La movilidad urbana está cambiando a un ritmo vertiginoso. Las ciudades españolas, especialmente las del norte, han apostado fuertemente por alternativas al coche privado: carriles bici, zonas de bajas emisiones y una clara promoción de vehículos personales como la bici o el patinete eléctrico. El nuevo escenario, pensado para ser más sostenible y saludable, plantea retos en términos de convivencia y seguridad vial.
En este contexto, las palabras del presidente del RACVN han generado un intenso debate. Su directa y polémica afirmación invita a reflexionar sobre una realidad que muchos peatones ya perciben en su día a día: «Hay más riesgo de ser atropellado por una bici o patinete que por un coche». Una frase que, lejos de demonizar la movilidad sostenible, busca poner el foco en la falta de regulación y en el uso irresponsable de estos nuevos medios de transporte.
4Falta de visibilidad y equipamiento: un problema creciente
Otro aspecto que preocupa al RACVN es la falta de equipamiento de muchos usuarios. “Vemos patinetes y bicis sin luces, sin chaleco reflectante y circulando cuando ya es de noche”, explica Pedro. En invierno, cuando anochece a las cinco o seis de la tarde, esta carencia multiplica el riesgo de accidente.
A diferencia del coche, que está sujeto a inspecciones, seguros y normas estrictas, la bici y el patinete dependen en gran medida de la responsabilidad individual. El problema es que no todos los usuarios son conscientes del peligro que generan. Para el peatón, un impacto a baja velocidad puede tener consecuencias graves, especialmente en personas mayores.








