La Guardia Civil de Tráfico ha intensificado la vigilancia sobre el equipamiento obligatorio que todo conductor debe llevar en el maletero. Muchos entran en pánico al darse cuenta de que no tienen la baliza V16 conectada, pero la realidad legal ofrece una salida que te ahorrará un disgusto si conoces la normativa al dedillo.
La visibilidad en caso de avería no es una sugerencia, es la línea que separa un susto de una tragedia en carretera.
El caos normativo sobre cuándo es obligatorio el dispositivo luminoso ha generado una confusión masiva. Aclaramos qué te pueden exigir los agentes hoy y cómo evitar la multa de 200 euros si te dan el alto.
El pánico escénico que sufre un conductor cuando ve las luces azules en el retrovisor suele nublar el juicio, especialmente con normativas cambiantes como la de la señalización de emergencia. Existe la creencia errónea de que los triángulos rojos de toda la vida ya son ilegales y que, si no llevas la famosa luz naranja en la guantera, estás cometiendo una infracción. Sin embargo, la letra pequeña del reglamento de circulación juega a tu favor durante este periodo de transición que estamos viviendo hasta que llegue la fecha límite definitiva.
Los agentes de la Agrupación de Tráfico no buscan pillar a nadie por tecnicismos futuristas, sino garantizar que cualquier vehículo detenido sea visible. El problema real surge cuando el conductor, por desidia o desinformación, ha retirado los triángulos creyendo que ya no valen y, además, ha comprado una baliza barata sin pila o sin conexión. En ese escenario de «tierra de nadie», es donde la sanción se vuelve inevitable y la seguridad de los ocupantes queda comprometida de forma grave.
El mito del 2026: ¿Me pueden multar hoy?
La respuesta corta es un rotundo no, siempre y cuando tengas un plan B homologado en el maletero. Aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) insiste en las bondades de la luz V16 conectada, la realidad es que los triángulos de emergencia siguen siendo válidos legalmente hasta el 1 de enero de 2026. Si un agente te para y te pide el equipamiento de señalización, basta con mostrarle el estuche rojo de siempre para superar el trámite administrativo sin rascarte el bolsillo.
El error garrafal que cometen muchos es deshacerse de los triángulos antes de tiempo sin tener un reemplazo funcional. La normativa actual permite la convivencia de ambos sistemas, por lo que no es obligatorio llevar la luz todavía, aunque sí muy recomendable por seguridad. La multa no es por «no llevar la V16», sino por no llevar «ningún dispositivo de preseñalización de peligro», una distinción semántica que marca la diferencia entre seguir el viaje o llevarte una «receta» a casa.
La trampa de la batería: Tenerla no basta
Aquí es donde muchos conductores precavidos acaban cayendo en la trampa de la falsa seguridad tecnológica. De nada sirve haber comprado la última baliza del mercado si la llevas tirada en la guantera desde hace dos años y la pila se ha sulfatado o agotado. Si el agente te pide verificar el dispositivo y este no se enciende, a efectos legales es como si no llevaras absolutamente nada encima.
El Reglamento General de Vehículos es tajante respecto al mantenimiento de los elementos de seguridad del coche. Al igual que te pueden multar por llevar los neumáticos lisos o las luces fundidas, revisar la carga de la baliza periódicamente es una obligación del titular del vehículo. Si confías tu seguridad a una pila de 9 voltios, asegúrate de que esa pila tiene vida, porque la Guardia Civil no aceptará la excusa de «ayer funcionaba» cuando estés tirado en el arcén de una autovía de noche.
¿Conectada o de supermercado? Cuidado con lo que compras
El mercado se ha inundado de dispositivos luminosos baratos que cumplen con la función de iluminar, pero que no servirán cuando llegue el apagón analógico de 2026. La DGT exige que la baliza definitiva tenga capacidad de comunicar su posición a la nube de la DGT 3.0, para que el aviso aparezca en los navegadores de otros coches. Actualmente, puedes usar las luces analógicas sin problema, pero debes saber que tienen fecha de caducidad y que será dinero tirado a largo plazo.
Si te para la Guardia Civil hoy, no van a comprobar si tu luz tiene tarjeta SIM o si conecta con la nube, solo que emita la luz amarilla auto homologada. Sin embargo, es vital entender que la geolocalización en tiempo real será obligatoria en menos tiempo del que pensamos. Comprar ahora una baliza no conectada es «pan para hoy y hambre para mañana», aunque te sirva para esquivar la multa en un control rutinario de este fin de semana.
La sanción: Cuánto duele el olvido
Para los despistados que piensan que esto es una infracción leve, el código de circulación tiene preparada una sorpresa desagradable. No llevar ningún sistema de señalización de peligro (ni triángulos ni luz V16) se considera una infracción grave y la sanción asciende a 200 euros sin retirada de puntos. Es una cantidad lo suficientemente alta como para que compense revisar el maletero antes de salir de viaje.
Además de la multa económica, el riesgo físico es el verdadero coste que nadie quiere asumir. Bajar del coche para colocar los triángulos en una autopista con tráfico denso es una maniobra de altísimo riesgo que ha costado muchas vidas. Por eso, aunque la multa sea la misma, el sentido común dicta pasarse a la luz cuanto antes para no tener que pisar el asfalto en caso de avería, evitando así convertirse en una estadística más de atropellos en carretera.
Protocolo de actuación: Qué decir al agente
Si te encuentras en la situación de un control rutinario y te solicitan mostrar el equipamiento, la tranquilidad es tu mejor aliada. No intentes explicar que la luz se te ha olvidado en el otro coche; simplemente indica dónde están los triángulos. Recuerda que mostrar cualquier dispositivo homologado evita la denuncia de forma inmediata, cerrando cualquier discusión sobre la obligatoriedad futura de la V16.
En el caso de que tengas la luz pero no funcione, apela a la presencia de los triángulos como sistema redundante. La ley exige llevar «un» dispositivo, no todos los existentes en el mercado. Por tanto, si la tecnología falla, el sistema analógico te salva la papeleta legal. Lo importante es demostrar que, en caso de emergencia, tienes capacidad de señalizar tu posición y no ser un peligro invisible para el resto de usuarios de la vía.








