Pinchazo de Evans en Cerdeña: el título WRC 2026 se decide en la Power Stage

El galés ve cómo su ventaja sobre Oliver Solberg se reduce a solo seis puntos tras el percance en la especial 16. La Power Stage de Sassari-Argentiera, mucho más arenosa de lo previsto, repartirá los últimos puntos del campeonato.

El pinchazo de Elfyn Evans en la especial 16 deja el título del WRC 2026 pendiente de la Power Stage del Rally de Italia-Cerdeña. Su ventaja sobre Oliver Solberg se ha quedado en seis puntos y ya no hay margen para especular.

El galés afrontaba el domingo con la sensación de tener la última cita del calendario bajo control. Solberg había convertido el sábado en una exhibición, pero un campeonato se mide en puntos y no en scratch. Esta mañana, la cuenta se ha roto en el peor sitio posible.

La especial 16 y el tramo arenoso que cambió el guion

El día arrancó con Osilo – Tergu y siguió con Sassari – Argentiera, los primeros treinta kilómetros competitivos del domingo. Solberg y Elliott Edmondson retomaron el ritmo del sábado y se pusieron al frente del Super Sunday, con dos neumáticos de repuesto a bordo mientras buena parte de sus rivales apostaba por uno solo.

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La segunda pasada por Sassari – Argentiera, más corta y mucho más arenosa de lo previsto, invirtió la lectura de la primera: los pilotos que salían primeros en en el tramo encontraban la pista limpia. Thierry Neuville marcó el scratch, con Takamoto Katsuta y un Evans que respiraba justo detrás. Sami Pajari miraba la tabla con cara de no entenderla. El galés no recuperaba posiciones en el rally ni en el Super Sunday, pero entendía que el terreno todavía podía devolverle algo.

Y entonces llegó el pinchazo. La especial 16 deja a Evans con seis puntos de ventaja sobre Solberg justo antes de que se reparta el bonus del domingo y los cinco puntos de la Power Stage. Sobre el papel, sigue siendo suficiente. En la práctica, es la primera vez en todo el fin de semana que el galés mira el retrovisor.

Hay un detalle que amplifica todo lo demás: el orden de salida de la Power Stage. Si el tramo sigue tan arenoso como en la primera pasada, abrir pista vale segundos y cerrarla cuesta una eternidad. Es la clase de variable que ningún equipo controla y que convierte los últimos kilómetros del año en una subasta de riesgos.

Seis puntos de ventaja no son un colchón cuando el último tramo del año se corre sobre arena suelta y con el título colgando de un cronómetro.

El mapa real del título: 242 contra 239 y una Power Stage de arena

La clasificación virtual del campeonato deja 242 puntos para Evans, 239 para Solberg y 231 para Pajari. El margen entre los dos primeros es de tres unidades y cualquier bonus lo puede reordenar. Con el sueco en disposición de firmar el pleno de 35 puntos —25 por la victoria más los dos extras—, el galés necesita rascar en el Super Sunday y en la Power Stage todo lo que el reglamento permita.

En el rally, la foto es la que dejó el sábado: Solberg manda con 58 segundos sobre Ogier, Pajari es tercero a 1:49 y Fourmaux cuarto con el Hyundai. Evans va quinto, a 2:50,4, y ha visto cómo el francés ampliaba por encima de los diez segundos su ventaja en la pelea por la cuarta plaza del Mundial. Para Ogier, múltiple campeón del mundo, el domingo ha sido un ejercicio de gestión: él mismo ha reconocido que no tenía ritmo para arriesgar más.

Josh McErlean se ha quedado fuera de combate. El irlandés se detuvo en el TC15 con lo que parecían problemas técnicos en su Ford Puma Rally1 y ha caído fuera del Top 20, un golpe duro para M-Sport en la última cita del año.

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Rally de Italia-Cerdeña

El apellido Solberg y la memoria de 2003

Cada vez que un título del WRC se decide en la última jornada, en el paddock se repite el mismo nombre. En 2003, Petter Solberg ganó su único campeonato del mundo en el Rally de Gran Bretaña por un solo punto de ventaja sobre Sébastien Loeb. El padre de Oliver firmó aquel título con una última jornada de gestión, no de heroicidades, y desde entonces el apellido arrastra una forma muy concreta de entender la presión: atacar cuando toca, administrar cuando se puede.

Oliver no ha heredado solo el nombre. Ha heredado un método. El sábado lanzó el ataque y el domingo administra, con un Toyota GR Yaris Rally1 que lleva todo el fin de semana sin un solo problema. Evans es el reverso de la moneda: un piloto de regularidad, varias veces subcampeón del mundo, casi siempre en la pelea y casi nunca con el coche más rápido de la parrilla. Ese perfil gana campeonatos largos. Los últimos siete kilómetros no son un campeonato largo.

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El sistema de puntos agrava la tensión. Con el Super Sunday y la Power Stage repartiendo hasta diez puntos extra, un rally ya no se cierra el sábado, y una temporada se puede escapar en siete kilómetros. La Fórmula 1 eliminó el punto por vuelta rápida a partir de 2025 para no distorsionar el esfuerzo de una carrera completa; el Mundial de Rallyes ha hecho lo contrario, porque su modelo de negocio depende de que el último tramo valga algo. En Cerdeña, esta vez, vale un título.

El servicio de Toyota tiene una hora para decidir si Evans ataca o si blinda. Sobre arena suelta, con el coche ya en parque cerrado y la calculadora en el salpicadero, la decisión no es deportiva: es aritmética con riesgo de accidente. Y ahí, el que llega lanzado siempre tiene ventaja.

No se juega solo la corona de pilotos. Scott Martin y Elliott Edmondson también tienen el título de copilotos en el aire, y la segunda pasada por Sassari – Argentiera repartirá los últimos puntos de la temporada. Siete kilómetros para cerrar un año entero.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato: la ventaja de Evans se ha quedado en seis puntos y la clasificación virtual apunta un 242-239 sobre Solberg, con Pajari a 231. Con el pleno de 35 puntos todavía posible para el sueco, el margen no admite errores de cálculo en el muro.
  • El rumor: en el parque de asistencia se daba por hecho que Evans saldría a gestionar en la Power Stage. El pinchazo de la especial 16 obliga a Toyota a reescribir el guion en menos de una hora.
  • Veredicto: el título del WRC 2026 no se ha decidido en la especial 16, pero sí ha cambiado de favorito moral. Solberg llega al tramo final con ritmo, coche e inercia; Evans, con la aritmética y el retrovisor.