Škoda Superb iV con 272 CV. Más ‘caballería’ para la versión PHEV

Con una nueva versión híbrida enchufable de 272 CV, el Superb Hatch se convierte en el modelo de combustión más potente de la gama actual de Škoda y consolida la apuesta de la marca por la electrificación inteligente.

En un mercado donde la transición energética ya no es una promesa sino una exigencia, Škoda Auto mueve ficha con determinación. La marca checa amplía la oferta híbrida enchufable de su berlina insignia con una nueva versión de 200 kW (272 CV) que no solo eleva el listón de prestaciones, sino que redefine el papel del Superb dentro de la gama. El resultado es un modelo que conjuga eficiencia, potencia y versatilidad con una madurez tecnológica cada vez más afinada.

La historia reciente de la electrificación en Škoda comenzó en 2019 con la llegada del primer Škoda Superb iV, al que seguiría el Škoda Octavia iV un año después y, ya en 2024, el Škoda Kodiaq iV. Desde entonces, la estrategia ha sido clara: integrar sistemas híbridos enchufables en modelos clave, manteniendo el equilibrio entre funcionalidad familiar y responsabilidad ambiental. Hoy, esa evolución alcanza un nuevo hito con la versión más potente jamás vista en un Škoda de combustión.

El modelo térmico más potente de la gama

El nuevo Superb Hatch iV de 272 CV combina un motor de gasolina 1.5 TSI de 130 kW con un propulsor eléctrico de 85 kW y una batería de 25,7 kWh (brutos). La cifra conjunta —200 kW— lo convierte en el modelo con motor térmico más potente de la oferta actual de la marca. Frente a la variante híbrida de 150 kW, el salto es significativo: 50 kW adicionales y un par máximo que alcanza los 400 Nm, también 50 Nm más que antes. No se trata solo de números; es una declaración de intenciones.

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La mejora responde a una evolución integral del sistema. El motor de gasolina ha sido optimizado y el software de gestión del tren motriz recalibrado para ofrecer una interacción más eficaz entre ambas fuentes de energía. El resultado es una aceleración más contundente y una respuesta en marcha más inmediata. El 0 a 100 km/h se cubre en 7,1 segundos y la velocidad máxima alcanza los 225 km/h, cifras que sitúan al Superb en un territorio donde confort y dinamismo conviven sin complejos.

Sistema de frenos optimizado

Pero la potencia exige control. Por ello, la versión Hatch de 272 CV incorpora un sistema de frenos mejorado, con discos traseros ventilados de mayor tamaño —310 mm de diámetro y 22 mm de grosor— frente a los 300 x 12 mm de la versión de 150 kW. Además, la refrigeración de los frenos delanteros se optimiza mediante un canal de flujo de aire situado bajo el parachoques, una solución más eficiente que el sistema anterior basado en la ventilación del compartimento del motor a través del paso de rueda. Es un ajuste técnico que evidencia la atención al detalle en esta evolución mecánica.

En términos prácticos, el nuevo iV no sacrifica funcionalidad. La capacidad de remolque aumenta hasta los 2.000 kilos, ampliando su versatilidad para quienes necesitan algo más que una berlina eficiente. La batería mantiene su capacidad de 25,7 kWh y admite carga en corriente alterna de hasta 11 kW y en corriente continua de hasta 50 kW, lo que permite pasar del 10 al 80 % en aproximadamente 26 minutos en condiciones óptimas. Peso y demás parámetros técnicos permanecen inalterados, señal de que la ganancia en rendimiento no compromete el equilibrio general del vehículo.

La estrategia comercial de la marca checa también se ajusta a esta nueva jerarquía de potencia. El sistema híbrido enchufable de 150 kW (204 CV) sigue disponible en el Superb Combi y en el Hatch (prueba de este modelo) con acabado Selection. Sin embargo, en los niveles Sportline y Laurin & Klement del Hatch, la única opción electrificada será ya la variante de 200 kW (272 CV), reforzando su posicionamiento como la versión más exclusiva y prestacional.

Skoda Superb Sportline PHEV APERTURA Motor16
Foto: Škoda.

La vía PHEV ya es un pilar en ventas

Las cifras respaldan esta apuesta. Desde 2019, Škoda ha entregado más de 68.000 unidades del Superb iV en sus distintas generaciones y carrocerías. Hoy, uno de cada cuatro nuevos Superb vendidos equipa un sistema híbrido enchufable. No es una moda pasajera, sino un cambio estructural en la demanda europea, donde los clientes valoran cada vez más la posibilidad de recorrer trayectos diarios en modo eléctrico sin renunciar a la autonomía de un motor de combustión para viajes largos.

Con esta nueva versión de 272 CV, el Superb no solo se actualiza; reafirma su papel como buque insignia tecnológico de la marca. En tiempos de electrificación acelerada, Škoda demuestra que aún hay espacio para evolucionar el concepto híbrido enchufable, dotándolo de más carácter, más potencia y la misma practicidad de siempre.

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Foto: Škoda.