La movilidad urbana está cambiando a un ritmo vertiginoso. Las ciudades españolas, especialmente las del norte, han apostado fuertemente por alternativas al coche privado: carriles bici, zonas de bajas emisiones y una clara promoción de vehículos personales como la bici o el patinete eléctrico. El nuevo escenario, pensado para ser más sostenible y saludable, plantea retos en términos de convivencia y seguridad vial.
En este contexto, las palabras del presidente del RACVN han generado un intenso debate. Su directa y polémica afirmación invita a reflexionar sobre una realidad que muchos peatones ya perciben en su día a día: «Hay más riesgo de ser atropellado por una bici o patinete que por un coche». Una frase que, lejos de demonizar la movilidad sostenible, busca poner el foco en la falta de regulación y en el uso irresponsable de estos nuevos medios de transporte.
6Hacia una regulación más estricta y necesaria
La solución, según el RACVN, pasa por una regulación más homogénea y exigente. La idea de imponer un seguro de responsabilidad civil a patinetes y, en un futuro, a la bici, está sobre la mesa desde hace tiempo. Sin embargo, su aplicación se ha retrasado por la falta de un marco jurídico que permita un registro obligatorio de estos vehículos.
Para Pedro, es un paso imprescindible: “No se puede pedir responsabilidad sin herramientas legales”. Igual que el coche asumió en su día normas, seguros y sanciones, la nueva movilidad debe recorrer el mismo camino. Solo así se logrará reducir la siniestralidad y garantizar que la bici y el patinete sigan siendo aliados de la ciudad, y no una amenaza silenciosa para quienes caminan por ella.








