El precio de la recarga del coche eléctrico puede variar hasta un 61% en el mismo cargador según cómo pagues. Un tribunal alemán acaba de declarar que esa diferencia no siempre es legal.
La sentencia la firma el Tribunal Regional de Múnich I, está fechada el 6 de octubre de 2026 y todavía no es firme. Pero toca justo el punto que más irrita al que conduce un eléctrico: que pagar con tarjeta o con la aplicación de un proveedor de itinerancia cueste más que usar la app del propio operador, en el mismo poste y con la misma electricidad.
El pleito enfrenta a Digital Charging Solutions (DCS), la compañía que gestiona servicios de recarga para fabricantes como BMW y Mercedes-Benz, contra EWE Go, uno de los grandes operadores de puntos de recarga del mercado alemán.
En el centro de la disputa está el artículo 5, apartado 3, del Reglamento AFIR, la norma europea que ordena la infraestructura de combustibles alternativos desde el 13 de abril de 2024. Ese artículo prohíbe discriminar con los precios entre usuarios finales y proveedores de servicios de movilidad, y también entre proveedores distintos. Las diferencias son posibles, pero tienen que estar justificadas de forma objetiva y proporcionada.
El tribunal ha dado la razón a DCS. EWE Go defendió que las diferencias se explicaban por costes administrativos, atención al cliente, riesgos empresariales, y las características de los contratos. Los jueces no lo vieron suficiente para justificar el salto de 0,52 a 0,837 euros por kilovatio hora.
La misma electricidad, en el mismo poste, no puede costar casi el doble solo porque el cliente llegue con la aplicación de otra empresa.
El mismo cargador, tres precios distintos
Para entender el caso basta con mirar las tarifas que EWE Go tenía en vigor el 1 de enero de 2025. Tres precios, un solo tipo de electricidad.
- Cliente registrado con contrato: 0,52 euros por kWh.
- Recarga puntual, sin contrato: 0,79 euros por kWh.
- Proveedor de itinerancia, tarifa mayorista Offer2All: 0,837 euros por kWh.
A eso se sumaba una tarifa de bloqueo de 0,10 euros por minuto que EWE Go aplicaba a los proveedores de servicios de movilidad, pero no a sus clientes directos ni a quien pagaba de forma puntual. El tribunal también ha metido esa diferencia en la controversia.
Ahí está el problema. DCS compraba la electricidad más cara de lo que el propio operador cobraba al usuario que llegaba a la estación y pagaba directamente. Después tenía que añadir sus costes y su margen. Competir contra la red del proveedor mayorista, con esas reglas, era misión imposible.
Qué puede cambiar para quien conduce un eléctrico
La sentencia no dice que todos los precios tengan que ser idénticos. Lo que dice es que la diferencia hay que justificarla con datos y no con argumentos genéricos. Eso afecta a la forma en que muchos operadores calculan hoy sus tarifas de itinerancia, y explica buena parte de la paradoja de la recarga de los coches eléctricos en Europa.
Hay más. EWE Go tendrá que compensar a DCS por los daños causados desde el 13 de abril de 2024, la fecha en la que empezó a aplicarse el Reglamento AFIR. La cantidad no está cerrada; DCS apunta a varios millones de euros. Nada de esto es definitivo, porque la sentencia se puede recurrir.
El momento tampoco es casual. La Comisión Europea tiene previsto revisar a lo largo de 2026 el funcionamiento del Reglamento AFIR, incluido el mecanismo de precios de las estaciones de recarga públicas. Un pronunciamiento judicial como este llega a la mesa en plena discusión del marco.
Si la interpretación se extiende a otros operadores y la sentencia acaba siendo firme, los proveedores de movilidad podrían acceder a precios más competitivos y, en teoría, trasladar parte de esa rebaja al cliente. En teoría, ojo. Porque el precio final lo decide cada empresa y nadie obliga a repercutir nada.
Qué mirar antes de enchufar
Mientras tanto, lo que ya puedes hacer es comparar antes de conectar el cable. La recarga de oportunidad, la que se paga sin contrato, casi siempre sale más cara que la tarifa ligada a una aplicación. Y en un viaje largo, esa diferencia se nota en cada etapa.
En el mercado alemán la horquilla llegó al 61% entre la tarifa más baja del operador y la mayorista. Si viajas por Europa en los próximos meses, revisa la app del operador antes de pasar la tarjeta. Tardas treinta segundos y te ahorras disgustos.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: EWE Go cobraba 0,837 euros por kWh a los proveedores de itinerancia frente a los 0,52 euros por kWh de sus clientes con contrato, un 61% más.
- Qué cambia: los operadores tendrán que justificar de forma objetiva y proporcionada cualquier diferencia de precio entre clientes directos y proveedores de servicios de movilidad.
- Estado del caso: sentencia del 6 de octubre de 2026, no firme y recurrible; la indemnización a DCS todavía no está cuantificada.
- Consejo de Motor16.com: compara la tarifa de la app del operador con la de tu tarjeta de recarga antes de enchufar; con la horquilla de este caso, una carga de 50 kWh puede salir 15 euros más cara.
- Curiosidad: la Comisión Europea revisa este año el mecanismo de precios de la recarga pública, con este precedente judicial como referencia sobre la mesa.

