Las ventas de Volkswagen caen un 14,3% en el tercer trimestre de 2026 y dejan al grupo con 1,89 millones de vehículos entregados en todo el mundo. El desplome de China, un 38,5% menos, se lleva buena parte de la culpa.
No es un bache aislado. Entre enero y septiembre, el grupo acumula algo más de seis millones de unidades, unas 600.000 menos que en los nueve primeros meses del ejercicio anterior. Es un descenso cercano al 9% y ya no se arregla con un trimestre bueno.
Qué dicen exactamente los números del tercer trimestre
Los resultados publicados por el propio fabricante dejan tres frentes abiertos a la vez: menos volumen global, pérdida de peso en China y menos eléctricos matriculados. Por marcas, las caídas de Volkswagen y Audi rondaron el 20% en el trimestre. Skoda se mantuvo más estable y Traton, la división de camiones y vehículos industriales, creció por encima del 10%.
Ese contraste dentro del propio grupo Volkswagen es la mejor radiografía del problema. Los negocios ligados al transporte pesado aguantan; los que dependen del coche de particulares y de la imagen de marca en Asia, no. Y la brecha entre ambos no para de crecer.
China deja de ser un mercado cautivo para los alemanes
China fue el gran foco rojo del trimestre, con un desplome del 38,5% en las entregas. Los fabricantes locales han ganado terreno con coches eléctricos más baratos, sistemas digitales que funcionan y una capacidad para renovar modelos que los grupos tradicionales no consiguen igualar.
La foto es la de un mercado que ha cambiado de reglas en menos de cinco años. Donde antes se vendía por prestigio de marca, ahora se vende por software, autonomía real y precio. Volkswagen ha visto cómo su ventaja histórica se diluía sin haber encontrado todavía el argumento con el que recuperarla.
Volkswagen no ha perdido China por fabricar malos coches, sino por tardar demasiado en entender que allí ya nadie compra por el escudo del capó.

El coche eléctrico tampoco sostiene el negocio
Queda el consuelo de los eléctricos. Y no sirve: las entregas mundiales de vehículos de batería del grupo retrocedieron un 5% en los tres primeros trimestres del año. Europa es la única región que se mantiene en positivo, y eso dice bastante de dónde está hoy el negocio.
La esperanza está puesta en la nueva generación de eléctricos, con el ID. Polo como punta de lanza. De ese producto depende que el grupo vuelva a tener un coche de volumen capaz de competir en precio sin sacrificar margen. Con la estructura de costes actual, el encaje no es sencillo.
Qué se está discutiendo en Wolfsburgo
La dirección asume que el problema ya no se resuelve solo con ayudas públicas. El consejero delegado del grupo, Oliver Blume, ha reclamado apoyo a los gobiernos, pero las medidas que se manejan internamente van mucho más allá: recortar el catálogo entre un 80% y un 90% de las versiones, concentrar recursos en los modelos con recorrido comercial y simplificar la producción con grandes piezas de fundición e integración de componentes.
En el paquete también aparecen el software (un ejercicio en el que se han lanzado coches con defectos de funcionamiento en este apartado), la conducción autónoma y, sobre todo, la necesidad de de ajustar la estructura y los costes. Una parte del debate interno pasa por detener las inversiones en nuevos motores de combustión, sistemas híbridos y propulsión por hidrógeno, cerrar fábricas de motores infrautilizadas y renegociar los acuerdos laborales.
Son decisiones con un coste inmediato y un retorno que, como pronto, llega a medio plazo. Volkswagen no está condenada, pero cada trimestre que pasa sin mover ficha encarece la factura. El mercado chino no va a esperar.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 1,89 millones de vehículos entregados en el tercer trimestre, un 14,3% menos; en China, el retroceso llega al 38,5%.
- Comparativa: el acumulado de enero a septiembre se queda en algo más de seis millones de unidades, unas 600.000 menos que un año antes, en torno a un 9% de caída.
- Ganadores y perdedores: Volkswagen y Audi ceden cerca de un 20% en el trimestre; Skoda aguanta el tipo y Traton sube más del 10%.
- Lectura de Motor16.com: una gama sobredimensionada presiona los precios y multiplica las promociones. Si buscas un modelo del grupo, la negociación en concesionario juega a tu favor en los próximos meses.
- Curiosidad: la propuesta interna más radical pasa por eliminar entre el 80% y el 90% de las versiones del catálogo para reducir complejidad industrial.


