El seguro de moto de AMV incluye gratis la cobertura de guantes homologados en todas sus pólizas, para clientes nuevos y actuales.
La decisión responde a la entrada en vigor, el pasado 1 de octubre, de la reforma del Reglamento General de Circulación, que obliga a conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores a llevar guantes homologados cuando circulan por vías interurbanas. Circular sin ellos se sanciona con una multa de 200 euros.
Qué cubre la nueva garantía y qué deja fuera
Esta garantía cubre los daños que sufran los guantes en caso de accidente. Se suma, sin sobrecoste, a las dos protecciones que la compañía ya incluía en todas sus modalidades: el casco y el chaleco airbag. Según la aseguradora, es la única entidad del sector que ofrece esta cobertura gratis a la totalidad de su cartera, tanto a quienes contratan ahora como a los clientes que ya tenían la póliza en vigor.
La obligación afecta a carreteras convencionales, autovías y autopistas. En vías urbanas todavía no se exige, un matiz relevante para quien se mueve a diario por ciudad y solo sale a carretera el fin de semana. Los guantes, además, deben estar homologados: no sirve cualquier prenda que cubra la mano.
Los datos de la Dirección General de Tráfico respaldan ese foco en las manos. Las lesiones de manos y muñecas concentran el 30% de los traumatismos que sufren los motoristas en un accidente, dentro del bloque de las extremidades superiores. Son cortes, abrasiones, quemaduras y fracturas que un guante homologado reduce de forma directa.
Las manos tocan el asfalto antes que ninguna otra parte del cuerpo en una caída, y el guante deja de ser accesorio para convertirse en equipo de seguridad.
A quién le interesa y cuánto cuesta circular sin guantes
La cobertura se activa igual para el cliente nuevo y para el que ya tenía la póliza contratada: no hay que firmar una ampliación ni pagar una prima extra. La compañía trabaja con peritos especializados en motocicletas y mantiene la libre elección de taller por parte del asegurado.
El perfil que más partido saca a esta garantía es el del motorista que usa la moto a diario o cada fin de semana y acumula kilómetros en carretera. También el conductor novel, que suele empezar con un equipamiento básico y agradece que la póliza cubra lo que ya lleva puesto. Para quien solo circula por ciudad la cobertura sigue teniendo sentido, aunque la obligación todavía no le alcance.
Antes de dar la cobertura por hecha, conviene comprobar tres cosas:
- Que la póliza cubra también casco y chaleco airbag, no solo los guantes.
- Que el siniestro se declare en plazo y con fotografías del equipamiento dañado.
- Que el límite de indemnización del equipamiento esté detallado en las condiciones particulares.
El equipamiento del motorista entra en la póliza
El seguro de moto ha ido incorporando el equipamiento como parte de la garantía, y la obligación de los guantes acelera esa tendencia. La trayectoria de la compañía ayuda a situarla: nació en Francia en 1974 dentro del grupo Filhet-Allard, desembarcó en España en 2003 y hoy reúne a más de 170 profesionales en el país. En 2016 amplió su catálogo al seguro de automóvil y en 2017 al de vehículos clásicos, coches y motos.
Queda un detalle por aclarar antes de firmar. La garantía anunciada cubre los daños de los guantes en caso de accidente, pero la información facilitada no detalla si alcanza el robo o la pérdida del equipamiento fuera de la moto. Preguntar por el límite de indemnización y por el procedimiento de declaración es la manera de llegar al primer parte sin sorpresas.
Con la normativa ya en vigor en vías interurbanas, la próxima renovación de la póliza es un buen momento para revisar qué equipamiento queda protegido y cuál no. La tendencia del sector apunta a que el equipamiento del motorista seguirá ganando peso en las coberturas, igual que ocurrió con el casco y el chaleco airbag antes que con los guantes.

