La DGT aclara las normas para motos: arcén a 30 km/h y circular entre coches desde el 1 de octubre

Las motos pueden usar el arcén derecho, pero con un techo de 30 km/h, y avanzar entre coches solo cuando el tráfico está parado. La DGT lo ha puesto por escrito con la norma ya en vigor desde el 1 de octubre.

Las motos ya pueden usar el arcén derecho a 30 km/h y avanzar entre coches en los atascos. La DGT ha concretado cómo debe hacerse, con dos reglas en vigor desde el 1 de octubre.

Hasta ahora, esa franja que queda a la derecha de la calzada vivía en una zona gris. Muchos motoristas la entendían como una excepción tolerada cuando la vía se colapsaba y otros tantos se llevaban una denuncia por usarla. La DGT aclara así dos puntos del Reglamento General de Circulación (RGC) que generaban dudas en la práctica diaria.

La segunda pieza tiene que ver con la circulación entre vehículos, eso que en la jerga motera se llama filtrar. Avanzar entre las filas de coches deja de depender del criterio del agente y pasa a tener un contexto definido: el atasco, con los coches parados o moviéndose a paso de persona.

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Qué permite la DGT en el arcén y entre coches

La lógica de las dos reglas es la misma. En una retención, una moto ocupa una fracción del espacio de un coche y no tiene demasiado sentido que se quede parada sumando metros a la cola. Y en el arcén, con un techo de 30 km/h, la diferencia de velocidad respecto al tráfico detenido es tan pequeña que no genera el riesgo que sí aparecería al entrar en esa franja lanzado a 80.

Eso sí, el permiso no es un cheque en blanco. El arcén sigue siendo terreno reservado para emergencias: ambulancias, bomberos, policía y cualquier vehículo que lo ocupe por avería. Si te llega una sirena por detrás, toca apartarse, ceder el hueco y volver a la calzada en cuanto puedas. Puedes repasar los detalles en la información oficial de la DGT.

El arcén no es un carril más: es una franja de emergencia que la DGT te deja usar a 30 km/h, nunca a la velocidad que te apetezca.

Conviene tener claro que estas reglas no convierten el arcén en un carril de uso libre ni autorizan a adelantar por la derecha a coches que circulan con normalidad. La puerta se abre solo cuando la vía está colapsada y se cierra en cuanto el tráfico vuelve a fluir.

Cuánto cuesta saltarse estas reglas

Meterte en el arcén cuando la vía no está atascada, hacerlo por encima de 30 km/h o filtrar en pleno tráfico fluido tiene consecuencias. La información difundida por la DGT no incluye un cuadro sancionador específico para estos supuestos, así que se aplica el régimen general de la Ley sobre Tráfico.

Ese régimen fija las infracciones leves en hasta 100 euros, las graves en 200 euros y las muy graves en 500 euros. Ahí está la horquilla en la que se moverá cualquier denuncia relacionada con estas maniobras.

Hay una letra pequeña que interesa. El descuento por pronto pago del 50% se aplica a las multas leves y graves, no a las muy graves, y solo si abonas en los 20 días siguientes a la notificación. A cambio, renuncias a presentar alegaciones: pagar rápido te deja la sanción en 100 euros, pero cierra la puerta a discutirla.

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Y ojo con el saldo del carnet. No todas las infracciones restan puntos: solo las que figuran en el catálogo que fija la ley. Cuando recibas la denuncia, fíjate en si la propuesta de sanción incluye detracción de puntos —el descuento de saldo del permiso— o si se queda en multa económica. Es la diferencia entre un mal trago y varias semanas circulando con menos margen.

Qué cambia para ti desde el 1 de octubre

Estas dos aclaraciones no llegan en el vacío. La DGT llevaba tiempo recibiendo consultas de motoristas sobre qué se podía y qué no se podía hacer en un atasco, y la respuesta dependía demasiado de la interpretación de cada agente. Poner por escrito el marco —arcén derecho, techo de 30 km/h, situación de retención— reduce esa incertidumbre para todos.

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Para el conductor de coche, el mensaje es el simétrico. Si vas en un atasco, es probable que una moto te pase por el arcén o se cuele entre las filas. Tú mantienes la obligación de señalizar cualquier cambio de carril y de no cerrar el paso a propósito. Un volantazo para tapar el hueco es, además de peligroso, la mejor forma de acabar con un golpe y un parte de por medio.

Lo que conviene vigilar ahora es el detalle fino: cómo se interpreta la norma en vías urbanas, qué ocurre en carriles bus y bici, y si la DGT publica nuevas instrucciones que amplíen o restrinjan los supuestos. El marco está en vigor desde el 1 de octubre y puede moverse en las próximas semanas, así que merece la pena repasar la letra pequeña antes de confiarse.