La movilidad urbana está cambiando a un ritmo vertiginoso. Las ciudades españolas, especialmente las del norte, han apostado fuertemente por alternativas al coche privado: carriles bici, zonas de bajas emisiones y una clara promoción de vehículos personales como la bici o el patinete eléctrico. El nuevo escenario, pensado para ser más sostenible y saludable, plantea retos en términos de convivencia y seguridad vial.
En este contexto, las palabras del presidente del RACVN han generado un intenso debate. Su directa y polémica afirmación invita a reflexionar sobre una realidad que muchos peatones ya perciben en su día a día: «Hay más riesgo de ser atropellado por una bici o patinete que por un coche». Una frase que, lejos de demonizar la movilidad sostenible, busca poner el foco en la falta de regulación y en el uso irresponsable de estos nuevos medios de transporte.
5Reparto a domicilio y presión sobre el espacio urbano
El crecimiento del reparto de comida a domicilio ha añadido una nueva variable a la ecuación. Muchos repartidores utilizan la bici o el patinete eléctrico para cumplir con tiempos cada vez más ajustados. Esta presión favorece conductas de riesgo: saltarse semáforos, circular en sentido contrario o invadir aceras.
Pedro subraya que no se trata de criminalizar a estos trabajadores, sino de reconocer una realidad. “La ciudad no estaba preparada para este volumen de vehículos personales circulando a la vez”, afirma. La convivencia entre peatones, bicis, patinetes y coches requiere reglas claras y, sobre todo, su cumplimiento.








