La DGT permitiría a la Guardia Civil ordenar la retirada con grúa de un vehículo averiado en 4 casos

El texto, todavía sin fecha de publicación en el BOE, se activaría cuando el seguro o la asistencia no respondan en 60 minutos. RACE, RACC y las patronales de grúas piden coordinación y un filtro previo para las empresas.

La DGT ultima un mecanismo que permitiría a la Guardia Civil de Tráfico enviar una grúa por un coche averiado sin esperar a tu seguro. El texto se llama Mecanismo de Retirada de Vehículos y toca de lleno a cualquier conductor que se quede tirado en la vía pública.

Antes de nada, una aclaración que vale su peso en oro: esto no es todavía una norma en vigor. Es un borrador que aún no ha pasado por el BOE, así que mañana nadie te multa por esto. Pero el documento reparte competencias, fija plazos y abre una pregunta incómoda sobre el bolsillo.

La lógica es sencilla. Si un coche se queda parado y el seguro no da señales de vida, la Administración no quiere que la vía se convierta en un embudo. Con el mecanismo activo, una oficina de la Dirección General de Tráfico o una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico podría llamar directamente a una grúa privada y ordenar la retirada del vehículo. Sin intermediarios y sin esperar a que la aseguradora mueva ficha.

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Los 4 casos en los que Tráfico podría pedir la grúa

El borrador limita la intervención pública a 4 supuestos. Fuera de ellos, la pelota sigue en el tejado de tu seguro y de tu servicio de asistencia en carretera.

  • La compañía de seguros o la asistencia no responden durante 60 minutos desde que se les contacta. Fíjate en el matiz: no es una hora esperando a que llegue la grúa, es una hora sin que nadie al otro lado descuelgue.
  • No hay ninguna grúa disponible que reúna las condiciones adecuadas para atender la emergencia en un tiempo razonable.
  • El servicio de asistencia no está operativo por problemas técnicos de cualquier tipo.
  • La aseguradora o la asistencia no ofrecen el servicio de forma explícita, por el motivo que sea.

Vuelve al primer punto: basta con que el seguro guarde silencio durante esa hora para que la grúa se ponga en marcha. No hace falta que el coche se haya quedado en un paraje remoto ni que lleves cuatro horas al borde de la carretera.

Basta con una hora sin respuesta del seguro para que la grúa la envíe la Administración, y no tu aseguradora.

Cómo se elige la grúa y quién paga el recibo

Aquí empieza el terreno pantanoso. En una avería normal, tú llamas a tu seguro, el seguro manda la grúa y el coste va dentro de la póliza. Con el Mecanismo de Retirada de Vehículos, quien llama es la Administración. Y ahí nadie ha puesto el precio por escrito: no se sabe si lo asume la aseguradora o si acaba en el bolsillo del conductor.

El segundo escollo es la doble grúa. Si el Estado activa la retirada y, a la vez, tu seguro envía la suya, pueden aparecer dos camiones en el mismo punto por el mismo coche. No es ciencia ficción: con el primer supuesto, un minuto de diferencia en las llamadas basta para provocarlo.

Qué dicen los profesionales y qué falta para que sea ley

La Red de Empresas de Auxilio en Carretera (REAC) y la Alianza Nacional de Auxilio en Carretera coinciden en dos exigencias. La primera es coordinación: las llamadas de la Administración y las del seguro deben hablarse entre sí para que no salgan dos grúas hacia el mismo punto. La segunda es un filtro previo para las empresas que entren en esa plataforma pública, con inspección de equipamiento, formación del personal y capacidad real.

RACE y RACC también han señalado problemas con esta modificación. Y no es la primera vez que Tráfico mueve piezas en esta dirección: el pasado 1 de octubre entraron en vigor cambios en el Reglamento General de Circulación que aprietan la convivencia en carretera. Al adelantar a un ciclista hay que hacerlo como máximo 20 km/h por debajo del límite de la vía y, si hay varios carriles, cambiar al de al lado.

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También es obligatorio desde esa fecha dejar el corredor de emergencia cuando llega un vehículo prioritario en medio de un atasco. Funciona como en Alemania: con dos carriles, los de la izquierda se pegan a su izquierda y los de la derecha a su derecha, con el hueco en el centro. Con tres, el carril central y el derecho se apartan hacia su derecha.

Lo que toca ahora es prudencia. El texto tiene que pasar por los trámites preceptivos antes de llegar al BOE y, en ese camino, puede cambiar el número de supuestos o el reparto de costes. La recomendación es sencilla: ten a mano el teléfono de tu asistencia, llama también al 112 si el coche queda en zona de riesgo y guarda el justificante de cada gestión. Ese papel te dirá a quién reclamar la factura si algún día aparece la grúa por orden de la Guardia Civil de Tráfico.

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Claves de la Normativa

  • A quién afecta: a cualquier conductor cuyo vehículo se quede averiado o parado en una vía pública, con independencia del seguro y de la asistencia que tenga contratados.
  • Cifras a tener en cuenta: 4 supuestos de activación, con 60 minutos sin respuesta del seguro o de la asistencia como primer caso. Sigue siendo un borrador sin publicación en el BOE, así que no hay multa ni tarifa oficial.
  • Consejo para evitarlo: guarda el teléfono de tu asistencia en el móvil y en la guantera, llama al 112 si el coche queda en zona de riesgo y conserva el justificante de cada llamada.