viernes, 1 julio 2022

2035: se confirma la fecha para el adiós a todos los coches de combustión… incluidos los híbridos

La fecha para decir adiós a los coches de combustión está cada día más cerca. La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ha aprobado que a partir del 1 de enero de 2035 no se podrán vender automóviles con motores térmicos (esto deja fuera solo a los eléctricos) en toda la Unión Europea. Esta decisión confirma la que ya tomó el pasado verano la Comisión Europea y adelanta a la propuesta española, que fija el fin de la comercialización de estos vehículos para 2040.

La decisión del Parlamento (aprobada por 46 votos a favor, 40 en contra y dos abstenciones) de decir adiós a los coches de combustión en 2035 tendrá que ser ratificada en el pleno el próximo mes de junio y será la base sobre la que se asiente la negociación posterior sobre esta materia con los diferentes países de la UE.

Ni híbridos, ni de gas, solo eléctricos

Prohibir la venta de los coches de combustión para 2035 afectará a todos los coches y furgonetas que cuenten con motor térmico, no solo a los propulsados por gasolina y diésel, sino también a los híbridos, híbridos enchufables y los propulsados por gas, tanto GLP como GNC.

Esta medida es consecuencia de los compromisos del Pacto Verde Europeo, presentado en 2019, que establece el objetivo de convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro de aquí a 2050. En este sentido, la UE se ha comprometido a disminuir sus emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030 y que esta cifra llegue a un 100% de reducción en 2035 (ver gráfico).

Otras medidas para el adiós a los coches de combustión

En el informe del Parlamento también se citan otras medidas para alcanzar una movilidad sin emisiones en 2035. En concreto, se pide una revisión para eliminar el mecanismo de incentivos para vehículos cero y de bajas emsiones (ZLEV), ya que, según argumentan, “no sirve para su propósito original”.

Otra de las propuestas del Parlamento es la redacción, a finales de 2025, de un informe por parte de la Comisión en el que se detalle el progreso hacia la movilidad por carretera cero emisiones. Este documento se convertiría en anual desde ese año y abarcaría aspectos como el impacto de esta medida en el consumo y el empleo, el nivel de uso de energías renovables y la información sobre el mercado de coches de segunda mano.

La Comisión también deberá emitir un informe en 2023 en el que especifique la necesidad de financiación concreta para garantizar una transición justa en el sector del automóvil y mitigar los efectos negativos de la movilidad cero emisiones sobre el empleo y sobre la economía.