Conducimos el Kia Niro PHEV. Lo mejor de dos mundos
58 KILÓMETROS DE AUTONOMÍA ELÉCTRICA

Conducimos el Kia Niro PHEV. Lo mejor de dos mundos

La segunda versión de la gama del Kia Niro, el híbrido enchufable, es un paso más como solución a la movilidad presente y futura; es lo mejor de dos mundos: el de la gasolina y el eléctrico.

Javier Montoya

Javier Montoya Twitter

16 de Diciembre 2017 21:49

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Cuando Kia puso en nuestras manos, hace más de un año, el primer Kia Niro -la versión de tecnología híbrida- descubrimos cosas que hasta entonces no parecían propias de este tipo de modelos. Porque la marca coreana había conseguido dotarlo de un comportamiento dinámico, unas reacciones y un estilo de conducción alejado de ese 'manejo de nave espacial' al que nos tienen acostumbradas otras marcas. Y esas virtudes se han ido acentuando con cada prueba que hemos podido hacer al crossover coreano.

Esas buenas sensaciones se multiplicaron, al menos en nuestro pensamiento, cuando se anunció que tras la versión híbrida llegaría también un híbrido enchufable y más adelante un eléctrico sobre la misma carrocería. Porque si conseguían replicar esas mismas sensaciones al volante en un modelo que combina tecnología de combustión y eléctrica, podríamos estar ante uno de esos modelos que trae el futuro al presente.

58 kilómetros de autonomía eléctrica

Un coche con la carrocería de moda, con una potencia (141 caballos) más que razonable, con un autonomía entre recargas que permite recorrer los trayectos cotidianos de más del 80 por ciento de los usuarios sin emitir ni un gramo y con el comportamiento de un modelo clásico podría ser todo un éxito. Y si con la primera variante del Niro ese éxito ha llegado (se han vendido más de 4.100 en lo que llevamos de año), con un híbrido enchufable las cifras podrían multiplicarse.

Y tras nuestra primera toma de contacto con el nuevo Niro PHEV nuestras 'sospechas' se confirman. El Niro híbrido enchufable es una alternativa perfecta para quienes quieren moverse con plena libertad y de la manera más ecológica en su día a día; sin los condicionantes de autonomía de un eléctrico y además con un tacto de coche de verdad que hace muy divertida la experiencia de conducción.

El recorrido que realizamos incluye ciudad, vías de circunvalación y carretera convencional. El Niro arranca en absoluto silencio -salvo una peculiar musiquilla que nos indica que el coche ya está listo- y se pone en marcha con una gran sensación de refinamiento. Una tecla al lado de la palanca de cambios permite seleccionar los dos modos de conducción: híbrido o eléctrico. En el primero, el coche elige, en cada momento, cuál de los motores debe funcionar; o si deben hacerlo los dos en caso de máxima exigencia. En el segundo, la movilidad es totalmente eléctrica durante un máximo de 58 kilómetros. Y este funcionamiento eléctrico se puede mantener hasta los 120 km/h; porque a partir de ese momento entra en acción el motor de combustión.

Con cambio automático de doble embrague

Tanto en uno y otro modo de uso, el motor empuja con ganas cuando pisamos el acelerador, con sensaciones de 'coche normal'. A eso ayuda un cambio automático de doble embrague y seis velocidades, infinitamente más agradable y eficaz en su uso que los CVT que parecían ser norma entre los modelos híbridos. Otro dato que nos hace pensar que estamos ante un coche 'normal' en su comportamiento, es el freno, pues tacto y progresividad precisas, lejos de ese funcionamiento tan artificial de otros modelos.

A todo esto, podemos elegir un comportamiento más dinámico seleccionando el modo Sport; al mover hacia la izquierda la palanca de cambios elegimos este modo en el que cambia el sonido, se acortan las marchas y nos permite cambiar con la palanca haciendo un uso manual del coche -si tuviera levas en el volante el resultado sería aún mejor- que nos permite sacarle su carácter. Porque carácter no le falta al Niro PHEV. Sus 141 caballos combinados están disponibles desde el primer momento y el empuje es instantáneo gracias a un motor eléctrico que entrega desde 0 170 Nm de par. Eso se traduce en una velocidad máxima de 172 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos o una aceleración de 80 a 120 km/h (simulación de adelantamiento) en 8,1 segundos. Cifras que no están nada mal para un modelo que no tiene las prestaciones entre sus máximas prioridades.

Y tienen más valor si comparamos estas prestaciones con el consumo, cifrado en 1,3 l/100 km como combinado o 4,4 si nos fijamos en el consumo extraurbano (una cifra que no se aleja mucho de los 5,2 l/100 km que logramos durante nuestro recorrido por vías de circunvalación con el sistema híbrido).

Un comportamiento sano y divertido

En todo este recorrido hay además, una sensación que no se puede cuantificar, pero que te ofrece mucha diversión al volante. Porque la configuración del Niro en cuanto a reparto de pesos, la ubicación de las baterías bajo el asiento trasero y un esquema de suspensiones pensado para garantizar el mejor comportamiento dinámico, sobre todo gracias a la suspensión trasera multibrazo. Realmente todo esto permite divertirte tanto cuando vas en ciudad tratando de hacer una conducción eficiente al máximo -la información que aparece en el cuadro de instrumentos sobre tu modo de conduccion (Ecológico, Normal o Agresivo) es un reto permanente- como cuando sales a carretera y decides dejar de lado la eficiencia.

Es ahí cuando descubres que el Niro PHEV es mucho más que un vehículo eficiente. Con mucho aplomo, enlaza curvas a buen ritmo y ofreciendo confianza. Las suspensiones transmiten firmeza pero no son en absoluto incómodas. Y dirección y frenos casan perfectamente con el uso del coche, también aquí, cuando buscamos más dinamismo.

En definitiva, el nuevo Kia Niro PHEV combina lo mejor de dos mundos. Si tenemos en cuenta que la carga se realiza en solo 2 horas y cuarto en una toma de 3,3 kW y que la autonomia con gasolina está garantizada con un depósito de 43 litros de capacidad, podemos difrutar del Niro para desplazarnos con la máxima eficiencia y dejando la mínima huella o también buscando diversión al volante gracias a una conducción dinámica y divertida.

La contrapartida a todo esto está en el precio, su principal handicap. La versión más barata, con acabado Concept tiene un precio, con promoción de 26.045. El acabado Drive cuesta 28.171 y el Emotion, el más equipado 32.871 euros. A eso se le podría descontar los 2.600 euros ofrecidos en el Plan Movalt para los hibridos enchufables... Pero como la cantidad destinada a ese plan se ha agotado en unas pocas horas, habrá que esperar a ver si se le destinan más fondos. Son precios elevados, pero si se hacen cuentas y por autonomía eléctrica esos 58 kilómetros son suficientes para nuestro uso diario, el Kia Niro PHEV puede ser un buen negocio... Y muy divertido.

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