Circular por una carretera en mal estado no solo es incómodo, también puede salir caro. Un golpe seco, un volantazo instintivo y, segundos después, la certeza de que algo va mal. El neumático ha reventado tras caer en un socavón que no estaba señalizado. Para muchos conductores, ahí termina la historia: resignación, llamada a la grúa y factura del taller. Pero no siempre debería ser así.
En España, existe la posibilidad de reclamar los daños sufridos por el vehículo cuando el origen está en el mal estado de la vía. Lo explica María, abogada especializada en responsabilidad patrimonial: «Muchos conductores no reclaman por desconocimiento, cuando en realidad la ley les ampara si pueden demostrar que el socavón ha sido la causa directa del daño».
3Las pruebas: el punto clave para que la reclamación prospere
Uno de los errores más frecuentes es no recopilar pruebas en el momento del incidente. María advierte que «sin pruebas, la reclamación tiene pocas opciones». Lo ideal es fotografiar el socavón desde varios ángulos, incluyendo referencias claras de la ubicación y su profundidad. Si se aprecia que no hay señalización alguna, mejor todavía.
También es muy recomendable llamar a la policía o a la Guardia Civil para que levanten un atestado. Este documento tiene un gran peso probatorio y puede marcar la diferencia. Si hay testigos, conviene recoger sus datos. Todo suma cuando se trata de demostrar que el daño no fue culpa del conductor, sino del mal estado de la vía y de ese socavón concreto.








