ANESDOR, la entidad que representa a las marcas de motos en y vehículos ligeros en España, ha publicado los datos de matriculaciones en España durante el mes de febrero, con un importante aumento en la matriculaciones.
Aunque parte de este incremento porcentual se explica por el efecto comparativo derivado del cambio normativo a Euro5+ que afecta a las motos, que tuvo lugar en 2025, la lectura estructural es inequívoca: atendiendo a la serie histórica, se trata del mejor mes de febrero desde 2008, un hito que consolida la recuperación y expansión del sector.
Más allá del componente coyuntural, los datos confirman que los ciudadanos siguen valorando de forma muy positiva las ventajas competitivas de las motos y del resto de vehículos ligeros en el entorno urbano. La reducción de la congestión, el menor coste de adquisición y uso frente al automóvil y una mayor eficiencia ambiental se mantienen como argumentos decisivos en un contexto de creciente presión sobre la movilidad en las grandes ciudades.

Por segmentos, el mercado mostró comportamientos diferenciados. El ciclomotor mantuvo una línea de estabilidad, con un ligero crecimiento del 1,6 %, reflejando un nicho consolidado pero sin grandes variaciones. El scooter, por su parte, avanzó un 4,7 %, apoyado en la buena evolución de sus principales subsegmentos urbanos. Este tipo de vehículo continúa siendo la puerta de entrada a la movilidad motorizada en muchas áreas metropolitanas, gracias a su practicidad y facilidad de uso.
La Yamaha NMax sigue al frente y las chinas arrasan entre las motos
La motocicleta fue, sin embargo, la gran protagonista del mes. Con un incremento del 45,9 %, registró el mayor avance interanual de todas las tipologías. Este comportamiento se explica, en buena medida, por la fuerte demanda en motos de tipo trail, que se disparó un 112,1 %. También el segmento de campo mostró una evolución extraordinaria, con un crecimiento del 122,1 %, evidenciando el dinamismo de la demanda recreativa y deportiva.
En el global, un scooter como el NMax 125 de la marca japonesa Yamaha se mantiene al frente, con 822 matriculaciones en febrero y 1.410 en lo que va de año. La segunda posición es para la Voge DS 800 Rally, una trail que continúa con el éxito de su hermana, la 900 DSX. De hecho, si eliminamos los scooter de la ecuación, la firma china es la gran dominadora: tres de sus motos (las dos mencionadas mas la 625 DSX) están entre las cuatro más vendidas (la otra, en tercera posición, es la Rieju Rally 307).

Si se analiza por cilindradas, en scooters la categoría de hasta 125 cc creció un 5,9 %, mientras que la franja superior a 125 cc mejoró un 6,5 %, lo que indica un equilibrio entre movilidad puramente urbana y opciones de mayor versatilidad para trayectos interurbanos. En las motos, la cilindrada media (entre 125 y 750 cc) lideró el crecimiento con un 54,9 %, seguida de la alta cilindrada (más de 750 cc), que avanzó un sólido 44,3 %. Incluso el tramo de hasta 125 cc mostró una evolución notable, con un incremento del 26,7 %, consolidando su papel como escalón de acceso al segmento.
El comportamiento del resto de vehículos ligeros fue más heterogéneo. El triciclo cerró febrero con una caída del 12,7 %, en contraste con el fuerte dinamismo de los microcoches y microvans, que prácticamente duplicaron sus cifras con un alza del 95,6%. Este último dato refleja el creciente interés por soluciones compactas de movilidad urbana, especialmente en entornos donde las restricciones al tráfico y al estacionamiento son cada vez más estrictas. El segmento utility & powersport también registró un crecimiento significativo del 24,9 %, impulsado por usos recreativos y profesionales.
Por canales de venta de motos, el particular continúa siendo el pilar del mercado, con un aumento del 22,7 % y la mayor cuota sobre el total. El canal empresa avanzó aún más, un 24,7 %, reforzando su papel en la renovación de flotas y en aplicaciones profesionales, desde reparto urbano hasta servicios técnicos. En sentido opuesto, el canal de alquiler (RAB) experimentó un descenso del 27,1 %, lo que sugiere una menor actividad en este ámbito específico durante el mes analizado.
Desde el punto de vista territorial, Castilla y León encabezó los crecimientos con un 58,5 %, seguida de Navarra (50 %) y Murcia (41,9 %). Cataluña, con un incremento del 37,6 %, y Andalucía, con un 26,4 %, combinaron elevados volúmenes de matriculación con avances destacados, confirmando su peso estructural en el mercado nacional. En el plano provincial, la excepción fue Valencia, donde las matriculaciones retrocedieron un 20,2%, un comportamiento condicionado por los efectos de las ayudas vinculadas a la DANA del año pasado, que alteraron la comparativa interanual.
En cuanto al vehículo eléctrico dentro de la categoría L, se matricularon 755 unidades, un 7,1 % más que hace un año. Se trata de una evolución positiva, aunque claramente más moderada que la del conjunto del mercado. La penetración eléctrica avanza, pero todavía a un ritmo inferior al de las motorizaciones convencionales, con diferencias notables según canal y tipología de vehículo. En cualquier caso, el balance global de febrero confirma que la movilidad ligera mantiene una trayectoria expansiva y se consolida como un vector clave en la transformación del transporte urbano.

