Aunque las motocicletas eléctricas aún no han conseguido la misma atención que los coches eléctricos, todo apunta a que están a punto de experimentar un punto de inflexión histórico. La inminente llegada de las baterías de estado sólido promete cambiar de forma radical el panorama, y dos empresas europeas se perfilan como posibles protagonistas de esta revolución: la estonia Verge Motorcycles y la finlandesa Donut Lab. Juntas podrían demostrar que las dos ruedas eléctricas no solo pueden igualar, sino en ciertos aspectos superar, las prestaciones de los automóviles.
A principios de este año, Verge presentó su nueva TS Pro, una sofisticada motocicleta eléctrica que promete alcanzar los 300 kilómetros de autonomía con solo estar 10 minutos conectada a un cargador de 200 kW de potencia. Para demostrar que estas cifras no eran simples promesas de marketing, Donut Lab llevó a cabo una prueba en vivo en una estación de carga pública, abierta a todo el mundo y grabada, como parte de su serie de tests destinados a responder a las críticas más recurrentes sobre la tecnología eléctrica en motocicletas. Los resultados han superado las expectativas y han puesto el foco mediático sobre ambas compañías.
Donut Lab firma las baterías de estado sólido que utiliza esta Verge TS Pro, que ya se vende
El vehículo utilizado en la prueba no era todavía la Verge TS Pro definitiva, sino un modelo de la generación anterior al que se le había instalado el último paquete de baterías de estado sólido desarrollado por Donut Lab, con una capacidad de 18 kWh. Durante la sesión se alcanzaron picos de potencia de carga superiores a los 100 kW, permitiendo pasar del 10 % al 70 % de su capacidad en poco más de 9 minutos y del 10 % al 80 % en solo 12 minutos. Según Donut Lab, esta nueva batería se carga aproximadamente tres veces más rápido que la versión anterior utilizada por Verge, un salto tecnológico muy significativo en el segmento de las dos ruedas.
Aunque 100 kW puedan parecer modestos comparados con sistemas que llegan a alcanzar los 1.500 kW y de los que presumen algunas marcas chinas en el sector del automóvil, el contexto es completamente diferente. Los coches que cargan a esas potencias extremas recurren a complejos sistemas de refrigeración líquida para evitar el sobrecalentamiento, mientras que la batería de Donut Lab que utiliza esta Verge TS Pro se enfría únicamente por aire, lo que reduce el peso, la complejidad y los costes. Además, la compañía finlandesa asegura que, una vez Verge optimice completamente el sistema de gestión y de refrigeración, las velocidades de carga mejorarán todavía más. Ville Piippo, director de tecnología de Donut Lab, lo resumió claramente: «Esta es la primera prueba pública amplia que demuestra el comportamiento real de nuestras celdas en un entorno vehicular exigente. La alta densidad energética de nuestra tecnología permite un diseño flexible del pack y un rendimiento excepcional incluso donde el espacio es limitado y la simplicidad del sistema resulta fundamental, como ocurre en las motocicletas».


