cilindros añade la tecnología híbrida ligera de 48 voltios, de forma que para empezar, todos los Kia Stonic consiguen la etiqueta ECO de la DGT. Y eso ya es un aliciente para aquellos que vivan en una gran ciudad. Este 1.0 T-GDI se ofrece con 100 y 120 CV de potencia, aunque en prestaciones puras y duras apenas hay diferencia. Y es que alcanzan velocidades punta de 183 y 185 km/h respectivamente, mientras que demandan 10,7 y 10,4 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. Además firman unos gastos calcados con 5,4 l/100 km.

Esa igualdad en prestaciones también la podemos trasladar a su factura, porque a igualdad de equipamiento, apenas hay 725 euros de diferencia. Cierto es que si queremos el sensacional cambio 7DCT de doble embrague, Kia nos obliga a apostar por el Stonic más potente de la gama, lo que encarece el producto final.

Un 1.0 T-GDI 100 iMT6 es perfecto

Durante la jornada de presentación, tuvimos la ocasión de ponernos al volante de un Kia Stonic 1.0 T-GDI con 100 CV y acabado GT Line, sin duda alguna, la opción a comprar (son 19.369 euros con descuento). Esta versión vibra algo más que la de 120 CV, sobre todo se encuentra al ralentí o cuando se circula a bajas vueltas, pero se trata de una mecánica realmente agradable, silenciosa y que le pone muchas ganas desde 1.500 rpm, cuando entrega su par máximo de 172 Nm, que es constante hasta las 4.000 rpm.

Ofrece sensacionales prestaciones y se mueve con gran alegría, sin por ello enturbiar un consumo muy contenido, porque en un recorrido de 92 kilómetros que mezclaba autovía, carreteras convencionales, algunas zonas muy reviradas y una buena parte de tráfico madrileño, la pantalla de 4,2 pulgadas que hay entre sus relojes (no la equipa el Concept) marcaba 5,2 l/100 km. Nada mal para ir a un ritmo decente.

Parte de la culpa de ese sensacional gasto de carburante la tiene su sistema híbrido ligero, el cual se combina con un particular cambio manual denominado iMT y que tiene seis velocidades, que ha sido creado para sacar el máximo partido a esta tecnología. Su particularidad reside en que no tiene una conexión física entre el pedal y el propio embrague, sino que todo se hace de forma electrónica. También es muy agradable al tacto (tanto el pedal como la palanca) y le obsequia con la función 'inercia' (solo lo hace en modo ECO, pues también tiene Normal y Sport, y ojo que en este último incluso efectúa un punta-tacón a la hora de reducir de marcha), algo que era exclusivo hasta la fecha de los vehículos con cambios automáticos. Es prácticamente imperceptible para el conductor, porque en cuanto pisa uno de sus tres pedales el motor cobra vida de nuevo y 'aquí no ha pasado nada'.

Este Kia Stonic no es el SUV-B más dinámico que podemos adquirir, pero se comporta a las mil maravillas y tiene un compromiso entre dinamismo y confort de marcha muy elevado. Aún hablando de una versión GT Line, que cabe decir que tiene una suspensión más firme y llantas de 17 pulgadas.

Este SUV de 4,14 metros de largo también destaca por su amplitud interior, donde cuatro adultos pueden viajar sin estrecheces. Y es que detrás mejor dos personas grandes que tres por la anchura. Tampoco desentona un maletero con 352 litros de capacidad, lo que por ejemplo son 27 litros más de los que presume un Kia Rio. Este se puede ampliar gracias a sus respaldos abatibles en partes 60:40 hasta los 1.155 litros. También cuenta con un doble fondo para dejar el piso plano al abatirlo. El único hándicap es que los Stonic 1.0 T-GDI no pueden equipar rueda de repuesto, porque ese espacio se reserva ahora a la batería de 48 voltios.

En cuanto al acabado nada que objetar salvo el exceso de plásticos duros, aunque su acabado es de primera y los ajustes muy buenos. Tampoco hay nada que decir sobre su garantía, porque Kia ofrece nada menos que siete años en toda la gama y este Stonic no es una excepción.

Y para que lo tengas más a mano, estos son sus precios para España:

– Kia Stonic 1.2 DPI 84 CV Concept: 19.350 euros (13.200 con dto.).

– Kia Stonic 1.2 DPI 84 CV Drive: 21.350 euros (16.194 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 100 CV MHEV iMT6 Concept: 21.000 euros (15.844 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 100 CV MHEV iMT6 Drive: 23.100 euros (17.944 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 100 CV MHEV iMT6 GT Line: 24.525 euros (13.369 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 120 CV MHEV iMT6 Concept: 21.725 euros (16.764 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 120 CV MHEV iMT6 Drive: 23.825 euros (18.864 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 120 CV MHEV iMT6 GT Line: 25.250 euros (20.094 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 120 CV MHEV 7DCT Drive: 25.425 euros (20.269 con dto.).

– Kia Stonic 1.0 T-GDI 120 CV MHEV 7DCT GT Line: 26.850 euros (21.694 con dto.).