La subasta Broad Arrow en el Zoute Concours de Knokke-Heist cerró el viernes con 34,6 millones de euros y un 91 por ciento de lotes adjudicados.
Se trata de la puja de coches de colección más recaudadora de la historia de Bélgica, según el comunicado difundido por la propia casa, filial de Hagerty (NYSE: HGTY). Broad Arrow se fundó en 2021 y, en su segunda visita a la costa belga, ya firma la mayor recaudación jamás registrada en el país.
Las claves de esta historia
- Lo más importante: la segunda edición de la subasta de Broad Arrow en el Zoute Grand Prix cierra con 34,6 millones de euros y un 91 por ciento de ventas sobre más de 90 lotes, el mejor resultado de la casa en Europa.
- No te lo puedes perder: el BMW M5 E39 en el que Ferdinand Piëch hizo instalar un motor W10 de Volkswagen, del que solo se construyeron tres prototipos y que fue su coche personal durante el desarrollo, y el Monte Carlo Centenaire, que la firma presenta como el primer coche de calle con monocasco de carbono.
- Cifras y cotización: un Ferrari LaFerrari de 2015 rematado en 5.181.250 euros marca el récord de una puja pública en Bélgica; los pujadores registrados crecieron un 44 por ciento respecto a 2025 y llegaron desde 33 países.
Una segunda edición que ya es la mayor puja del país
El 9 de octubre de 2026, sobre el césped del Approach Golf y como socio oficial de subastas del Zoute Grand Prix, la casa británica puso en liza más de 90 lotes que iban del clásico codiciado al hiperdeportivo recién salido de fábrica. La sala se llenó, y la propia firma describe una atmósfera eléctrica durante toda la sesión.
Ningún indicador resultó más elocuente que el censo de pujadores. Los registrados crecieron más de un 44 por ciento respecto a la primera edición de 2025, más de un tercio de ellos pujaba por primera vez con Broad Arrow y todos juntos procedían de 33 países. Con esas credenciales, el 91 por ciento de lotes vendidos deja de ser una anécdota y se convierte en una declaración de intenciones.
‘Nuestra segunda venta en Zoute fue un éxito espectacular, con nuevos récords no solo para los coches, sino para el valor global de la subasta’, resume Gregory Tuytens, responsable de consignaciones de Broad Arrow para Bélgica y Países Bajos. Tuytens atribuye el mérito al equipo que armó el catálogo y a la confianza de compradores y vendedores, y confirma que la casa regresará a Knokke-Heist en 2027.
Joe Twyman, vicepresidente de ventas para la región EMEA, cerró la valoración con una frase recogida en la nota de prensa: ‘Desde la automobilia hasta los clásicos icónicos y los hiperdeportivos más deseados del mundo, esta ha sido sin duda la mejor subasta de coches de colección que Bélgica ha visto jamás’.
Una casa fundada en 2021 firma la puja de clásicos más recaudadora de la historia de Bélgica. El mercado ya no mide a las firmas por su antigüedad.
La Santísima Trinidad moderna y el récord del LaFerrari

El momento de mayor tensión llegó con la llamada Holy Trinity, el trío que definió el hiperdeportivo híbrido de la década pasada. El primero en cruzar la sala fue un McLaren P1 de 2015, adjudicado en 1.890.625 euros.
Le siguió un Porsche 918 Spyder Weissach Package de 2015, vestido con un Paint-to-Sample Sport Classic Grey sobre cuero Espresso, combinación única salida del programa Individualfarbe, que empujó el remate hasta los 3.212.500 euros.
Y cerró la función el último lote de la jornada: un Ferrari LaFerrari de 2015 en Grigio Ferro Metallizzato. Las pujas arrancaron en dos millones de euros y en pocos minutos la sala enmudeció al cruzar la barrera de los cuatro.
El martillo cayó en 5.181.250 euros, récord absoluto para un coche de colección subastado en Bélgica según la propia casa, y los aplausos taparon el ruido de la lluvia que caía fuera.
Alrededor del trío, el catálogo dibujó un retrato preciso del coleccionista actual, con los superdeportivos de las dos últimas décadas copando los puestos de cabeza:
- Porsche Carrera GT de 2005 en Guards Red, el color más raro del modelo, 2.762.500 euros.
- Ferrari 812 Competizione de 2022, 1.496.875 euros.
- Ferrari 599 GTO de 2010, 1.131.250 euros.
- Ferrari 488 Pista Piloti Ferrari de 2020, 838.750 euros.
