domingo, 29 mayo 2022

Audi Q7 2015. Gana racionalidad

Cuando apareció en 2005, muchos criticaron del primer Q7 su porte 'mastodóntico', pues medía 5,09 metros y pesaba un mínimo de 2.240 kilos -la firma de Ingolstadt no ocultaba que Norteamérica y el ya entonces activo mercado chino eran objetivos prioritarios del nuevo SUV-; o un nivel de calidad por debajo del exhibido por sus 'hermanos' de gama, como las berlinas A6 y A8. Esto último se solucionó pronto, y la remodelación de 2009 aparejó un progreso en términos de materiales y acabado que le situó entre las referencias del segmento. Aunque seguía siendo grande y pesado, lo que penalizaba en apartados clave, como el consumo, las emisiones o el comportamiento.

Pero esta segunda generación que ahora llega a los concesionarios españoles con precios desde 65.960 euros -a partir de 67.210 en el caso de la versión diésel 3.0 TDI de 272 CV- parte de una hoja en blanco, y aunque la talla sea muy similar -5,05 metros de longitud-, la palabra 'mastodóntico' ya no define en absoluto al Q7. Primero, por la asombrosa reducción de peso que le convierte en el más liviano de su clase, y segundo, porque Audi se propuso insuflar deportividad a su comportamiento dinámico, lo que se logra con unos motores que empujan siempre de forma impetuosa y un chasis mejorado que recurre, incluso, a la opcional dirección a las cuatro ruedas -reduce un metro el diámetro de giro y le da 'viveza' en vías de montaña-, al margen de eficaces elementos ya conocidos, y también optimizados: la tracción total Quattro, la transmisión Tiptronic de ocho marchas, la suspensión neumática opcional…

Suave, silencioso, ágil…

Basta con empezar a circular, incluso despacio, para darse cuenta de que el nuevo Q7 es otra historia. Suave, silencioso y refinado son términos que vienen a la mente, pero basta con acelerar con claridad para que se sumen otras palabras, como ágil y dinámico. Siguen siendo algo más de dos toneladas de peso, conductor incluido, pero cualquiera de los dos motores ofrecidos en la gama inicial mueve bien el conjunto.

Lo hace, sin duda, el 3.0 TDI de 272 CV, que ya eroga esa potencia a 3.250 CV y tiene un soberbio par máximo de 61,2 mkg entre 1.500 y 3.000 vueltas; pero lo hace también la alternativa de gasolina, con un 3.0 TFSI de 333 CV que presume de brío y lleva al extremo lo de la suavidad de marcha.

Un vistazo a las prestaciones homologadas refuerza nuestras primeras impresiones al volante del Q7 en las exigentes carreteras de los Alpes suizos, pues el diésel acelera de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos y el de gasolina baja ese valor a 6,1 segundos. Es una lástima que la oferta de mecánicas sea tan limitada, aunque a comienzos de 2016 tendremos entre nosotros la versión híbrida enchufable e-tron TDI Quattro -373 CV, 1,7 l/100 km de gasto medio y hasta 56 kilómetros de alcance en modo eléctrico- y antes, en el último trimestre de este 2015, llegará la variante 3.0 TDI de 218 CV, que también hemos conducido y sorprende por su efectividad. No es una bala, pero creemos que se adaptará a las necesidades de una buena parte de los potenciales compradores, pues 7,4 segundos para alcanzar 100 km/h no es, precisamente, un mal registro. De hecho, la versión 3.0 TDI de 245 CV de la generación anterior empleaba 7,8 segundos en esa maniobra.

Rebaja el consumo hasta un 28 por ciento

Y la racionalidad del nuevo Q7 llega por otros caminos, como el del ahorro, pues Audi ha logrado bajar el consumo hasta en un 28 por ciento. Ahí están los 5,7 l/100 km de media en el 3.0 TDI 272 -5,9 en versión de siete plazas- o los 7,7 del 3.0 TFSI -7,9 con la tercera fila-, aunque aproximarse en la práctica a esas cifras exigirá de carreteras llanitas y ritmos tranquilos. Y para el diésel de 218 CV, que al parecer no recibirá la denominación Ultra, se anuncian 5,5 litros de media.

El comportamiento, como decíamos, convence, pues las inercias en curva, al frenar o al cambiar de carril rápidamente para realizar adelantamientos se reducen mucho, y podemos llegar a disfrutar en zonas retorcidas donde el primer Q7 no lo 'pasaba' tan bien.

Interior con todo lujo de detalles

En cuanto al interior, la firma germana no ha escatimado nada en términos de calidad, pues todo es robusto y refinado, y el diseño destaca por la modernidad, destacando ahí el cuadro de instrumentos configurable Virtual Cockpit, el sistema Audi Drive Select para elegir el programa de conducción o una consola que tiende al minimalismo -la mayor parte de los controles se encomiendan al sistema multifunción MMI- pero que, con buen criterio, reserva botones para las funciones esenciales.

El espacio disponible es amplio, aunque el túnel de transmisión incordia un poco en la plaza central de la segunda fila; y en la tercera fila, a la que sigue costando un poco pasar, entran pasajeros de hasta 1,75 siempre que avancemos al máximo la segunda.

Motor 3.0 TFSI 3.0 TDI 218 3.0 TDI 272
Disposición Del. longitudinal Del. longitudinal Del. longitudinal
Nº de cilindros 6, en V 6, en V 6, en V
Cilindrada (c.c.) 2.995 2.967 2.967
Nº de válvulas por cilindro 4 4 4
Potencia máxima (CV/rpm) 333/5.500-6.500 218/n.d. 272/3.250-4.250
Par máximo (mkg/rpm) 44,9/2.900-5.300 51,0/1.250-3.000 61,2/1.500-3.000
Tracción A las 4 ruedas A las 4 ruedas A las 4 ruedas
Caja de cambios Aut./Man., 8 vel. Aut./Man., 8 vel. Aut./Man., 8 vel.
Frenos delanteros Discos vent. Discos vent. Discos vent.
Frenos traseros Discos vent. Discos vent. Discos vent.
Neumáticos 255/60 R18 255/60 R18 255/60 R18
Peso en orden de marcha (kg) 2.045 (7 pl.: 2.105) n.d. 2.070 (7 pl.: 2.135)
Longitud/Anchura/Altura (mm) 5.052/1.968/1.741 5.052/1.968/1.741 5.052/1.968/1.741
Capacidad del depósito (l) 85 75 75
Volumen del maletero (l) 890 (7 pl.: 770) 890 (7 pl.: 770) 890 (7 pl.: 770)
De 0 a 100 km/h (s) 6,1 (7 pl.: 6,3) 7,4 6,3 (7 pl.: 6,5)
Velocidad máxima (km/h) 250 216 234
Consumo mixto (l/100 km) 7,7 (7 pl.: 7,9) 5,5

5,7 (7 pl.: 5,9)