La señal S-991c de la DGT: qué prohíbe y por qué se multa con 200 euros

La señal representa un semáforo en rojo con ondas de vigilancia e identifica los puntos con cámaras foto-rojo. No crea ninguna sanción nueva: saltarse el semáforo en rojo sigue costando 200 euros y cuatro puntos del carnet.

La señal S-991c avisa de que hay una cámara vigilando ese semáforo: cruzar con el disco rojo encendido cuesta 200 euros y 4 puntos del carnet. Es una señal relativamente nueva, incorporada al catálogo oficial en 2025, y todavía sorprende a muchos conductores en carretera.

Su misión no es crear una sanción nueva. Simplemente informa de que existe un dispositivo de control de paso, un sistema foto-rojo, instalado en ese punto. La multa llegaba igual antes de que la señal existiera; lo que faltaba era el aviso visual.

Qué significa la señal S-991c y cómo reconocerla

El dibujo es fácil de identificar: un semáforo con la luz roja encendida, unas ondas que representan la vigilancia electrónica y varios vehículos. Con ese gráfico, la DGT quiere que sepas, antes de llegar a la línea de detención, que ese cruce está controlado por cámara.

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El Real Decreto 465/2025, publicado en el BOE, es la norma que dio amparo a esta señal dentro del catálogo, y puedes leerla en el texto publicado en el BOE. Hasta entonces, los foto-rojo funcionaban sin una señal específica que los anunciara, tal y como ha recordado la autoescuela tinerfeña Fuentefría al explicar el símbolo en sus redes.

Conviene no confundirla con un radar de velocidad. Los cinemómetros convencionales vigilan a qué velocidad circulas; los foto-rojo vigilan si respetas la luz del semáforo. Son dos controles distintos, con sanciones distintas.

Frenar a tiempo sale más barato que confiar en la suerte: el semáforo en rojo cuesta 200 euros y cuatro puntos, con cámara o sin ella.

La señal S-991c puede aparecer acompañada de paneles complementarios, así que merece la pena leer también esos carteles cuando circulas por una vía con cruces semaforizados. El catálogo completo está disponible en la web oficial de la DGT.

Cuánto cuesta saltarse un semáforo en rojo

señal S-991c significado

Saltarse un semáforo en rojo es una infracción grave: 200 euros de multa y 4 puntos menos en el permiso de conducir, según el régimen sancionador de la Ley sobre Tráfico. Con pronto pago, esos 200 euros se quedan en 100 euros si abonas en los 20 días siguientes a la notificación. Eso sí, pagar significa dar el expediente por cerrado y renunciar a alegar.

Hay un matiz que se repite en los recursos y casi nunca prospera: la detención tiene que ser real. Reducir la velocidad y seguir avanzando no cuenta como parar. La obligación es detenerse antes de la línea correspondiente, y el ámbar fijo también obliga a frenar si puedes hacerlo con seguridad.

Además, da igual que la cámara esté grabando o no. La infracción se comete al incumplir la obligación de detenerse; el dispositivo solo aporta la prueba. Si un semáforo está averiado o apagado, la multa es recurrible, pero conviene documentarlo con fotos o testigos.

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Si te llega la notificación, tienes 20 días para pagar con descuento o para presentar alegaciones a través de la sede electrónica de la DGT. Lo que no conviene es dejar pasar el plazo: pasado ese tiempo, la sanción se cobra íntegra y sin margen de maniobra.

Las cámaras foto-rojo de Santa Cruz de Tenerife, paradas pero vigentes

La actualidad de estos dispositivos está ahora mismo en Santa Cruz de Tenerife. Los dos sistemas foto-rojo instalados en la capital llevan alrededor de 15 días sin funcionar por la finalización del contrato municipal de mantenimiento. Están en la zona de Miramar, junto a la Casa Cuna, y en el cruce de las avenidas de San Sebastián y La Salle.

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El Ayuntamiento trabaja ya en una nueva licitación para devolverlos al servicio y estudia ampliar el sistema a otros puntos de la ciudad. Mientras tanto, hay una idea que conviene grabarse: que la cámara esté apagada no convierte el salto del semáforo en legal. La obligación de detenerse sigue en pie, y la sanción también.

En perspectiva, los foto-rojo llevan años operando en España sin cartel propio, y su presencia ha ido ligada a la siniestralidad de los cruces urbanos. La novedad no es el dispositivo, sino la transparencia: ahora el conductor sabe que le están vigilando. Algo parecido ocurrió con el radar de tramo, que pasó de ser invisible a anunciarse con señales propias.

A partir de aquí, toca vigilar dos cosas: cómo se resuelve la licitación pendiente en la capital tinerfeña y si otros ayuntamientos aprovechan el marco del Real Decreto 465/2025 para instalar nuevas cámaras con su correspondiente S-991c. Cuando veas el semáforo con ondas en el dibujo, ya sabes lo que hay.