lunes, 28 noviembre 2022

Si tu coche sufre estos síntomas, ha llegado la hora de cambiar los amortiguadores

En muchas ocasiones vemos que el coche sufre de determinados problemas pero hay veces en las que, por tener desconocimiento del mundo de la mecánica, no sabemos por qué ha sucedido dicho problema o cómo solucionarlo.

Lo ideal es que cuando veamos que algo en nuestro vehículo no anda bien acudir directamente a nuestro taller y explicar, con todo lujo de detalles, a ser posible, todos los problemas que nos ha dado el coche, ruidos extraños o que nos hayan parecido raros.

En el taller un mecánico, una vez que haga una revisión completa del estado de nuestro vehículo nos dirá qué le pasa, por qué ha sucedido, presupuesto y demás. 

Signos del desgaste de los amortiguadores

Tal y como te dijimos cuando los amortiguadores se van estropeando van dejándonos una serie de pistas o de signos que nos indican que ya es hora de hacer un cambio de los mismos. Así que aquí te dejamos todos los signos:

  • Los neumáticos se van desgastando de una forma que resulta irregular.
  • El tiempo además de la distancia de frenado van aumentando.
  • Tenemos una mayor dificultad cuando queremos controlar nuestro vehículo cuando vamos por zonas curvas o zonas que se encuentran mojadas.
  • Si notamos vibraciones cuando cojamos el volante.
  • Nuestro vehículo es sensible a los vientos en la zona lateral.
  • Si se producen deslumbramientos en horario nocturno.
  • En el caso de que veamos que se hunde el eje trasero cuando vayamos a acelerar.
  • Cuando los amortiguadores están tocando fondo y se clavan en baches que son pronunciados.

En el momento en el cual notemos algunos de estos signos cuando vayamos conduciendo tenemos que acudir lo más pronto posible que podamos a realizar una revisión al taller.

Muchos de estos problemas son muy normales en cualquier tipo de vehículo aunque lo ideal es coger los síntomas a tiempo con el fin de poder cambiar los amortiguadores de nuestro vehículo y evitarnos cualquier tipo de problema que resulte más grave en la carretera mientras estamos conduciendo además de evitarnos gastos que sean innecesarios.