Rarezas de procedencia: del W10 de Piëch al monocasco de carbono
Si los hiperdeportivos pusieron el volumen, las piezas únicas pusieron el relato. La más sonada fue un BMW M5 E39 del año 2000 en cuyo vano motor Ferdinand Piëch hizo montar el W10 de Volkswagen, el bloque del que nació el W16 del Bugatti Veyron. Solo se fabricaron tres prototipos de ese motor y este es el único coche que lo recibió; el propio Piëch lo utilizó como vehículo personal durante su desarrollo. Rematado en 411.250 euros, batió el récord mundial de la serie E39 y se convirtió en el M5 más valioso jamás vendido en una puja pública si se excluyen los remates benéficos.
En la misma línea apareció el Kimera EVO37, la relectura contemporánea del Lancia Rally 037 construida en una tirada de solo 37 unidades, que alcanzó 1.131.250 euros.
Casi nadie esperaba ver en el mercado el Monte Carlo Automobile Centenaire: el segundo de los 16 ejemplares fabricados con la colaboración de Lamborghini y, según la documentación del lote, el primer coche de calle con monocasco de carbono. Encontró nuevo dueño en 821.875 euros.
Aston Martin firmó dos de los resultados más llamativos de la sesión. Un V8 Vantage X-Pack de 1987 rebasó su estimación alta y se adjudicó en 647.500 euros, nuevo récord de subasta para la versión coupé; un Virage 6.3 Volante Wide Body de 1997 también superó lo previsto y cerró en 264.500 euros.
En el capítulo de los noventa y de los youngtimer, un Porsche 911 R de 2016 muy por encima de su horquilla, 540.625 euros, un Jaguar XJ220 de 1992 en 512.500 y un Lamborghini Diablo del mismo año en 343.750 confirmaron que el clasicismo reciente alemán, británico e italiano sigue al alza.
La procedencia hizo el resto. Un BMW Z8 del año 2000 que perteneció al tenista Pete Sampras se vendió en 287.500 euros, y un Cadillac Series 62 descapotable de 1951 propiedad del rey Balduino de Bélgica, en 44.850. La automobilia aportó dos pinceladas de color: un motor de Fórmula 1 Toyota de 2002 procedente del ex piloto Allan McNish, que superó su estimación hasta los 50.000 euros, y un par de toboganes Porsche Junior Sport de los años sesenta, adjudicados en 5.625.
Lo que el resultado dice del mercado
Hay un dato que explica el resultado mejor que cualquier cifra aislada: la cita nació hace dos años y ya ha cambiado la jerarquía del mercado belga. Broad Arrow se fundó en 2021 y ha construido su calendario sobre acuerdos con concursos de elegancia —The Quail, The Amelia, el Concorso d’Eleganza Villa d’Este, Zoute o Auto Zürich—, según detalla su propio calendario oficial. Esa fórmula capta al mismo coleccionista que expone en el césped y puja en la sala contigua, y el trasvase entre el concurso y la subasta anexa funciona.
El comportamiento de la Holy Trinity merece un párrafo aparte. Los tres híbridos de referencia siguen funcionando como un índice dentro del mercado de modernos, y su escalonamiento en esta sala resultó revelador: 1,89 millones para el McLaren, 3,21 para el Porsche y 5,18 para el Ferrari. La diferencia no se explica solo por la mecánica. Un ejemplar con color fuera de catálogo, historial limpio y la responsabilidad de cerrar la puja suele jugar con ventaja, y el Grigio Ferro Metallizzato del LaFerrari reunía las tres condiciones. Conviene recordar, además, que el mercado de hiperdeportivos ha tensado sus precios hasta competir con las berlinettas de los años sesenta.
Por debajo de los grandes nombres se aprecian dos tendencias consolidadas. De un lado, el empuje de los youngtimer: XJ220, Diablo, 911 R, Virage Wide Body y V8 Vantage X-Pack superaron sus estimaciones altas, con récord incluido para el Aston de 1987. De otro, la prima que el mercado paga por la procedencia documentada, ya sea un motor experimental vinculado a un ingeniero legendario o la propiedad de un rey o de un campeón de Wimbledon. En un catálogo de más de 90 lotes, las piezas con historia certificada fueron las que rompieron las horquillas.
El mercado belga ha dejado de ser una escala menor del calendario europeo. Ahora es una plaza con récord propio.
Queda por ver si el listón resiste. La casa mantiene abierta hasta mañana, 14 de octubre, su subasta digital Global Icons: Zoute Online Auction, y el 7 de noviembre trasladará su calendario europeo a Zúrich. La conclusión, en cualquier caso, es meridiana: 34,6 millones de euros en una sola sesión colocan a Bélgica en el mapa de las plazas de primer nivel.

