comscore

Alpine A110 R Fernando Alonso, el último ‘regalo’ del piloto español

La relación entre Fernando Alonso y Alpine no pasa actualmente por su mejor momento. El fichaje del piloto por Aston Martin para la próxima temporada en la Fórmula-1, y los malos resultados cocechados en los últimos grandes premios ha provocado algunos desencuentros. Sin embargo, el legado del asturiano con la marca francesa quedará por muchos años gracias a un vehículo muy especial. Se trata del Alpine A110R Fernando Alonso, una serie especial que sólo podrán disfrutar 32 privilegiados.

Alpine A110 R Fernando Alonso 1 Motor16
Alpine A110 R Fernando Alonso, una serie limitada a 32 unidades.

Sólo 32 unidades, una por cada triunfo de Alonso en F-1

Se trata de una edición limitada a 32 coches porque son las victorias registradas por el piloto español en la F-1 a lo largo de su historia. Por eso cada unidad tendrá una placa grabada en la consola central con el nombre del circuito y el año del triunfo, siempre por orden cronológico. Los adjudicatarios también recibirán una réplica del casco de Alonso. Todo suma para que estas unidades se conviertan en codiciadas piezas de colección. Eso sí, tras pagar los 148.000 euros que cuesta cada unidad.

A cambio se disfrutará de un deportivo de raza, nada menos que puesto a punto en su desarrollo por Alonso, tras intensas jornadas celebradas en el circuito español de Montmeló. El primer punto pasa por desmarcarse estéticamente del resto de la gama. El vehículo se basa en el A110 R y se ofrecerá sólo con el color azul azul mate del monoplaza A522. Tanto el capó delantero como el trasero están fabricados en fibra de carbono, pero a diferencia de A110 R están parcialmente pintados en azul.

Asimismo la trasera se desmarca al estar pintada en negro, lo mismo que el alerón. Las pinzas de los frenos son en este caso de color naranja, las llantas de carbono se rematan en gris, y se incorpora una bandera con los colores azul, naranja y amarillo (en lugar de azul, blanco y rojo del resto de la gama). Por último, la firma del piloto bicampeón del mundo de F-1 se está presente en varias partes de la carrocería.

Alpine A110 R Fernando Alonso.
Interior de la serie limitada Alpine A110 R Fernando Alonso.

También el interior tiene ‘sabor’ español por varios detalles. Rematado en microfibra, los tiradores de las puertas son naranjas, la mencionada bandera exterior se ubica en los paneles de las puertas y el logo con la firma de Alonso se encuentra en los reposacabezas de las deportivas butacas de competición. Además cuenta con la ya mencionada placa conmemorativa numerada y, en el parasol, está grabada con láser una frase con la que se identifica el asturiano: “Hay más de un camino hacia la cima de la montaña”.

Puesta a punto específica realizada por Fernando Alonso

Todo esto son detalles atractivos, pero la puesta a punto tiene quizás más importancia por lo que se significa. El motor 1.8 con 300 CV se mantiene tal cual, pero el chasis del Alpine A110 R Fernando Alonso cuenta con un ajuste especial que rebaja la altura de la carrocería y regula la dureza de los amortiguadores.

Alpine A110 R Fernando Alonso.

Para ello se cuenta con una pieza que se coloca en la base del amortiguador para cambiar su posición. De esta manera se rebaja 10 milímetros la altura del conjunto, básico para sacarle todo el jugo en un circuito. Asimismo la rigidez de los amortiguadores se incrementa en un 5 por ciento.


La configuración del muelle es la misma que la del A110 R. En el caso de la serie limitada Fernando Alonso hay dos posiciones bien diferenciadas: circuito y calle.

Este será el legado de Alonso tras su paso por Alpine. En un principio estaba previsto que el propio piloto acudiera a los actos de entrega de estas 32 unidades del Alpine A110 R Fernando Alonso (al menos en España), pero finalmente no será así. Las frías relaciones, el fichaje sorpresa para correr la próxima temporada con Aston Martin en la F-1, y los últimos resultados (con varios abandonos) han enfriado un tanto las relaciones en este sentido. Una pena para los futuros propietarios, que no podrán inmortalizar el acto con una imagen histórica.