El Renault Kangoo eléctrico sube de 45 a 52 kWh y estira la autonomía hasta los 354 kilómetros WLTP, pendientes de homologación. La furgoneta francesa también gana potencia de recarga, dos motores nuevos y una pantalla más grande. Renault no ha movido ni una tuerca de la carrocería, pero por dentro es otro vehículo.
Qué cambia en el Renault Kangoo eléctrico
La actualización llega a las dos carrocerías: el Kangoo Furgón, con longitudes de 4,49 y 4,91 metros, y el Kangoo Combi, orientado al transporte de pasajeros. El Grand Kangoo, la variante más grande, admite hasta siete ocupantes. En el Furgón hay configuraciones de dos y tres plazas, además de versiones de doble cabina con cinco asientos y puertas laterales correderas en la carrocería larga.
El Kangoo es un nombre que suena en España desde hace más de dos décadas, y la entrada de Wikipedia del modelo repasa las generaciones que han pasado por las flotas de reparto. Su versión eléctrica llegó después y es ya una de las más veteranas del segmento.
El salto grande está en la batería. Renault abandona la química anterior y monta una NMC de 52 kWh, de níquel, manganeso y cobalto, la misma familia que ya usa en el Renault 5 E-Tech y el Renault 4 E-Tech. Son siete kilovatios hora más que antes. La marca habla de hasta 354 kilómetros de autonomía WLTP, aunque ese dato todavía no está homologado y variará según carrocería y configuración.
¿Para qué sirve ese margen? Para quien hace reparto urbano y comarcal, mucho. Con 52 kWh y la furgoneta cargada, la diferencia entre parar a media mañana o llegar a la última entrega sin sobresaltos se mide en kilómetros reales, no en folletos.
Recarga: de 80 a 100 kW en corriente continua
La potencia máxima en corriente continua pasa de 80 a 100 kW. En la práctica, el paso del 15% al 80% se queda en unos 30 minutos, frente a los 40 que necesitaba la versión anterior. Renault cifra en 240 kilómetros la autonomía recuperada en esa media hora, un dato pensado para quien vive pegado al volante.

En corriente alterna se mantienen las opciones de 11 y 22 kW según versión. Con un cargador de 11 kW, del 15% al 80% son unas tres horas y media. Si la instalación aguanta 22 kW, la operación baja a una hora y 45 minutos. La bomba de calor sigue formando parte del sistema para no perder eficiencia cuando aprieta el frío.
La furgoneta eléctrica ya no se compra por conciencia: se compra porque el gasóleo aprieta y la recarga rápida empieza a cuadrar las cuentas.
Dos motores nuevos y cuatro niveles de retención
Fuera el propulsor de 120 CV y 245 Nm. Ahora hay dos: uno de 135 CV y 270 Nm y otro de 155 CV y 300 Nm, ambos compartidos con los Renault 5 y 4 eléctricos. El primero ofrece los modos Eco y Normal. El segundo añade el modo Perfo dentro del sistema MySense, pensado para cuando la furgoneta va cargada hasta arriba. Renault no ha publicado cifras de aceleración para estas motorizaciones.
La frenada regenerativa pasa de tres a cuatro niveles, seleccionables con las levas situadas detrás del volante. Suena a detalle menor. No lo es: en ciudad cambia por completo cómo dosificas el freno y cuánta energía devuelves a la batería en cada desaceleración.
Tecnología a bordo: pantalla de 10 pulgadas, V2L y eCall 5G
El salto digital se ve a simple vista. La pantalla multimedia crece de 8 a 10 pulgadas y el sistema OpenR Link duplica la velocidad de respuesta, según Renault. Hay dos configuraciones, ambas compatibles con Apple CarPlay y Android Auto. La más completa añade navegación integrada con cartografía de HERE, que sustituye a la solución de TomTom que usaba hasta ahora.
Para la jornada laboral aparece el EV Route Planner, que planifica el recorrido contando las paradas de recarga, y el preacondicionamiento de batería y habitáculo antes de llegar al punto de carga. Se puede programar la carga a distancia y por horarios, algo que ayuda a aprovechar las tarifas valle. Y llega el V2L: la batería alimenta herramientas o equipos externos compatibles sin depender de un generador.
En conectividad, hay puertos USB-C en toda la gama, dos tomas extra para las plazas traseras del Combi y cargador inalámbrico que sube de 15 a 25 W, con refrigeración y compatibilidad MagSafe. También se incorpora un botón de llamada de emergencia y una unidad telemática 4G y 5G para los servicios eCall.
Producción europea y precios pendientes
Renault mantiene la fabricación en Francia: el montaje en Maubeuge, las baterías de 52 kWh en Douai, los motores eléctricos en Cléon, y los módulos del tren rodante en Le Mans. El resultado es un vehículo con sello europeo de principio a fin, algo que se nota en los plazos de entrega y en el suministro de recambios.
Lo que no hay son precios. La marca comunicará las tarifas en las próximas semanas, así que toca esperar para saber cuánto cuesta el extra de autonomía y cómo quedan las versiones eléctricas frente a las de combustión. Ahí está la pregunta que de verdad importa al que va a firmar el renting.
Información útil para el conductor
- Dato clave: la batería pasa de 45 a 52 kWh y la autonomía WLTP anunciada llega a 354 kilómetros, pendiente todavía de homologación.
- Recarga: 100 kW en corriente continua (15-80% en unos 30 minutos) y 11 o 22 kW en alterna, según la versión elegida.
- Plazas y formatos: Furgón de 2 o 3 plazas, doble cabina de 5 asientos y Grand Kangoo de hasta 7 ocupantes.
- Precio: Renault no ha publicado tarifas; las anunciará en las próximas semanas, sin fecha concreta.
- Consejo de Motor16.com: si compras eléctrico para reparto, mira antes la potencia de recarga en continua que los caballos. Es lo que decide tu jornada.

