Circular con una luz fundida te puede costar 200 euros de multa. Si el fallo genera un riesgo grave, los agentes pueden impedirte continuar hasta que lo repares.
Es un fallo que pasa desapercibido hasta que un control nocturno lo deja al descubierto, y tiene una solución barata: dos minutos de revisión en el garaje. Lo caro es no mirarlo.
Cuánto cuesta circular con una luz fundida
La sanción habitual por llevar un defecto en el alumbrado obligatorio es de 200 euros y no conlleva pérdida de puntos. Con la reducción del 50 % por pronto pago se queda en 100 euros, siempre que abones la multa en los 20 días siguientes; eso sí, el descuento implica renunciar a presentar alegaciones. Tampoco hay una cuantía distinta por tipo de bombilla: la gravedad depende de qué luz falle y de las condiciones de circulación.
El Reglamento General de Vehículos obliga a mantener operativos todos los dispositivos de alumbrado instalados en el coche. La lista es larga: cruce, carretera, posición, freno, intermitentes, antiniebla trasera, marcha atrás y alumbrado de la matrícula posterior. Basta con que falle uno para que el vehículo deje de cumplir sus condiciones técnicas, aunque la otra bombilla del mismo faro siga encendida.
¿Y pueden inmovilizarte? Una bombilla fundida no provoca la inmovilización automática, pero los agentes sí pueden impedir que sigas cuando el defecto supone un riesgo especialmente grave. Los supuestos son claros: circular de noche sin luces de cruce, haber perdido varias luces esenciales, que el coche apenas resulte visible o que el fallo impida señalizar una frenada o una maniobra.
Una bombilla cuesta unos pocos euros; la multa, la ITV perdida y el viaje repetido cuestan bastante más que el recambio.
Checklist rápida
| # | Qué revisar | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Luces de freno e intermitentes | Necesitas ayuda o un reflejo: una luz de freno caída impide avisar de que estás reduciendo la velocidad. |
| 2 | Cruce, carretera y posición | Comprueba ambos lados del vehículo; una sola luz de cruce puede hacer que te confundan con una moto. |
| 3 | Ópticas y regulación del haz | Limpieza, empañamiento y golpes. Un faro mal regulado deslumbra o reduce tu visibilidad; el xenón y el LED, al taller. |
Cómo revisar todas las luces en dos minutos
El método es sencillo y no requiere herramienta. Enciende cada sistema por separado (posición, cruce, carretera, antiniebla, intermitentes), recorre el coche por delante y por detrás para ver ambos lados y pide ayuda para las luces de freno. Aprovecha para mirar si las ópticas están sucias, empañadas o golpeadas y atiende a los avisos del cuadro de instrumentos.
Conviene saber que desde 2010 no es obligatorio llevar un juego de bombillas de repuesto, así que no pueden multarte por no llevarlo: muchos faros LED o de xenón no se sustituyen en carretera. Si tu coche usa halógenas fáciles de cambiar, llevar una compatible te saca de un apuro; antes de cambiarla, consulta el manual y detente en un lugar seguro. Los sistemas LED integrados, de xenón o de alta tensión deben pasar por un profesional.
Las autoridades detectan el fallo casi siempre por observación directa de los agentes, sobre todo de noche, en túneles y en controles de tráfico: un faro de cruce apagado, una luz de freno que no responde, un intermitente defectuoso o la matrícula sin iluminar. Las cámaras podrían registrar el defecto, pero no existe un sistema automatizado general que sancione cada bombilla fundida.

Una sola bombilla cambia cómo te ven los demás
No todas las luces fallan con las mismas consecuencias. Una luz de cruce apagada reduce tu visibilidad y hace que el resto de conductores calcule mal la anchura de tu coche. Una de posición te vuelve menos visible con poca luz. Una de freno impide avisar de que estás reduciendo la velocidad. Un intermitente deja sin aviso un cambio de carril, la luz de matrícula oculta la placa de noche y la antiniebla trasera te hace invisible con niebla densa.
La DGT resume la función del alumbrado con una expresión que lo dice todo: ver y ser visto. Por eso la revisión de las luces debería ir en el mismo paquete que el resto del mantenimiento del coche, junto a los neumáticos, los niveles y los limpiaparabrisas. Y no basta con que enciendan: un haz demasiado alto deslumbra al que viene de frente y uno demasiado bajo recorta metros de visibilidad, así que la regulación también cuenta.
En la ITV, un dispositivo de alumbrado obligatorio que no funciona se traduce en un defecto grave: no se pasa la inspección y hay que reparar y volver a pasarla, con el tiempo y el coste que eso supone.
Una bombilla halógena cuesta unos pocos euros y se cambia en minutos; la multa son 200 euros; y una reparación de un faro LED o de xenón se dispara muy por encima de esa cifra. Si el fallo afecta al sistema eléctrico, al conector del faro o a un módulo LED, es trabajo de taller: seguir de noche con el alumbrado incompleto no es una opción.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: todas las luces obligatorias (cruce, carretera, posición, freno, intermitentes, antiniebla trasera, marcha atrás y matrícula) y el estado y la regulación de las ópticas.
- Cómo hacerlo: enciende cada sistema por separado y recorre el coche por delante y por detrás; para las de freno, pide ayuda. Cambiar una bombilla halógena es una operación de casa; el xenón, el LED o cualquier fallo eléctrico requiere acudir a un profesional.
- Cuánto cuesta: unos pocos euros la bombilla halógena. La multa por circular con una luz fundida es de 200 euros, que se quedan en 100 euros con el descuento por pronto pago.

